Ignacio Iriarte disertó sobre la situación de la ganadería en el mercado local e internacional

El especialista en mercados ganaderos, expuso en la Cooperativa Agrícola Ganadera de Puan sobre la situación actual y perspectivas del sector.
Según explicó, la escasez de ganado es una de las causas de los altos precios en el mercado. Hay un aumento de la demanda y una disminución de la oferta.
“Hoy tenemos 46 millones de cabezas y 41 millones de habitantes. Antes había casi 3 vacunos por habitante y después dos. Vamos en el camino del 1 a 1,” vaticinó.

El Licenciado Ignacio Iriarte, reconocido analista del mercado de carnes, con el auspicio de la Cooperativa Agrícola Ganadera, disertó ayer sobre la situación de la ganadería en la actualidad.
De forma precisa y didáctica, Iriarte explicó por el término de dos horas y media el panorama económico del sector a nivel local y mundial.
En cuanto al mercado de carnes, dijo que la situación “es la mejor que hemos tenido en la historia.”
Aunque a la par de este indicador positivo, explicó que en todo el mundo “es cada vez más caro producir en agricultura y ganadería.”
“El año pasado el comercio internacional de toda la mercadería temía por la crisis económica, temía que iba a haber restricciones, pero los países no cerraron las puertas a la importación de carne.
Por ejemplo, en la crisis del 30, se había cerrado todo y uno no podía colocar un gramo de carne. Los países no querían gastar, menos aún en un producto superfluo como la carne vacuna. Ahora lo que uno ve, es que en los 200 países que hay en el mundo van abandonando la idea de producir carne vacuna porque es muy costoso. Y eso queda para Sudamérica que la produce mucho más barato, pero cuando quieren la venden y cuando quieren no la venden como está pasando acá,” relató.
“Hace 20 o 30 años años, la carne en Europa y EEUU valía el doble o triple que acá. Y ahora vale todo lo mismo. Esto jamás se vio,” aseguró.
El panorama estos países es poco alentador. Según el especialista, “el Estado les va quitando los subsidios y a largo plazo, no van a estar produciendo más carne.”
“Se están fundiendo, porque ellos están alimentando los animales con alimento balanceado comprado a 20 mil kilómetros de distancia, con nuestro maíz, nuestro sorgo, nuestra soja.
Con el valor que hoy en día tienen los granos forrajeros, es imposible mantener la ganadería,” continuó.
Ante esta realidad, en el exterior prefieren ayudar a otras producciones como la cría de cerdos o pollos. “Al vacuno le sueltan la mano, porque además es un gran glotón de dos cosas que en el mundo se están acabando: el espacio y el agua.
En grandes congresos, y principalmente en China, se preguntan cuánta agua insumió cada alimento. Esa cuenta se está haciendo en todo el mundo. La carne en Europa tiene el mismo valor de hace seis años, pero los costos son el doble o el triple,”dijo.
“En EEUU no hay gente para ir a vivir al campo, los campos valen un disparate, los buscan como inversión y recreación. La ganadería no tiene espacio en un mundo de riqueza, porque se piensa en el esparcimiento.
En China no es viable, no hay espacio para la cría de ganado, no hay dinero para pagar la carne. Y ese país fue el primer sector al que nuestro Estado, con una gran sabiduría, le cortó la mano,” reflejó.
“Cuando cayó el muro de Berlín, tenía 63 millones cabezas y hoy se duda si tiene 10. Cuba tenía 7 millones y hace 6 años no publica más datos,” añadió.
Acerca del precio de la carne, Iriarte aseguró que es el mismo “en todos los lados del mundo.”
“Ahora, si se descuidan, en Buenos Aires pueden encontrar un corte de carne más caro que en Miami o Nueva York. Esto es muy bueno para nosotros y malo para ellos,” calificó.

Escasez mundial

Siguiendo con la falta de ganado en el mundo, contó habló de las pruebas piloto en Turquía y Rusia para incentivar la cría de vacunos.
“Turquía tiene un cartel donde se lee: “pago 1500 dólares la pieza de 300 kilos puesta en Turquía. Hace seis años descubrimos el famoso BRIC: Brasil, Rusia, India y China. Nos dimos cuenta que esos cuatro monstruos van a pasar por arriba a Europa y EEUU. Es otro mundo que necesita alimento y carne vacuna.
A nivel internacional hay una psicosis sobre la falta de carne, y el que la tiene como nosotros, no la quiere vender,” señaló.

Crecimiento de la ganadería en Latinoamérica

El crecimiento de la producción ganadera en Latinoamérica se visualiza en Chile, Paraguay y Uruguay—dijo Iriarte— alcanza un crecimiento superior al 10 por ciento. “Crece Paraguay y Brasil es imparable, ya es una potencia internacional.
En todos estos países hay una tradición de comer carne. Un consumo bajo en Latinoamérica es un consumo de 20 k. Por ejemplo, los venezolanos con el dinero del petróleo, subieron el consumo de 20 a 22 k. Son pueblos sin disponibilidad de carne vacuna,” narró.
“Cuando se suponía que la parte del mundo destinada a arreglar el faltante de carne, era Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, resulta que ahora se la están comiendo localmente.
Brasil, a diferencia de nosotros, ha sacado de la pobreza a millones de personas. Incorporó en 8 años 40 millones de habitantes antes sumidos en la indigencia,” destacó.
“La ganadería paraguaya no ha hecho otra cosa que hacer crecer los beneficios del mercado internacional de carne. El gobierno aumenta el rodeo, la industria, la genética y mejora los caminos. El presidente Fernando Lugo se niega a tocar el sector ganadero,” contó.

Argentina. Disminución de la oferta y aumento de la demanda

Al momento de abordar la realidad local, el especialista recordó un dato publicado en el último Congreso de la Carne realizado en octubre del año pasado.
“Se dijo que Argentina comió 10 millones de cabezas en los tres mejores años para la carne de los últimos 50. Eso era en octubre, ahora sabemos que se consumieron 12 millones,” informó.
“Si hoy abriéramos las exportaciones, se exportaría muy poco, más de lo que se está exportando ahora, pero no estamos culturalmente preparados para comer 50 kilos de carne, siempre hemos consumido más y hasta 100 k por largos períodos,” demostró.
“El promedio anual de 55 a 60 kilos por persona, se hacen entre el que no come nada y aquel que se come todo. El promedio de consumo de carne de los pueblos de la provincia, donde no hay pobreza extrema, es de 100 a 120 kilos,”detalló.
En estos últimos años, la disminución en el ganado produjo una baja en la oferta y un aumento en la demanda.
“Estamos en la gloria porque hay una escasez dada por la sequía y por el gobierno.
Los precios van a durar mientras dure la escasez, eso va a depender de que ustedes vuelvan a tener en Puan la cantidad de hacienda de hace dos, tres o cuatro años.
Se estima deberá pasar un lapso de hasta de diez años, para estar como hace cuatro, pero la población en ese interín, habrá crecido en 400 o 500.000 habitantes por año,” dijo.
En este sentido, la realidad no va a ser la misma. “Hoy creemos que si todo sale bien, en 4 o 5 años vamos a volver a comer 60 kilos, pero no 70. Hoy tenemos 46 millones de cabezas y 41 millones de habitantes. Antes había casi 3 vacunos por habitante y después dos. Vamos en el camino del 1 a 1.
Los que miran a la Argentina con una visión a largo plazo, dicen que tiene un destino agrícola. Nuestro país todavía no cerró el capítulo agrícola, va a sembrar más, con la tecnología actual le caben 5 o 6 millones de hectáreas más para agricultura.”
“Cuando uno pone en marcha la liquidación no la frena más, ese es nuestro peligro.
La carne es extraordinariamente escasa, y no alcanza ni para 50 kilos de consumo interno, aunque cerremos totalmente las exportaciones. Esta situación es irreversible, el gobierno creyó que el faltante de carne era circunstancial, no creía que había entre 50 y 55 millones de cabezas,” manifestó.
Los precios favorables se deben también a la liberación del mercado.
“El gobierno, al no poder dominar el mercado, lo deja libre, sin control de nadie. Eso sí, hay un sector que debe vender la carne a mitad de precio.
Esta presión va a terminar mal, porque están cerrando los frigoríficos. Hay una gran parte de la faena para el mercado interno a mitad de precio. Esa es la intervención del gobierno y es curioso, porque la mayoría de las empresas son multinacionales, con peso propio, pero están perdiendo mucho dinero,”afirmó.

Futuro

Al dar las conclusiones, el Lic. Ignacio Iriarte, habló sobre las perspectivas a futuro en caso de ser reelegido el actual gobierno.
“Tengo la sospecha que no van a ser muy diferentes en materia de carne. El faltante es tan grande que es inútil querer dominar el mercado,” señaló.
Para el especialista, una de las preocupaciones a futuro será la incidencia de la inflación —que alcanza en la actualidad el 25 por ciento—en el aumento de los costos para la producción ganadera.

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