Crónicas motoqueras y una postal de todas partes


Con el ensordecedor ruido de fondo de cientos de motos haciendo rugir sus motores, nos encontramos con un joven matrimonio de Pehuajó, que llegó con su pequeño hijo.
“Hicimos 295 kilómetros, tardamos cinco horas, es la primera vez que venimos.
Llegamos el viernes a las 5 de la tarde. Puan es muy lindo.
Siempre que podemos, con mi esposa vamos a todos los encuentros de motos”, contaron.
Consultados acerca de cómo hace un niño tan pequeño para aguantar un viaje tan largo en moto, explican que van haciendo paradas a lo largo del trayecto.

Ricardo y su esposa desde Tornquist y un agradecimiento…
Otros que vinieron por primera vez a Puan, fueron Ricardo Scharff y su esposa de Tornquist.
“Llegamos el sábado a la mañana y no estuvimos mucho tiempo en el predio del Aero Club porque se nos rompió una cámara de la moto y debimos repararla”, señaló Ricardo.
Su esposa quiso agradecer por intermedio de Todas las Voces, a la gente de Puan por la atención recibida.
“Especialmente al señor Rubén Peña que nos atendió muy bien. Además, a los chicos de la agrupación “Los Jabalíes” porque nos guiaron cuando sucedió este imprevisto”, dijo.
Acerca de si hacía mucho tiempo que tenían el hobby de salir con la moto, Ricardo recordó que él lo hacía desde chico.
“Después de tantos años logré comprar una moto medianamente grande y decidimos salir.
Yo trabajo en la empresa Camuzzi y soy amigo de Gastón (Martínez) colega de Puan”, relató.

“El pájaro loco de Henderson”
Pablo es un panadero de Henderson y, según nos contó, es conocido en el ambiente motero como “el pájaro loco”.
Llegó a Puan con su amigo Aldo luego de recorrer unos 240 kilómetros en poco más de tres horas.
“Vinimos tranquilos, haciendo descansos para tomar mate o cargar combustible.
Ésta es la tercera vez que estamos en Puan, y tratamos de ir a todos los encuentros a los que nos invitan. A veces se complica por el laburo.
Éste es un ambiente muy lindo, de mucha amistad. A todos lados donde vamos tenemos amigos.
Intentamos estar presentes en todos los encuentros posibles porque en Henderson estamos organizando uno para el año próximo. Así queremos alentar el intercambio y contar lo que pensamos hacer en nuestra ciudad, para que otros motoqueros nos visiten después a nosotros
Otras veces hemos venido a Puan con más compañeros pero esta vez llegamos los dos solos”, expresó.

Julián, Julio, Miriam y “la rusa”: la amistad como emblema
Con cada motoquero que hablamos surge la misma definición: los encuentros son terreno fértil para cosechar amistades de diferentes lugares y también anécdotas.
Se trata de mucha gente que no sólo comparte un gusto. Además conviven en un espacio donde la mano tendida hacia los demás es una de las características distintivas.
Un ejemplo de eso son Julián de Saavedra, Julio de Darregueira, Miriam y “la rusa” de Pigüé.
“He venido varias veces, corté un par de años porque no tenía moto. Ahora trato de estar en todos los encuentros que puedo.
No solo son importantes por el tema de hacer amigos, sino también por el hecho de poder retomar y volver a encontrarte con aquellas amistades de más lejos con las cuales hace tiempo no te ves.
Amigos de las motos son para toda la vida.
Un ejemplo es que yo tengo amigos del ambiente desde hace 10 o 15 años que por esas cosas de la vida han vendido sus motos. Aun así, seguimos siendo tan amigos como cuando las tenían”, reflexionó Julián.
Julio dio testimonio de lo dicho por Julián, y recordó que la amistad entre todos ellos fue gracias a los encuentros de motoqueros.
Si bien las damas del grupo eran muy simpáticas, prefirieron no abundar en palabras, quizás por la repentina aparición de algún rasgo de timidez.
Pero a Julián, le quedaba algo más para decir, una vivencia que lo había impresionado muy gratamente.
“Me sorprendió mucho que nos hicieran pasar por el Hogar de Ancianos, porque, por lo general, las motos no están bien vistas entre la gente mayor. Me llamó la atención que los abuelos nos aceptaran de la forma en que lo hicieron.
Quiero hacerle llegar un agradecimiento enorme a todos ellos porque han estado esperándonos, nos convidaron una torta espectacular.
Estas cosas no pasan en todas partes. La verdad que me encantó vivir esa experiencia”, señaló conmovido.

Mario y un hobby que empezó hace poco
Mario es de Coronel Suárez. Cuando fuimos a charlar con él está conversando muy animadamente con unas amigas moteras de Olavarría.
“Es la primera vez que vengo, Puan es muy lindo. Estamos muy contentos, porque esto de los fierros nos encanta a todos.
Hace seis meses que tengo este pasatiempo de ir a los encuentros. Además, como vivo solo, cuando puedo agarro la ruta y salgo con la moto. Quiero agradecerle a la gente de Puan por el recibimiento que nos dio.”

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