Falleció Monseñor José María Dobal: un religioso con raíces en Puan

El Prelado de Honor de Su Santidad falleció ayer a los 85 años, luego de una vida consagrada a la difusión de la fe, primero en La Pampa y luego en la parroquia de Villa Mitre, su lugar en el mundo bahiense.

A los 85 años falleció ayer en Bahía Blanca, el Prelado de Honor de Su Santidad, monseñor José María Dobal.
Proveniente de una familia de periodistas, numerosa, esforzada, trabajadora y de raíz católica, los hermanos Dobal habían nacido en Puan, donde Carlos Ramón, el padre de familia había fundado el diario “El Heraldo” , una vocación que siguieron, de diferente manera, tanto él como su hermano Miguel, ilustrador en “Clarín”.
“Yo era de la Acción Católica en Santa Teresita, aquí en Bahía Blanca. Un día vino a visitarnos monseñor Astelarra, el primer obispo de la ciudad. Nos habló, nos entusiasmó. Y allí empezó todo”, solía contar.
En realidad, hasta ese momento su destino marchaba hacia el mar: alumno de la Escuela Industrial Nº 1, se graduó como “carpintero de la ribera”, capacitado para el arreglo de embarcaciones. “Todavía manejo cualquier herramienta… viera usted”, se entusiasmaba al recordar aquellos años.
El futuro monseñor estudió por entonces en los seminarios de Gonzáles Chaves y La Plata, abriendo un peregrinaje que encontraría su hogar emblemático el 9 de mayo de 1974, cuando asumió la titularidad en la parroquia San José, de Villa Mitre.
“Llegué aquí en 1974, después de haber estado diecisiete años al lado de monseñor Jorge Mayer en La Pampa. Había una vacante y aquí estoy”, explicaba a quienes le preguntaban por su trayectoria en el ámbito local.
Cálido y con un profundo sentido humanístico, monseñor Dobal se reconocía hincha de Libertad e Independiente, en ese orden, con la misma honestidad con que mostraba sus fotos junto a Su Santidad Juan Pablo II.
“La del Papa no sé muy bien como vino a terminar aquí, pero me gusta tenerla aunque de verdad y con todo respeto no creo que sepa tomar mate sino que alguno se lo ha hecho probar cuando vino aquí”, agregaba entre sonrisas.
Sus restos serán velados en la capilla del Hogar Sacerdotal, calles Haití y Rosales de Bahía Blanca, en la que se celebrará la misa de cuerpo presente hoy, a las 11.

Corresponsal. Alguna vez, monseñor Dobal rescató un episodio casi olvidado: en 1966 fue a estudiar al Vaticano, y “La Nueva Provincia” lo designó como corresponsal para que tuviera acceso a la “stampa” de la Santa Sede. “Les envié relatos sobre la guerra de “los seis días”, entre árabes y judíos. Fue una lucha muy brava… Y el problema sigue todavía”, evocaba.

La Nueva Provincia

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