Con la visita del escritor Fernando Nelson, alumnos del Bachillerato para Adultos de la Escuela Técnica se suman a la 9º Maratón Nacional de Lectura

Mañana se realizará en todo el país la 9º Maratón Nacional de Lectura, con el fin de disfrutar de la lectura y la magia de los libros. Los niños y jóvenes junto a los docentes y comunidad educativa se reúnen para dedicar unas horas a leer, escuchar cuentos, poesías e historias, compartir y disfrutar de la lectura a la manera de cada uno.
El objetivo es concienciar sobre la importancia que tiene la lectura para el desarrollo personal y el crecimiento de las sociedades; reforzar las experiencias de lectura individual y compartida.
Ayer miércoles, desde las 20:30 horas, con mate y alfajores de por medio, alumnos del Bachillerato para Adultos compartieron esta jornada, propiciando una lectura reflexiva del texto “La vasija rota”. Luego de ser leído individualmente, los participantes dejaron su impresión sobre el contenido del material.
Previamente, el escritor Fernando Nelson visitó la institución para interactuar con los jóvenes, contando sus experiencias y hablando de los procesos creativos que fue abordando a lo largo de su carrera.
De su última producción “Carta encontrada en Plaza Irlanda”, una antología de 18 cuentos presentada recientemente en sociedad, se refirió al texto “La noche de las Alimañas”. El relato fue leído por los alumnos y se generó un ambiente de debate sobre los temas abordados en la estructura narrativa.
Desde la Escuela Técnica agradecieron la buena predisposición del escritor local, para sumarse a esta actividad literaria.

La vasija rota

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: -“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”
El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: -“Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.” Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces -“Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?. Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar…
Si ser como eres, no hubiera tenido tanta belleza sobre mi mesa.
Todo es aprovechable.
Todos tenemos defectos, debilidades y cualidades, y debemos sacar provecho de ello. Nunca debemos sentirnos menos o más que otros, porque todos tenemos una meta que cumplir, un trabajo que hacer.
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas.

También podría gustarte Más del autor

1 comentario

  1. Fabiana Alvarez dice

    Felicitaciones a Fernando y Patricia por la jornada de lectura y muchas gracias Fernando Nelson por compartir tu tiempo con los alumnos de nuestra institución.

Los comentarios están cerrados.