Guardavidas puanense salvó la vida de un niño en Pigüé

Un guardavidas salvó a un nene que se había atragantado con un caramelo cuando jugaba en una pileta del parque municipal de Pigüé.

El hecho ocurrió ayer a la tarde en el complejo natatorio municipal de aquella ciudad y tuvo final feliz gracias a la rápida y efectiva acción del guardavidas Carlos Castello Luro quien fue alertado de que un niño de corta edad presentaba signos de atragantamiento, aparentemente por haber ingerido un caramelo masticable.

“Raúl Sanjurjo me avisó de que el nene se estaba ahogando, entonces inmediatamente pero sin perder la calma, le practiqué la maniobra de Heimlich. La vía respiratoria se desobstruyó y en lugar de expulsar el caramelo, se lo tragó” relató el guardavidas a Reflejos.

Según señaló Castello Luro, el chiquito de no más de tres años, estaba jugando en la pileta “Mariposa”(para los más pequeños) acompañado de su mamá cuando comenzó a evidenciar serias dificultades para respirar. Además, el guardavias comentó que luego del hecho la madre del nene le confesó que había realizado el curso de RCP donde también aprendió a practicar la maniobra de Heimlich, pero ante el nerviosismo de la situación, se paralizó.

En cuanto al estado de salud del niño, Castello Luro aseguró que se lo observó por unos minutos, suministrándole agua para normalizar la salivación propia del estos casos y aseguró que no fue necesaria ninguna asistencia médica posterior porque “al rato estaba perfecto jugando nuevamente en el agua”.

Maniobra de Heimlich
La maniobra de Heimlich, llamada Compresión abdominal es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.

Fuente: Semanario Reflejos (www.semreflejos.com.ar)

No presionar con tanta fuerza como para levantar al niño del suelo.

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