Análisis de las instancias finales del Torneo: Candidatos a fuerza de goles

(Informe del diario Nuevo Día) El campeonato Apertura de la Liga se definirá entre cuatro equipos de diferentes aptitudes, con poca historia, pero (salvo Unión) con un fuerte poder goleador.
Cada uno de los cuatro que siguen en carrera tienen un gran artillero o en su virtud dos. Ellos fueron el sustento principal de estos elencos que en todos los casos han dejado en el camino a un equipo de los de más rica historia.
Hablando de ellos, los “grandes”, ya no están. El campeonato, parejo, mediocre e irregular, privó a algunos de los equipos con más pergaminos de seguir en carrera. Los que se favorecieron con esta modalidad fueron los oportunistas, inspirados y sin piedad en el domingo justo.

Los grandes que ya no están

Así avanzaron y llegaron equipos que pocos hubieran imaginado en esta instancia, caso Unión. Salvo el de Tornquist, que sorteó los dos cruces con mucho esfuerzo, los demás expusieron sus argumentos para pelear por el título. Aunque también es cierto que resultaría un tanto injusto quitarle méritos al equipo de las sierras culpando al formato de torneo que fue instaurado con el consenso de la mayoría.
Sarmiento fue eliminado por Puan FBC y Blanco y Negro por San Martín (Carhué) en cuartos. Antes se quedaron afuera Peñarol de Pigüé y Deportivo Sarmiento, en octavos. Tampoco está Tiro de Puan, una fija a la hora de llegar lejos en las últimas temporadas. El tártaro quedó marginado por penales, un karma tremendo para los puanenses, ante Unión de Tornquist en cuartos.
Ellos ya no están y los candidatos tienen otros nombres. Los de mayor poderío ofensivo son San Martín de Santa Trinidad (27 goles) y Puan Football Club (24). El otro San Martín, el de Carhué, convirtió 20 y Unión hizo tan sólo 14 goles en 12 partidos.
Los equipos que dirigen Sergio Tassara y Azzolini cuentan con las sociedades ofensivas más productivas. En este deporte cada vez más rústico y mezquino, al menos en Argentina, en el que resulta cada vez más difícil ver buen fútbol y al menos algunos goles de buena valía por partido, San Martín y Puan no pueden quejarse.

Decisiones acertadas

El Sanma, no sólo único suarense que sobrevive en el torneo, sino también el único surgido de la zona “A” que llegó hasta acá, tiene un poder de ataque envidiable. Graff (6 goles), Cuello (6) y Navarrete (5), a los que se les puede sumar Araujo (2), que volvió a gran nivel y Pimentel (2), que jugó poco, están en un nivel superlativo. Ellos, además de los goles, le aportan el toque de calidad y el juego asociado a este equipo que sueña con ser campeón por primera vez.
San Martín (5-0 a Comercio y 3-0 a Argentino en esta segunda ronda) atraviesa su mejor momento. Viene de menor a mayor y se va consolidando. Tassara, pese a su inexperiencia como DT, tomó decisiones acertadas que le hicieron bien a San Martín. Entre otros aciertos están los casos de Bidonde y Miranda, desechados por Deportivo, que llegaron de la mano del entrenador bahiense y respondieron muy bien.

La solidez del Fara

Por su parte, Puan es sólido y tiene un tremendo poder goleador. Cuenta nada menos que con el máximo artillero de la Liga y actual goleador del torneo, Juan Manuel Ibarra. El inagotable delantero de 38 años de edad que acumula casi 300 goles en la Liga, lleva marcados 10 en el torneo. Siempre bien complementado por Gonzalo Gil (marcó 8), es siempre el sustento para las aspiraciones e ilusiones del Faraón. Además de sus dos atacantes, Puan tiene jugadores de calidad en el medio (Lucas y Costa Biondi) y de experiencia en defensa (Barriada y Gerbaudo). Azzolini encontró el equipo, lo repitió en los últimos siete partidos y no recibió goles en los cruces (2-0 a Deportivo y 3-0 a Sarmiento).

Artilleros en el Santo

San Martín de Carhué también se hace fuerte arriba. Tiene en Gustavo Actis (8 goles) a su goleador y su figura y a otras armas complementarias como el ex Independiente de Avellaneda Pablo Trecco (3), Emilio Romero (3), con pasado en la Reserva de River Plate y su gran conductor Franco Belleggia (3), ex Olimpo de Bahía Blanca. Mantiene la valla invicta en la segunda ronda (4 a 0 a Huanguelén y 1 a 0 a Blanco y Negro) y es el único de los cuatro semifinalistas que sabe lo que es ser campeón: ganó el título de la Liga en 1943, 1995 y 2000.
Unión es desde los números y los nombres el de perfil más bajo en esta definición impredecible. Es entre los semifinalistas al que más le costó llegar. Lo hizo con menos holgura y más esfuerzo que los demás. Clasificó entre los últimos (7mo de la zona B) y superó con lo justo aunque con justicia a Peñarol en Guaminí, por 1 a 0. Aquel domingo, por octavos de final, se impuso gracias a su goleador, Juan Loffredo. El propio Loffredo, autor de 7 goles en el torneo, es de quien depende casi exclusivamente el equipo verde para convertir, ya que Matías Juan, su compañero de fórmula, es un buen socio pero marcó sólo dos goles.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.