Marcelo Pellejero: “Para hablar de buenos caballos tenés que venir para este lado”.

El hombre de Las Flores repasó lo sucedido durante las domadas y nos habló de sus orígenes en el oficio de animar estas fiestas camperas. Antes, hizo todos los trabajos del campo de jineteadas: trabajar en las maromas, acarrear caballos, apadrinar, hasta montó alguna vez.
“Después, recién pisé el escenario”, contó.

Al término de las jineteadas del domingo, Marcelo Pellejero dialogó con Todas las voces, muy contento de estar una vez más en Puan.
“Como siempre, la vengo pasando bien desde hace varios años, estoy honrado de que me convoquen una vez más, y nada más y nada menos que para festejar los 25 años del festival. Indudablemente, la gente de la organización debe sentirse con la satisfacción del deber cumplido porque pese al clima adverso, el espectáculo ha sido muy bueno. Y hablando de las jineteadas, fueron buenísimas”.

-Marcelo… ¿Qué te pareció el nivel de los jinetes y de los reservados?
“Muy bueno, inmejorable”.

-¿Lo has visto en otras fiestas de la zona?
“Te voy a decir una cosa… para hablar de buenos caballos tenés que venir para este lado. Está “El fogón de Pringles”, “El Rincón José Hernández de Laprida”, “Los hermanos García de Casbas”. Todas estas caballadas y algunas otras son famosas en el país. Y sin ánimo de criticar a nadie, en el festival de Jesús María no hay este tipo de caballos.
Ha sido una muy buena presentación de jinetes y tropillas que realmente van a quedar en la historia”.

-¿Actualmente dónde vivís?
“Yo soy del Carmen de las Flores, allí nací y vivo. Tengo 50 años, hace 20 años que tengo un programa de radio que se llama “Al Sur del Salado”, todos los días de 20 a 22 horas y los domingos de 6:30 a 8 de la mañana, por AM 1210 Radio Las Flores.
Cuando no estoy yo, está mi hijo que tiene 24 años, y medio está siguiendo la huella mía.
Prácticamente nací adentro de un campo de jineteadas, soy una prolongación de mi papá. Me crié entre el campo y el pueblo. Cuando tenía seis años tengo una foto en las rodillas de Walter Mosegui y ya quería ser animador, artista. Entonces, los animadores viejos le decían a mi padre que me mandara al escenario, que yo iba a salir bueno para esto. Y mi viejo decía no: “porque después es un ganso que no sabe nada”.
Por eso, los trabajos del campo de jineteadas, me los hizo hacer todos. Trabajar en las maromas, acarrear caballos, apadrinar, hasta monté alguna vez. Después, recién pisé el escenario”.

-Digamos que conoces bien el oficio
“Fue una pasantía. Yo lo odiaba porque quería ser artista. Y ahora, a la vuelta de la vida, se lo hice a mi hijo Nahuel cuando tenía 17 años, porque considero que es muy buena la enseñanza de estar trabajando al lado de los jinetes y los caballos.
Somos animadores de raza, con caballos de jineteada y realmente es un honor estar acá por tu pueblo”.

-Dicen que uno es feliz cuando puede vivir de lo que le gusta. ¿Ese es tu caso?
“Yo estoy dichoso de eso, a mi me gusta lo que hago, es mi vida, mi pasión y vivo muy bien de esto, así que redondeamos todo ahí”.

-Marcelo te deseamos mucha suerte y te esperamos el año que viene
“Ojalá que sí, mucha suerte para ustedes durante todo el año y felicito a toda la gente de Puan por el festival que tienen”.

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