Con emotivos reencuentros: La Escuela de Azopardo celebró su anhelado centenario

La Escuela Nº8 Juan Bautista Azopardo festejó este domingo sus 100 años de vida con un acto protocolar y almuerzo de reencuentro en la sede del club local. Del mismo, participaron funcionarios municipales, concejales, representantes de instituciones, docentes, padres, alumnos, ex alumnos y vecinos.

Durante la celebración, ex alumnos del establecimiento educativo descubrieron placas alusivas. Lo propio hizo el Municipio, a través del intendente Facundo Castelli, donando una plaqueta recordatoria y un reloj de pared. Por su parte, el senador el Senador Provincial Horacio Luis López obsequió una notebook en reconocimiento a los 100 años de la institución.

El presidente del Concejo Deliberante, Lisandro Koller, entregó la resolución que declaró a la Escuela Primaria Nº 8 “Juan Bautista Azopardo” como Institución Destacada.

Al momento de las palabras alusivas, el intendente Castelli  felicitó a la comunidad educativa “por los años de trayectoria, realizando una importante labor y grandes aportes en nuestra comunidad.”

El Inspector Jefe Regional, profesor Fabián Palma, remarcó el valor que tiene la entidad educativa para la comunidad de Azopardo.

 “Esto quiere decir que algo bueno ha ocurrido a lo largo del tiempo. Hubo un sí grande a la vida de aquellos visionarios que pensaron en la necesidad de la construcción de un edificio en esta localidad y que hubo un sí grande a la vida de aquellos directivos y docentes que hoy no están físicamente, pero que seguramente desde algún lugar del cielo son los ángeles custodios, para esta querida institución.

Es un sí a la vida de muchos de los docentes y ex alumnos que pasaron y dejaron una impronta muy marcada, una huella que no se borra, es un sí grande a la vida del actual equipo que forma parte de esta institución,” manifestó.

Integración y futuro

La Directora de la Escuela Primaria Nº8, Claudia Stiep, manifestó que la celebración del centenario es un día de alegría y esperanza para su comunidad.

“Cien años en el tiempo no significa haber deshojado cien hojas del almanaque. Significa vida y movimiento perduró 100 años. Esta movilización, además, significa avanzar, siempre avanzar. Y a medida que se avanza en el proceso de enseñar, también se avanza en la integración social, en los cambios de paradigma, de contenidos, de enfoques didácticos  pero siempre solidaria, intacta.

Por eso, en nuestro aniversario, es importante recordar a ustedes que transitaron por ella dejando sus huellas y hoy, añorando los mejores recuerdos del paso por sus aulas.

Este aniversario es un momento fundamental para reconocer el valor más profundo de la institución que, más allá de los desafíos y obstáculos que debió enfrentar a través del tiempo, jamás se ha resignado a cambiar la esencia de su visión educativa, abogando a la inclusión y al respeto por la diversidad,” remarcó.

“Es también una alegría poder ver el progreso desde aquella digna y humilde escuela de chapa. Hoy tenemos una hermosa escuela y más viva y radiante que nunca.

Como dije al principio, este también es un día de esperanza. El solo hecho de ser docentes nos hace tenerla. Esperanza en el ser humano, esperanza en el futuro, la misma esperanza que habrán tenido sus primeros docentes y alumnos,” reflexionó.

“Como dice Mario Benedetti, porque cada día es un nuevo comienzo, porque es la hora y el mejor momento, sólo logran sus sueños aquellos que se atreven a pensar que el sueño es superior a todas las circunstancias. No hay tiempos mejores ni peores, simplemente diferentes,” sostuvo.

“Cumplir cien años significa levantar las copas y brindar por la memoria de quienes nos precedieron, por los que estamos y los que van a venir, con la convicción que debemos continuar recreando una clara visión de su importancia para la sociedad en el compromiso, en la responsabilidad de profesionales capaces, apoyados en la pasión de educar porque la educación hace la diferencia,” concluyó.

Recuerdos

Con emoción, ex alumnos recordaron su paso por la escuela y otros momentos de su extensa historia.

“Hoy es un día muy especial para todos nosotros y para mí porque mi querida escuela cumple sus hermosos 100 años. Creo que en cada uno de nuestros corazones hay anécdotas, alegrías tristezas y recuerdos inolvidables, pero tengo el orgullo de poder decir que soy la hija de una ex alumna, Elsa Prost, y a su vez, sobrina del ex alumno Ernesto Prost quien iba a la primera escuela de chapa que ahora en ese lugar se encuentra la cooperativa agrícola. Luego mi mama fue a esta escuela que tenía dos salones, corredor, un molino, dos baños afuera y muchos alumnos. Con el pasar de los años ya ingresaron sus tres hijos en distintas etapas, compartiendo cada uno distintos recuerdos. Y ahora sus dos nietos.

Hoy es un día maravilloso, poder llegar a 100 años y poder compartir con alumnos y ex alumnos anécdotas y recuerdos porque esto se cumple una sola vez. Feliz 100 años escuela numero 8,” expresó Irene Cardoso.

Fútbol y amigos

“En estos momentos pasan por mi cabeza muchos recuerdos, muchas fotos en sepia, los recuerdos de algunas señoritas, de algunos compañeros de fútbol.  Uno cuando es chico ve las cosas de una manera y hay un montón de cosas que cambiaron. Mi vida ha sido en gran parte en esta localidad, me fui a los 12 a Puan. Recién me encontré con la hermana del “Turco” López, y recuerdo que él me prestó los libros para ir al Instituto Almafuerte,” recordó Rubén Ferrari.

“Tomé la comunión acá en la Iglesia, a los siete años, y después jugué al fútbol, en el campito que está al lado del Sportman Club de Azopardo, cuando nos llevaba el panadero Laterra.

Después me fui a estudiar a La Plata, en tiempos duros, en el 75-76, y luego volví a jugar al fútbol. Tengo presente el recuerdo de la familia Allegue que me recibió como en su casa.

En esos tiempos duros del ‘76, mi cobijo fueron Puan y el Sportman que me dio lugar para jugar al fútbol. Aunque parezca mentira, imitando un poco a Osvaldo Soriano, fui por algún tiempo un futbolista semiprofesional porque además que nos atendían bien con la comida cuando terminaba el partido, en una tertulia agradable, yo me iba en colectivo a la noche, en La Estrella o en el Chevallier. Se armó un lindo equipo con los muchachos de acá, no pudimos salir campeón, pero creo que después el Sportman sí lo fue.

Mi agradecimiento eterno a este pueblo, yo nací acá, a mi madre la atendió Isabel, la partera del pueblo,” mencionó el periodista y conductor.  

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