“No te quedes sólo con la espina”: una colorida muestra de cactus en el MIB


Fue el viernes a las 19:30 horas. El Museo, junto a Diego Horvat. En la ocasión también se presentó una exposición de mates, realizados por Ricardo Horvat, quien los diseñó respetando la forma de cactus.

La exposición tuvo como objetivo adicional reconocer a los farmacéuticos del distrito, por tener los cactus variadas aplicaciones medicinales.

A través de diferentes curiosidades, colocadas al pie de cada ejemplar, se pudo acceder al interesante mundo de estas plantas. Ya sea con usos medicinales, creencias antiguas y otras prácticas.
Diego Horvat es oriundo del partido bonaerense de Merlo, pero desde hace un tiempo reside en Puan con su familia y está desarrollando el emprendimiento “Vivero Puan”.
Consultado acerca de los motivos que lo llevaron a emigrar a Puan, el joven señaló que su familia desde siempre tuvo contacto con nuestra ciudad.
Después, en la presentación Silvia Iturrios, Directora del MIB sumó un nuevo dato: la abuela de Diego era Ortuzar, un apellido ligado fuertemente a la historia local. “Es un gusto poder recibir a un descendiente de los Ortúzar”, señaló.
Cabe aclarar que las cactáceas están presentes solo en el continente americano.
“El no te quedes sólo con la espina” es porque los cactus tienen múltiples aplicaciones, tanto en medicina, alimentación, ecología y ornamentación.

Farmacias del distrito

“En estas muestras hacemos también un relevamiento, y como estos ejemplares tienen aplicaciones medicinales, lo relacionamos al uso farmacéutico. Por eso, la ocasión fue buena para investigar cuáles fueron las farmacias que hubo y hay en Puan y en el distrito”, expresó Iturrios.
La investigación del MIB reveló la existencia actual de los siguientes sitios:
En Puan: Stella Paolini (Farmacia del Hospital), María Paula Ledesma, María Joseph Ezcurra, Fernanda Willging, Gabriela Tirabassi, Néstor Subirá, Natalia Issaly.
En Bordenave: Farmacia Schwindt (Viviana Schwindt)
En Darregueira: Farmacia del Centro (Ivana Kinder), Farmacia Cabrillana (José Héctor Cabrillana), Farmacia Dirr (Paula Parmigiani), Farmacia Kloberdanz (Martín López)
En 17 de Agosto: Botiquín farmacéutico (Alicia Salvador)
En Felipe Solá: Botiquín farmacéutico (Alfredo Almaráz)
En Villa Iris: Farmacia Chentofanti (Mabel Chentofanti) y Farmacia Sindical (Juan Carlos Césari)
Además, buscamos aquellas casas de la localidad con cactus de más de 30 años: Carola Zabala, Rosa Lacombe y Mirta Princi, son algunos de esos domicilios”, explicó.
Como ex farmacéutico, recibió un reconocimiento el Sr. Néstor Subirá, en honor a sus 37 años de trabajo. A los restantes profesionales se les hizo llegar el presente, ya que no pudieron asistir a la muestra por estar en horario laboral.

Variedades y características

Luego, Diego Horvat contó detalles de su colección integrada por alrededor de medio centenar de especies y reveló que el cactus posee areolas como característica distintiva. Éstas sirven para identificarlos como una familia separada de las llamadas “suculentas” que son semejantes.
Las areolas son yemas claramente visibles y generalmente aparecen como pequeñas protuberancias de colores claros u oscuros, de donde surgen los grupos de espinas.
Los cactus, al desarrollarse en zonas desérticas las usan como método de defensa.
En diálogo con Todas las Voces, Horvat dijo que la muestra incluye además plantas suculentas.
“Suele confundirse cualquier planta carnosa con un cactus y aquí se pueden ver las diferencias”, señaló
Y explicó que se trata de una especie nativa de América, se encuentra desde Canadá hasta la Patagonia. Hay algunas variedades en África, pero se cree que fueron llevadas por los colonizadores.
“Hay cactus en zonas desérticas, hay también en Ecuador y Perú, siendo la zona más densamente poblada la de México, Argentina y Bolivia.
En esta exposición tengo especies de diferentes lugares de América y trajimos las de la familia que posee unas cincuenta variedades en Argentina”, señaló Horvat, quien reconoció que le demandó entre cuatro y cinco años reunir la colección.
“Exponemos todos los años en la Expo Cactus que se hace a fines de octubre en Catamarca, donde ganamos algunos premios.
Consultado sobre su reciente llegada a Puan, Diego contó que llegó en enero y en abril comenzaron con el vivero.
“El cambio fue muy positivo, la gente es muy acogedora, muy buenas amistades, estamos muy contentos.
En el vivero tenemos variedades de cactus, aromáticas, arbustos, plantas de temporada. Al lugar se puede llegar, saliendo desde Puan por el camino hacia el Millennium, se dobla a la izquierda en la tercera bocacalle y se recorren 700 metros. Es fácil acceder porque está señalizado con cartelería”, resumió.

Un tequila para brindar

Al final se sirvió jugo de naranja con tequila, debido a que dicha bebida está realizada con la fermentación y destilado del jugo extraído del agave azul. Esta planta, pertenece a la familia de las amarilidáceas; es de hojas largas, fibrosas de forma lanceolada, de color verde azulado, cuya parte aprovechable para la elaboración del tequila es la piña o cabeza. Al igual que el cactus son resistentes al clima árido.

Leyenda del cardón

Compartimos con ustedes una leyenda leída por Silvia Iturrios, acerca del origen de los cactus.

Cuenta la leyenda que los cardones que hay en los valles, son indios que, convertidos en plantas, aún vigilan los cerros.
Ellos velan por la felicidad de sus habitantes que, de esta manera, nunca más serán perturbados por extraños en conquista de tierras.
Se dice que en épocas de la conquista, el Inca, al ver que los españoles estaban dominando a su pueblo, envió emisarios a los cuatro puntos del imperio, para dar un golpe mortal al invasor.
Para ello, los guerreros se apostaron en lugares claves por donde pasarían los conquistadores, esperando la orden de atacarlos por sorpresa. Pero esta orden nunca llegó, pues los chasquis enviados, fueron capturados en el camino y el Inca, torturado y muerto.
Los valientes indios esperaron y esperaron, vieron ansiosos pasar las tropas europeas sin recibir la orden de atacar.
El tiempo pasó y desolados, quedaron en sus puestos.
La Pachamama, piadosa, los fue adormeciendo y haciéndolos parte de ella… así comenzaron a unirse sus pies a la greda y la Madre Tierra los cubrió de espinas, para evitar que los dañaran en sus sueños.
Se dice que aún hoy, estos estoicos vigías, esperan la orden para atacar.

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