Durante la apertura del Parlamento una sobreviviente de La Noche de los Lápices convocó a los jóvenes a participar y a comprometerse con la sociedad

El viernes a las 9 de la mañana, un grupo de funcionarios dio la bienvenida a los casi 400 jóvenes de toda la provincia presentes en el Parlamento.
La mesa de autoridades estuvo integrada por Pablo Urquiza, Director Nacional de Políticas Socioeducativas; la Lic. Emilce Moler, actual Coordinadora de Investigaciones e Información Estadística de la Secretaría de Políticas Universitarias, y sobreviviente del operativo realizado en 1976 por un grupo de tareas, hecho conocido como “La Noche de los Lápices”.
Completaron la lista de funcionarios el Prof. Horacio Bouchoux, Director Provincial de Políticas Socioeducativas, Leandro Quiroga, del Consejo Provincial de Juventud y la Diputada Provincial Sandra Cruz, Presidenta de la Comisión de Educación de la Legislatura Bonaerense.
“Se que estamos desbordados por la cantidad de chicos de distintos lugares de la Provincia. Pero esto es así, cuando uno decide abrir las compuertas de la participación, la participación muchas veces excede lo que nosotros mismos habíamos previsto”, señaló Bouchoux.
Y dijo que todos los funcionarios presentes tenían algo en común: “el haberse iniciado en la participación política desde muy jóvenes”
“Todos alguna vez integramos un centro de estudiantes, discutimos con algún docente o directivo. Tomemos conciencia de que solo a partir de nuestra acción podemos cambiar aquello que consideramos que debemos cambiar”.

Compleja organizaciòn
Sobre la instancia provincial, apuntó sobre la complejidad de organizarla.
“Es además darle la palabra a los estudiantes en todos los sentidos; nosotros vamos a escuchar no lo que nosotros suponemos que deben decir, sino lo que ellos tienen para decirnos, vamos a escuchar aquello que nos gusta y lo que no nos gusta.
El clima aquí hoy desordenado y complejo, no es aislado del que vivimos en las distintas movilizaciones en recuerdo de La Noche de los Lápices. La sensación es que hay nuevamente una explosión de participación de la juventud. Esto nos llena de esperanza y, al recordar aquellos tiempos donde la participación se daba en un clima hostil; o en la década del 90’ cuando no había estos espacios de debate, ahora sentimos que pese a todo lo que han hecho no nos han vencido”, concluyó.

Chicos comunes
Emilce Moler, insisitió con que ella en los 70’, antes de la represión, formaba parte de “un grupo de chicos comunes, como los de hoy, donde había un movimiento latinoamericano de participación”.
“No éramos especiales, éramos comunes. Nos preguntan por qué militábamos. ¿Y cómo no lo íbamos a hacer si era lo normal? La época, el contexto, los docentes nos iban convocando a la participación. Era querer hacer cambios, transformaciones, nos oponíamos a situaciones represivas que se empezaban a vivir. A la Triple A, a la dictadura, pero era una militancia muy natural y común. Esto nos llevaba muchas horas y sacrificio”, relató Moler.
Y contó que ella como adolescente quería dormir la siesta, pero las diferentes actividades no se lo permitían.
“Llovía, hacía frío y me iba a enseñar dibujar a los chicos, y cuando el sábado parecía que sí podría dormir la siesta, salía otra actividad. Puede parecer una pavada, pero hace al compromiso y a la diferencia entre los que militábamos y los que no militaban”, ejemplificó.
Entre los valores de su época, Moler rescató la solidaridad, el compañerismo y el compromiso.
Sobre la represión ilegal admitió que nunca se dejó de pedir justicia.
“No hubo nadie del campo de los derechos humanos que hiciera justicia por mano propia. Y muchas veces cuando escuchamos esos cantos de sirena de la mano dura, de la justicia por mano propia. Dicen “cuando yo encuentre al que me robó las zapatillas lo mató. ¿Qué creen que sentíamos nosotros cuando veíamos a los represores caminando por la calle? Y sin embargo eso no nos convalidó para pedir mano dura, sino justicia”, señaló.

La mente como bastión de resistencia
Y dirigiéndose a los jóvenes del auditorio les aconsejo que el saber y el estudio son la tabla de salvación.
“En la cárcel, en los peores momentos, cuando no podíamos hacer nada, ni siquiera entrar un libro, yo me ponía con compañeras profesoras y me daban clase, eso era liberación. Podían hacernos muchas cosas en nuestros cuerpos, pero la mente era nuestro bastión de resistencia. Esa es la herramienta de ustedes: el estudio, porque el conocer es poder, pero eso exige sacrificio y responsabilidad. Es una herramienta de liberación”, expresó.
Sobre su tarea en el Gobierno, Moler dijo que es funcionaria y oficialista.
“Dos palabras degradadas. A mi no me cooptaron, lo decidí. Cuando vi un gobierno que estaba haciendo cosas a favor de los trabajadores, decidí ayudarlo. Y no saben qué difícil es ser oficialista y funcionaria. Lo difícil que es construir en este país devastado. Pero cada cosa que se construye es una gran alegría.
Un nuevo país se está abriendo, la participación, la juventud; como decimos: los jóvenes no son el futuro, son el presente”, finalizó.

Capacidad de transformación
Pablo Urquiza agradeció la presencia de los alumnos de toda la Provincia e hizo un resumen de la participación política a través de las décadas, desde el “no te metás” de la dictadura a la política entendida como una mala palabra en los 90’
“Creemos que los jóvenes son el sector de la sociedad con mayor capacidad de transformación. Me parece que la escuela pública es un lugar estratégico para la etapa que viene, y somos nosotros los protagonistas de esos cambios”, dijo.
La Diputada Sandra Cruz señaló que le pareció “una idea maravillosa” la posibilidad de que los jóvenes sesionen en la legislatura, porque significa abrir la puerta de los lugares institucionales que en otras épocas estuvieron cerrados para ellos.
“Les doy un abrazo caluroso y militante en nombre de los legisladores. Es emocionante ver tantos pibes y pibas.
Es la memoria la que nos hace reconstruirnos desde las cenizas, aun con dificultades y enemigos muy poderosos, este pueblo argentino comienza a ponerse de pie y cambiar esta realidad que nos impusieron primero con dictaduras y después con democracias controladas.
Una juventud maravillosa depende de que nosotros construyamos una sociedad maravillosa. Recuerdo una definición de los compañeros del PT que decían: “consideramos que la juventud no solo es una etapa cronológica, no la podemos definir si tenemos 18, 20 o 25 años, es una etapa de formación de valores. Una época donde no solo se conforman los valores individuales sino los sociales, donde uno comienza a comprometerse con su sociedad.”
Tenemos la obligación de generar espacios donde los jóvenes se comprometan cada vez más”

Rebeldía y construcción
Cruz explicó que los jóvenes tienen esa virtud de no tenerle miedo a nada, de traspasar los límites. “Si esa rebeldía es comprometida, se transforma en construcción”, admitió.
En una convocatoria al compromiso y a la militancia, Cruz señaló que se puede participar y tener compromiso con la sociedad desde cualquier partido político, si “formamos parte de una institución, dando apoyo escolar en el barrio, siendo promotor de salud, si ayudo a armar una plaza”.
“El aporte que ustedes hagan acá en el Parlamento del Mercosur, es también un aporte a la patria grande. Este proyecto de país que buscamos, oponiéndonos a la dictadura y luchando contra las políticas neoliberales de los 90; es el que terminarán por construir ustedes. El que nos hará más felices y cada día con más derechos”, finalizó.
Leandro Quiroga celebró que la legislatura abra sus puertas a los jóvenes y agradeció la presencia de todas las delegaciones de la Provincia.
“Lo que está sucediendo hoy aquí, sucede simultáneamente en todas las provincias del país y en ocho países del Mercosur.
“Hablamos de naciones hermanas con democracia; en la dictadura hubo un Mercosur pero del terror, el Plan Cóndor fue la expresión de políticas de exterminio y de desaparición de personas.
Ustedes, que nacieron en Democracia, reciben este sistema como algo dado, y para los que tenemos algunos años, es una construcción de todos los días.
Los temas propuestos en el Parlamento que hoy van a debatir, tendrán las conclusiones de ustedes y eso para nosotros es muy importante”, dijo.
Durante la presentación los chicos recibieron una encuesta para reflejar los libros que prefieren o les interesaría tener.
“Mientras hoy proponemos esto, hubo épocas donde se quemaron millones de libros o la gente los escondía por miedo”.
Y pidió que los jóvenes dejen de ser noticia por los robos y hechos ilícitos.
“Violencia es mentir, los adultos debemos hacer una sociedad que los escuche y les digamos en la cara que nos importan. Les decimos esta mañana que los queremos, que los necesitamos. Necesitamos jóvenes que estudien más, más esforzados, más solidarios. Queremos una juventud preocupada por el que está al lado y que no solamente piense en sí misma.
Hoy tenemos el desafío de una secundaria mejor, y si lo sabrá esta Provincia, que es la que más invierte en educación. Una secundaria para todos, donde todos los pibes y las pibas puedan estudiar y aprender”, repasó.

Inversión en educación
Y volviendo sobre la inversión de la gestión de Scioli en materia educativa, Quiroga aseguró que se destina a tal fin el 37% del presupuesto. Sabemos que no alcanza, pero debemos reconocer que hemos avanzado.
Recientemente, el Estado Nacional ha creado siete universidades, y no es casual que cinco estén en la Provincia de Buenos Aires, en el Conurbano. Creemos que allí hay una deuda social que debemos pagar.
Hoy chicos ustedes no solo tienen el derecho y la obligación de estudiar, sino también el derecho y la obligación de construir un país mejor”, concluyó.

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