Comicanto en Puan: “recibir tanta energía positiva de la gente es fabuloso”

El trío integrado por Marcelo Gómez, Norberto Sabellotti y Edgardo Oggero, se presentó sobre el escenario de Pre Baradero el sábado, dejando todo su repertorio de humor y canciones.
El grupo oriundo de Rafaela, Provincia de Santa Fe ya había estado en Puan en ocasión de la edición 2008 de la Fiesta Nacional de la Cebada Cervecera.
Antes de la actuación, convocaron a los medios a una conferencia de prensa realizada en el Hotel Savizky.
“Vinimos a Puan también por un evento privado, a la Fiesta de la Cebada habíamos llegado con el espectáculo “Comicanto íntimo”, contó Marcelo “Tichi” Gómez.
“Éste es un público nuevo, y estamos con la expectativas de generar un ida y vuelta”, amplió.

-¿Cómo están viviendo este momento de su carrera?
-Marcelo Gómez: Estamos en un muy buen momento porque el éxito de un grupo es la continuidad de trabajo, y cuando uno trabaja en todo el país, incluso en países limítrofes y hace que su humor sea universal, la cosa funciona.
Hace unos días cuando ensayábamos un musical para el espectáculo del año que viene, estábamos los tres solos y nos tentamos. No somos ningunos bebés de pecho, nuestras edades oscilan entre 40 y 50 años; y nos reíamos de las mismas pavadas que nos pasaban a los 18 o 20 años. Cuando eso sucede, es un buen síntoma porque uno ya peina canas y seguimos montados sobre los mismos sueños.
-Norberto “Piru” Sabellotti: en el humor tenemos que ser un poquito inmaduros a veces. Quiero destacar que luego de las actuaciones en Puan han salido otras, por eso es muy importante que te convoquen.

-¿Ustedes se conocen desde la adolescencia y siempre se dedicaron a lo mismo?
-M.G: No conocemos prácticamente desde que éramos esperma. Nacimos en el mismo barrio, nos separa una calle y tenemos la suerte de ser íntimos amigos desde siempre.
Cuando uno vende un número humorístico, vende ilusión y fantasía.
-Edgardo “Pelusa” Oggero: Nos divertimos mucho. Somos gente con cierta edad y los viajes que hacemos son muy largos, por eso tenemos como costumbre reírnos y eso es fantástico.

-¿Se llevan así de bien como parece o también tienen discusiones y peleas?
-M.G: Como todo el mundo, somos seres humanos. Pero tenemos muy buena onda. Debe entenderse que nosotros hoy venimos de 950 kilómetros, mañana nos vamos a Rosario, después a San Luis. El próximo fin de semana estamos en la Provincia de Córdoba, después en Bahía Blanca. Pasamos más tiempo viajando y en los hoteles que arriba de un escenario. Entonces, si en la convivencia no conocemos nuestras virtudes y defectos, sería prácticamente imposible hacer esto. Esto es un matrimonio.
Creo que a veces nos llevamos mejor entre nosotros que con nuestros propios matrimonios.

-¿De qué se trata el espectáculo de “Comicanto al mango”?
-MG: Es ahí donde vamos precisamente… al mango (risas).
En realidad, tiene muchas lecturas, “Al mango” porque siempre fuimos a diez mil, tratamos de hacer espectáculos dinámicos.
El primer show se llamó “Una historia de humor”, después “Comicanto en vivo”, con la producción del Chino Volpato que estuvo cuatro años con nosotros (Ex Midachi). Luego vino “Comicanto de película”, con todo el libreto referido al séptimo arte. Más tarde llegaría “Comicanto íntimo” y ahora “Comicanto al mango”.
El año próximo vamos a hacer un nuevo espectáculo, por eso ya lo estamos ensayando.

-Tal vez sea una pregunta obvia, pero… ¿cómo nace el nombre Comicanto?
-M.G: Lo más difícil que hay es ponerle un nombre a un grupo. Entonces, hicimos un concurso en nuestra ciudad para que sea la gente la encargada de elegirlo. El premio fue donar una actuación a una institución de bien público. Dio la causalidad que dos personas eligieron Comicanto: “comi” define comicidad, cómicos. Y “canto” por las canciones.
En realidad nosotros siempre fuimos músicos. Veíamos el Pre Baradero y nos recordaba a nosotros cuando participábamos en el Pre Cosquín.
La vida nos premió, porque el sueño de todo folclorista de nuestra región es actuar en Cosquín. Y lo veíamos sentados en las gradas, hasta que un día nos llegó la contratación para presentarnos en el horario de la televisión. Justo se dio que nuestros ídolos de la juventud eran los Tucu Tucu, y no va que al lado de nuestro camarín estaba el de ellos.
Fue muy emocionante.
Siempre digo que a veces no llegan los mejores a triunfar, o a estar arriba de un escenario importante. Llegan quienes sueñan y perseveran.
Como dice Fito Páez: “lo importante no es llegar, lo importante es el camino”. Lo más deseable en esta profesión es conseguir felicidad con lo que se hace.
Por eso, cuando terminamos un espectáculo y luego nos vamos a dormir al hotel, somos los tipos más felices del mundo. Recibir tanta energía positiva de la gente es fabuloso, para nosotros es una droga.

-Argentina es un país donde la gente tiene muchos cambios de ánimo por las situaciones que se viven. ¿Eso los afecta a ustedes sobre el escenario? Por ejemplo llegar a una zona donde hay sequía. ¿Ustedes lo perciben?
-M.G: Si la gente va a un espectáculo de humor, es porque ya se predispone, porque lo necesita. Quien está depresivo, generalmente se queda en su casa y no sale porque no hay nada que le venga bien.
El tipo que va está predispuesto a reírse. Sí puede suceder que, cuando la gente no nos conoce, es normal que vaya un poco predispuesta a ser juez: y se preguntan: “¿y este pavo me va a hacer reír a mi?
Lo importante es pasar de ser punto (cuando te juzgan) a ser banca porque realmente le demostrás que tenés talento
-N.S: Nosotros también estamos en una zona de sequía y nos contratan para hacer reír.

-Eligieron el camino más difícil porque arrancaron como cantores y terminaron haciendo humor.
-M.G: Esto de hacer reír es la profesión menos reconocida. Nuestro premio es cuando la gente humilde y sencilla se acerca a agradecerte. Pero es la tarea más difícil, yo la comparo con la de ser papá y criar un hijo. Nadie te da la receta, vos aprendés con el chico. En el humor uno aprende con el público. La virtud de un humorista es saber captar el auditorio que tiene.

-¿En qué temas se inspiran para hacer reír?
-M.G: El humor lo podés crear. Cuando veníamos viajando, le digo al “Piru”: “voy a hacer una presentación en tres actos:
Primer acto: una chica de Córdoba está en la Plaza Colón, sin nadie que la rodee.
Segundo acto: la misma chica en la misma plaza de Córdoba sin nadie alrededor
Tercer acto: otra vez esta chica, en la plaza sin nadie alrededor.
¿Cómo se llama el arquero?
Chichizola (risas)
Es una pelotudez, pero es el humor nuevo, lo que viene.
Ustedes vieron que ahora en las fiestas de casamiento se estilan las mesas dulces. Pero ya no se llaman más así, se llaman mesas lésbicas. ¿Saben por qué?
Porque están llenas de tortas… (risas)
Otra pavada, pero la gente se ríe. Nosotros nos inspiramos en todo: baile, sketch, teatro, chistes.

-¿No los cansa un poco que cuando están debajo del escenario, en su pueblo, los invitan a cenar y aparezca siempre el que pide “contate un cuento”?
-M.G: siempre respondo con lo siguiente, voy a dar un ejemplo. Estaba en una cena y un tipo me dice: “dale petiso, contate un cuento”. Y es alguien que arregla máquinas de sumar. Entonces le respondo: “está bien, yo voy a contar un cuento, pero vos me arreglás una máquina acá, mientras yo te lo estoy contando. Es lo mismo, vos vivís de eso y yo de lo otro.
Si no me piden que cuente y tengo ganas de hacerlo, lo hago.
-N.S: Aparte tenemos una barra de amigos con quien probar los chistes que van surgiendo.

-M.G: Les agradezco a los medios por acercarse a hacernos esta entrevista. Le vamos a dejar un mensaje para toda la gente de Puan. Como decía Charles Chaplin: “los mejores años de la vida son los que quedan por venir”.
La vida es una obra de teatro que no permite ensayo, por eso canten, rían, bailen, amen, pero por sobre todas las cosas vivan intensamente cada minuto de sus vidas, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

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