Entrevista a Guillermo Denegri: “Mi vida empieza y termina en Puan”

El Licenciado en Zoología, Filosofía y Doctor en Ciencias Naturales, habló con Todas las Voces acerca de su labor científica en zoonosis parasitaria; de la actual situación económica del CONICET y sobre todo, de su afecto especial por Puan.

-¿Cómo ha sido su trabajo en el 2010?

-Fue un año bueno sobre todo por esta actividad que yo tengo en la formación de recursos humanos, docencia e investigación.

– ¿Cuáles son los proyectos para este año?

-Seguir dando clases en el grado y el posgrado. Doy materias relacionadas con la formación de grado en biología y en posgrado. Esta última es para la obtención del doctorado de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales.
La idea es seguir trabajando en proyectos de investigación. Trabajo con un grupo de aproximadamente doce personas sobre zoonosis parasitaria. En el laboratorio estudiamos los parásitos transmitidos de los animales al hombre y del hombre a los animales. En general, nosotros apostamos mucho a la formación de recursos humanos dentro del sistema de ciencia y tecnología.
En mi caso, pertenezco al Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y a la Universidad Nacional de Mar del Plata.

-Hace unos años, usted colaboró en un estudio realizado sobre zoonosis parasitaria en Puan, ¿Cuáles fueron los resultados de la investigación?

-Con el médico veterinario Pablo Fregeneda, hicimos un relevamiento sobre el análisis de materia fecal en espacios públicos, para determinar la contaminación ambiental y detectamos por técnicas muy simples, los distintos huevos de parásitos de perros y gatos.
Los perros tienen 60 parásitos diferentes que pueden ser transmitidos, pero a veces sucede que se conocen dos o tres. La contaminación es grande, entonces se apela a la concientización de la gente para que tenga a su mascota en buenas condiciones. Y hacerles ver que, cuando se va a un espacio público, puede diseminar parásitos y perjudicar en especial a los niños, porque ellos son quienes tienen más contacto con las mascotas.

¿Qué enfermedades puntualmente transmiten?

-Nosotros estamos estudiando la hidatidosis, una enfermedad transmitida fundamentalmente por los perros. Estos a través de la materia fecal, eliminan huevos que pueden llegar a vivir hasta cinco años en el ambiente. Uno a veces cree que la materia fecal seca no tiene posibilidad de diseminación y contaminación, pero no es así.
Los parásitos ingresan por vía oral o cuando uno come una verdura mal lavada. De esta manera, se desarrolla en el hospedador que es el hombre, produciendo el quiste hidatídico en órganos como el hígado, pulmones y cerebro. También se da en la vaca, la oveja y el caballo.
La enfermedad tiene complicaciones porque la mayoría de los enfermos hidatídicos en general llegan a la cirugía, pero puede ser prevenida mediante la higiene.
Cuando estamos con mascotas desconocidas y sobre todo los chicos, debe tener la precaución de lavarse bien las manos, porque los huevitos quedan adheridos en manos y uñas.

-¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

-La hidatidosis en general no produce una sintomatología muy grande, una persona puede tener un quiste hidatídico durante 20 años y cuando se hace una resonancia magnética o un diagnóstico por imágenes por otra cuestión, se encuentra con el quiste hidatídico. Cuando el diagnóstico va al clínico, generalmente se decide la cirugía. Nosotros estamos trabajando en vías alternativas para que aunque llegue a la operación, sea con menos riesgo. La idea es reducir y matar el quiste para que el cirujano pueda extraerlo sin peligro, sin que se rompa y disemine por el cuerpo.
Haciendo campañas de educación en salud pública uno podría prevenir estas enfermedades.

-¿Hay otros parásitos peligrosos?

-El toxocara canis, transmitido por el perro y el toxocara cati, transmitido por gato. Son parásitos que no son normales en el hombre y como no encuentran su hospedador normal, empiezan a circular por todo el cuerpo llegándose a ubicar en el ojo, cerebro o hígado. En Mar del Plata hemos tenido casos de chicos donde la larva se alojó en el ojo, produciendo en algunos casos ceguera irreversible.
El toxocaro se transmite por vía trasplacentaria, esto quiere decir que casi todos los cachorros van a tener el parásito transmitido por la madre. Por eso hay que desparasitar a todos los cachorritos.

-¿Cuáles son los avances científicos que más asombro le produjeron dentro de su materia?

-El año pasado se comercializó una vacuna contra la hidatidosis, aunque creo que no solamente con una vacuna se puede resolver el problema si no se toma la precaución en otros ámbitos. La vacuna ayuda, pero no es la condición suficiente, se requiere de educación.
Nosotros hemos trabajado mucho en campañas de concientización en las escuelas y en las zonas rurales de Mar del Plata, sobre todo en diagnóstico precoz de la enfermedad, a través de una ecografía común y corriente.
Tal vez no sean acciones de impacto científico, pero son muy importantes porque nos estamos adelantando a la enfermedad. Los chicos son agentes potenciadores de la información, porque cuando llegan a la casa, les dicen a los padres y hermanos que se laven las manos después de haber tenido contacto con el animal.
En el ámbito más general de la parasitología, se han generado vacunas que están en vía de experimentación, sobre todo para otras enfermedades como la malaria y el paludismo. Hay una vacuna que se ha desarrollado con un buen resultado de protección, pero todavía no está comercializada.
Muchas veces los grandes avances científicos tienen gran impacto en los medios de comunicación y los pequeños logros pasan desapercibidos, cuando en realidad son los más efectivos a la hora de controlar estas enfermedades.

-Usted trabaja en el CONICET, un organismo dependiente del Estado, ¿Se siente cómodo trabajando allí?

-Dentro de la categoría de investigación, yo formo parte de comisiones asesoras y realmente en estos últimos 7 u 8 años el avance en Ciencia y Tecnología fue muy importante. Tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo, sobre todo por la incorporación de gente joven al sistema.
El CONICET a partir del 2003 ha dado 1500 becas anuales para los chicos interesados en hacer el doctorado y este año prácticamente se duplicó el número de becas.

-Generalmente cuando una persona estudia una carrera de este tipo, busca perfeccionarse en el extranjero.

-Exacto. Yo creo que ha habido una generación en la Argentina que fue formada con la idea de irse. Y en realidad, creo que es al revés, hay que formar gente para que se quede. Hoy no es casual que 800 científicos hayan vuelto al país.

-¿En qué radica el motivo de este regreso?

-Fundamentalmente porque las condiciones de trabajo y los sueldos han mejorado sustancialmente. Son los años del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Al punto que Cristina crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología por primera vez en la historia. Además, los profesionales regresan a su país. Esto no quiere decir que la gente vaya a completar su formación afuera, pero antes se iban y se quedaban. Ahora, se van con la posibilidad de poder volver e insertarse laboralmente.
Es muy importante para la Argentina, porque se ha duplicado el presupuesto en Ciencia y Tecnología. Siempre digo que aunque haya más plata, no se resuelve el problema sino hay una decisión política.
La formación de recursos y los sueldos mejoraron sustancialmente. También la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica financia los proyectos de investigación. Entonces, nosotros cada dos o tres años, vamos presentando nuevos proyectos y el organismo nos subsidia las investigaciones.

-Toda su carrera la hizo en nuestro país…

-Estudié en mi país y estuve cuatro años en España durante la década del 90 cuando Domingo Cavallo (ex ministro de Economía) nos mandó a lavar los platos. En aquel momento tuve la posibilidad de irme con una beca posdoctoral a España. La idea era irme por un año y me quedé cuatro. Siempre digo que cuando uno se va y se queda, es porque en su país no le dan las condiciones mínimas.

-¿Cómo ve hoy a su pueblo?

-Por ahí es muy subjetivo lo mío, pero lo veo cada vez mejor porque me gusta cada vez más. Veo obras como la del Mirador Millennium. Si yo lo viera desde afuera y como un no puanense, también diría que está hermoso. A veces estar en un lugar no nos hace valorar las cosas buenas.
Me parece un pueblo estupendo por la tranquilidad, la seguridad y la paz que tiene.

-¿Desearía volver algún día?

-Sí, estoy pensando seriamente venir a vivir acá, incluso antes de jubilarme. El CONICET tiene un sistema muy importante para quienes están en la carrera de investigador, dándoles la posibilidad de reinsertarse en cualquier lugar del país.

-Se está dando mucho esta tendencia de la gente que, con los años, decide volver a su localidad.

-Hay una frase de Facundo Cabral que dice: “mi vida empieza y termina en Tandil”. Yo digo mi vida empieza y termina en Puan.
Muchas veces como sociedad nos pasa que no estamos orgullosos de lo que tenemos y de lo que somos. Esto a veces hace que no nos demos cuenta ni de las cosas buenas ni de las malas. A veces tenemos visiones muy fundamentalistas: o está todo bárbaro o está todo mal. Somos extremistas como sociedad y esto nos complica.
Por ejemplo, los chilenos y brasileños tienen un sentido de pertenencia que nosotros no tenemos. Creo en la responsabilidad y el compromiso. Cada uno en su pequeño ámbito tiene que apostar a para mejorar la situación, porque sino siempre estamos esperando que, desde lo alto del sistema, nos resuelvan los problemas.

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