¿Rumor o información?

En estos últimos días surgieron varios rumores entre las paredes de la alcaldía local sobre repentinos cambios en los puestos políticos más cercanos al intendente.
El amarillismo que muchas veces condena al periodismo, en el distrito lo ejercen los propios vecinos con mil versiones y posibilidades sobre un hecho cualquiera.
Pero claro, para esos rumores no hay juicio ni condena porque no aparecen escritos en ningún lado. Nadie los firma y simplemente quedan en la memoria oral.
Y esta situación provoca enojo a muchos que en otras situaciones, son los primeros en armar historias para desprestigiar a otros.
Hace una semana, el propio intendente, condenó estas actitudes en su discurso pronunciado con motivo de la inauguración del Millennium.
“Vayamos creando los anticuerpos que nos alejen de la crítica y de la envidia, para ir creando los consensos y terminar con esta sociedad permanentemente crispada y dividida. No podemos transformarnos en fiscales de los demás.”
Días después, confirmó los rumores tan intensos de la semana anterior que daban por hecho el alejamiento de una de sus funcionarias más cercanas.
Las argumentaciones fueron poco consistentes, fundamentando la renuncia de la funcionaria en problemas de salud. Lo triste fue que dejó a la luz temas muy personales relacionados con su rutina alimentaria y algunos vicios. Una característica que si es verdad, no tendría por qué hacerla pública.
En definitiva fue agregar un rumor más a la avalancha de habladurías pueblerinas, no dejando nada en claro o en el nivel que el tema merece.
Para colmo de males, la información no fue dada abiertamente a los medios para llegar a todos los públicos. Situación que provocó la observación de varios comunicadores locales que estuvieron buscando la primicia.
La actitud vuelve a poner en duda la forma de comunicarse con la ciudadanía de un gobierno que pretende dar una imagen democrática.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.