Sigue la conmoción en Salliqueló por la muerte de un joven en la comisaría

Un hecho similar ocurrió en Puan el 10 de septiembre de 2006 con un chico de Pigüé.
En el caso de Salliqueló, se trata de un mendocino de 21 años que, tras ser detenido por disturbios en la madrugada del domingo, apareció ahorcado pocas horas después dentro de la celda de la comisaría.
Ayer por la noche, familiares y conocidos organizaron una marcha que comenzó pacíficamente, pero culminó con serios incidentes.
La policía da su versión e incluso señala que el joven se había fugado el 31 de octubre pasado del Servicio Penitenciario de Mendoza.

Violentos incidentes en la noche del martes por la muerte de un joven de 21 años, que había sido detenido el domingo por la madrugada, en medio de un hecho de disturbios ocurridos en un boliche bailable.
Según fuentes policiales de la vecina localidad, Gilberto González, oriundo de la Provincia de Mendoza, ingresó a la dependencia policial a las 6 de la mañana y un rato después, al momento del relevo de la guardia, a las 8:15 horas, uno de los agentes ingresó a la celda y halló el cuerpo colgando de los barrotes de la ventana, ahorcado con un pantalón.
Pero la versión oficial no satisfizo a los vecinos del pueblo quienes ayer por la noche la emprendieron a pedradas contra la policía y quemaron un auto frente a la comisaría
Fue todo en el marco de una marcha que comenzó pacíficamente y terminó de la peor manera, con violentos incidentes.
La policía expone la versión que habla de la detención de González el domingo a la madrugada, y unas horas después apareció muerto en el calabozo; pero los familiares creen que fue golpeado y muerto por la policía.
En la noche del martes, la suegra del detenido fallecido encabezó la protesta, protagonizada por un importante número de personas, muchos menores de edad, en su mayoría mujeres. Pero un grupo comenzó con las agresiones. Rompieron a pedradas los vidrios de la comisaría y poco después dieron vuelta un auto que estaba secuestrado en la rambla y lo prendieron fuego.
Mientras todo eso sucedía, la gente comenzó a llegar al lugar, atraída por los ruidos y alertada por mensajes de texto.
Los bomberos fueron convocados por la sirena, pero los manifestantes no los dejaron pasar y el auto se incendió totalmente.
A la medianoche, llegaron refuerzos policiales y los efectivos locales salieron a reprimir a los manifestantes; hubo balas de goma y bombas de gas para dispersar la protesta.

La versión de la policía

El comisario Diego David Juárez, titular de la comisaría local dijo hoy a la prensa ya están individualizados los agresores que protagonizaron los graves incidentes de anoche. Juárez relató que el joven fallecido en la comisaría había sido detenido a las 6 de la mañana del domingo: “Esta persona ingresa como contraventor por desórdenes en la vía pública. Dijo llamarse Gilberto Fernández, lo cual corroboraba con una partida de nacimiento. Estuvo a los gritos en el interior de la celda hasta las 7 y media de la mañana y luego se calmó. A las 8.15, luego del relevo de guardia el personal entra al calabozo y constata que este joven se había ahorcado con un pantalón que había preparado, de la ventanita de la celda”.
Juárez dijo que personal de la Fiscalía se hizo cargo de la totalidad de las actuaciones y recordó las declaraciones del Fiscal Fabio Arcomano, que esta mañana confirmó que se trataba de un suicidio: “La autopsia del fallecido se hizo el domingo en Junín; está corroborado por las pericias médicas que se trata de un suicidio y que además se trata de una persona que se había fugado del servicio penitenciario de Mendoza, prófugo desde el 31 de octubre de 2009”.
El comisario dijo también que junto al Jefe Departamental, quien estaba anoche en la comisaría al momento de los incidentes, habían evaluado no reprimir por la gran cantidad de menores presentes en la manifestación: “Pensamos que luego de tirar algunas piedras todo se calmaría, pero intervinieron. Ya tenemos individualizados gran parte de los manifestantes y estamos a la espera de medidas a adoptar. Tenemos el apoyo de Trenque Lauquen y ser solicitó un grupo antidisturbios de Bahía Blanca que está por llegar”.

Lo ocurrido en Puan hace casi 4 años

El 10 de diciembre de 2006, a tres meses de la muerte del pigüense Juan Carlos Villarreal, quien pocas horas después de ser detenido por la policía, apareció ahorcado dentro de la celda de la comisaría local, a cuyo cargo estaba el Capitán Juan Carlos Hait.
Aquel domingo de 2006, a las 3 de la tarde, familiares del joven muerto en la comisaría marcharon por las calles de Puan pidiendo justicia
Llegaron desde Pigüé más de 70 personas en colectivo, encabezadas por Andrea Curruqueo, la madre del joven.
La mujer dijo que su hijo era inocente, padre de dos hijos, menor de edad y no tenía antecedentes.
“La policía, solo por recibir una llamada donde se decía que había un sujeto amenazando con una navaja, al llegar al lugar lo detuvo arbitrariamente, sin encontrar la navaja, pero igual lo llevaron a la comisaría. Lo encerraron en un calabozo; como puede ser que por averiguación de antecedentes lo metan en una celda, como un delincuente”, manifestó.
Curruqueo siguió con el relato de su versión y señaló que a su hijo, luego de dos horas detenido, le permitieron hacer un llamado en el que se comunicaba a la novia que a las 7 de la mañana llegaría a la terminal de ómnibus de Pigüé. “Esto demuestra que no pasó por su cabeza quitarse la vida”, dijo.
La madre cuestionó que en momentos de producirse la muerte del joven, el personal policial dijo haber estado abocado a resolver disturbios en la calle, “Eso quiere decir que en la comisaría no había nadie, tampoco pudieron ver todos los movimientos que tiene que hacer una persona para ahorcarse con su propio cinturón. Todo lo que declaran es un insulto a la inteligencia”
Siguiendo con el relato, la mujer contó que dos horas después de ocurrido el hecho, desde la comisaría de Pigüé le avisaron que Juan Carlos se había ahorcado en Puan. “Esas horas sirvieron para tapar una muerte absurda”. Y preguntó: ¿por qué no me permitieron ver el cuerpo de mi hijo en la comisaría? Considero una burla todo lo que la policía declara, mas aun cuando él podría haberse ido a su casa cuando la averiguación de antecedentes dio negativa y entregándole sus pertenencias en el calabozo, cuando deberían habérselas entregado luego de firmar un recibo en la guardia.”

Movilización

La movilización que recorrió la Avenida San Martín comenzó frente a la confitería
donde la madrugada del 10 de septiembre Juan Carlos Villareal, pasó sus últimos minutos en libertad antes de ser interceptado por la policía.
La marcha que familiares y conocidos de Villareal realizaron por la principal avenida de Puan fue pacifica.
La columna de manifestantes se entrevistó con el Jefe de la Departamental Coronel Suárez, Inspector Oscar Fiorenza y con el Tte. Primero Cifuentes de Puan.
Luego, Andrea Curruqueo habló ante los presentes y explicó que la marcha pretendía reclamar justicia por la muerte de Juan Carlos, cumpliéndose en la fecha tres meses de su fallecimiento.
“Queremos esclarecer esta muerte plagada de sospechas, abusos, negligencias y responsabilidades, denunciando a los autores que están allí adentro (señalando el interior de la comisaría) por cuyas políticas hoy Carly no está con nosotros como tampoco lo están otros dos mil chicos víctimas del uso y abuso del poder policial”, expresó la madre.
La marcha culminó con un aplauso en memoria de Villareal.

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