Argentino no afloja y sigue liderando la zona B

Un muy buen segundo tiempo no le alcanzó a Boca para revertir el marcador, que fue en favor de Argentino Jr. por 3 a 2. Muchos tiros errados por los suarenses, cinco goles, fricción y un expulsado por el local, fue el saldo que dejó el partido jugado ayer en Pigüé.

Ya no alcanza el corazón y la razón no está clara. Un diezmado Boca Juniors batalló el segundo tiempo hasta el final con lo que tuvo a mano para armar un equipo al que le faltaban 6 jugadores, a los cuales para completar la enfermería se les sumó Andrés Arce con una dolencia en la rodilla.
Boca salió con ganas y antes del minuto de juego había llegado al arco de Rozemback. El partido comenzó con roces y piernas fuertes, que el juez Ferreyra permitió más de la cuenta.
Sobre el cuarto de hora Diego Atler puso a prueba a Lizarreta, que tapó muy bien el remate evitando la caída de su valla, pero un minuto más tarde volvió a sufrir cuando la defensa comenzó a pasar la pelota para atrás a Urroz, éste a Lizarreta que, apurado por un delantero, quiso despejar pero le pegó en al jugador de Argentino y el balón se fue cerca del travesaño.
El local se fue haciendo espacios y comenzó a manejar la pelota. A los 18m. Sampaoli envió un centro pasado para la entrada de Diego Atler, pero el arquero visitante controló bien en dos tiempos.
Boca intentó jugar pero las imprecisiones le impedían manejar el balón con claridad. Desde afuera del área probó Matías Steimbach a los 20m. pero la pelota pasó cerca del palo derecho de Rozemback.
Un minuto más tarde, a los 21, el marcador se abrió con fuerte derechazo de Diego Atler que entrando al área recibió sin marcas y fusiló a Lizarreta.
Los de Steimbach trataron de no quedarse en el partido y buscaban espacios, pero les costaba mucho encontrarse con su juego y los remates al arco pasaban cerca pero no tenían destino de red.
Argentino se abría camino con facilidad, encontrando las zonas libres en la defensa visitante. A los 28m. llegó su segundo gol cuando Jonatan Wagner recibió un centro al segundo palo, y de “palomita” puso a la parcialidad local a festejar.
Para completar el mal momento de Boca, a los 38m. perdió una pieza fundamental de su columna vertebral cuando Andrés Arce, el segundo marcador central, se retiró lesionado.
Cada vez más le costaba al auriazul pasar la mitad de la cancha y profundizar las jugadas. Sobre el final del primer tiempo, Scandalita remató desde afuera y le picó mal a Rozemback, pero el arquero se recuperó y pudo controlar el balón para que las cifras en el marcador no variasen y pudieran ir al descanso con dos goles en su haber.

Corazón sin pases cortos

En el complemento Boca mostró vestigios de su esencia, aquella a la que apelaba cuando el fútbol no aparecía pero salía el corazón. Los hermanos Balvidares se juntaron a los 7m. pero el remate de Rafael fue sacado por César Schwindt. El DT auriazul tenía un as bajo la manga y envió al juvenil Introcaso a la cancha, que con actitud demostró que los chicos también van para adelante. A los 8m. Boca empezó a creer. Introcaso ejecutó un tiro libre que encontró la cabeza de Darío Urroz entre una multitud en el área, y la pelota besó la red poniendo las cosas 2 a 1.
Con la adrenalina corriendo por la joven sangre de Boca y la ilusión encendida, los suarenses comenzaron a acercarse a Rozemback. A los 11m. Mariano Balvidares recibió una pelota al borde del área y de media vuelta remató, pero el destino del esférico fue la línea de fondo.
Sin mostrar demasiado fútbol pero si muchas ganas, el auriazul empujaba hacia el arco rival. Olmedo se desplegaba por toda la cancha, acompañando a los delanteros en su arremetida.
Pero de tanto ir, Boca se descuidó en el fondo y a los 27m. sufrió en su arco todos los goles errados. Leonardo Sampaoli entró con pelota dominada y remató ante la salida de Lizarreta marcando el tercer gol para Argentino Jr.
El baldazo de agua fría no apagó las ganas de Boca, que siguió en su afán de descontar. Pasada la media hora de juego, la desesperación jugó su parte y las vacilaciones hacían que a la visita le costara cada vez más.
Corrían 37m. cuando el baldazo fue para Argentino, ya que César Schwindt vio la segunda amarilla seguida de la roja luego de una falta.
Boca intentó manejar el espacio que le daba tener ventaja numérica y a los 43m. tuvo su premio. Matías Introcaso cabeceó dentro del área cuando Rozemback se tiraba sobre su palo izquierdo, y a media altura modificó el marcador a 3 a 2.
Protestando por los escasos dos minutos adicionados por Ferreyra, los suarenses no se quedaron y pelearon hasta el final. A los 46m. un remate de Olmedo se fue cerca y cuando agonizaba el partido, en la última jugada en la que todo Boca atacaba, luego de un tiro libre indirecto que hasta Lizarreta fue a buscar, un rebote le quedó al arquero auriazul que con su último esfuerzo de “media chilena” remató al arco, pero a Boca no le salió ni el tiro del final.
El pitazo conclusivo del árbitro dejó como resultado alegría en el equipo de Darregueira, que con este triunfo toma su fecha libre mirando a los rivales desde la cima de la tabla. Por su parte, los dirigidos por Steimbach esperan ahora por Unión (T), a quien recibirán en cancha de Deportivo Sarmiento, sabiendo que la esperanza es lo último que se pierde.

Juliana Becker

A dos voces.

Leonardo Sampaoli: “Era importante ganar porque la próxima quedamos libres, sufrimos un poco pero lo importante es que nos llevamos los tres puntos. Estamos bien, muy contentos porque logramos estar en la cima de la tabla con chicos del club y eso fortalece al grupo. El árbitro nos dijo “yo no soy localista”, pero nosotros nunca jugamos de local, hace tres años que estamos jugando afuera. Fuerte nos tenemos que hacer en todas las canchas porque no tenemos localía.”

Sebastián Lizarreta: “Tratamos de salir a ganar los puntos, pero estamos pasando por un muy mal momento en lo que es resultados. Positivo rescato que hoy Boca jugó con muchísimos chicos, pero nos gusta ganar y venimos con un año pésimo. Hay que seguir remándola, hoy nos tocó un rival que propone muy poco pero con nuestro mal momento no lo supimos aprovechar. El nivel de la zona es muy bajo pero nosotros no hemos podido sacar rédito todavía. Lo mejor que tiene Boca es la juventud que viene abajo. Las chances siguen estando, hay que seguir trabajando.”

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