Andrés Tito Jacquier expuso en Pigüé

(*) Organizado por la Biblioteca Popular Sarmiento de Pigüé, el puanense Andres Tito Jacquier expuso una veintena de réplicas de carruajes y carros antiguos que ha construido en los últimos 15 años como parte de un hobby que comenzò replicando un recuerdo familiar para su esposa. “Tengo 84 años y algunos meses” nos dice Jaquier, quien entre las piezas que expuso, mostró dos que tienen mucho que ver con la historia pigüense.

Es que su primer “trabajo” fue replica la chata o carro con pescante que hoy se encuentra en el Parque Municipal junto al museo. Es que ese carro “perteneció a la familia Molín, y estuvo guardado en la chacra muchos años y “un  día con Antonio Jorge,  lo vimos, lo pusimos en marcha e hizo un viaje a Puan para participar de la Fiesta de la Cebada en 1986.. Es el carro pescante que está en el Parque, lo vi en condiciones y le propuse ponerlo en marcha para llevarlo a Puan.. Lo sacamos, estaba en condiciones, Antonio le hizo unos ajustes, el Centro Tradicionalista de Puan consiguieron cinco caballos y una yegua con potrillos…Y el carro luego de más de 50 años apareció en Puan.. ese carro volvió a la chacra de Moulìn”. “Mi señora me dice: me tenés que hacer si querés el carro con pescante, quiero tener un recuero de mi familia.. Nos vinimos con cuaderno, birome, y tomé medidas, fotos.. Yo en un tallercito en Puan, empecé me entusiasme y lo terminé… Luego mi señora me hizo un segundo pedido: que hagas la carreta.. Bue, hice la carreta” cuenta Jacquier, quien en replicar el carro con pescante tardó unas 150 horas de trabajo.

El carro con pescante, habìa sido comprado  en Pigüé por la familia Moulìn por  $1.500, “e hizo arreglar otro, que estaba desarmado, las ruedas, eje y otras cosas fue a parar a la carreta que está en la rotonda de Pigüé. Es decir que como recuerdos mudos de este inmigrante francés quedaron la carreta y la chata”.

“Me entusiasmé y de eso hace 15 años, voy haciendo, me entretengo, me gusta trabajar en madera…. Por ejemplo, una mensajería me llevó unas 200 horas de trabajo,” dice el coleccionista y artesano.

Muchas gracias ! … Tito Jacquier integró a su muestra una revista de Todas las Voces Puan.

El carro habia sido comprado en Pigüé por $1.500, “e hizo arreglar otro, que estaba desarmado, las ruedas, ejey otras cosas fue a parar a la carreta que està en la rotonda de Pigüé. Es decir que como recuerdos mudos de este inmigrante francès quedaron la carreta y la chata”.

Jacquier, dice que no vende sus trabajos, porque se ha encariñado con ellos. “Una vez una mujer me quizo comprar la carreta, y no entendìa que no la querìa vender.. No lo vendo, aunque pueda fabricar otra..” asegura. Marcando que en su pequeño taller en Puan, pasa sus dìas de jubilados replicando los carros y carruajes que transitaron estas tierras en el pasado. Ahora, trabaja en la réplica 1 en 10 del “gigante de la llanura. Ese carro tenia una rueda de tres metros” explica.

Mientras, como jugando, primero a pedido de su señora, y luego para emplear el tiempo de jubilado, Tito Jacquier, replica el pasado en escala, y con absoluta precisión. Un entusiasta que tuvo la amabilidad de compartir su pasión con los pigüenses, y casi jugando, nos llevó a dar una vuelta en carro por las huellas de nuestra historia. (Semreflejos)

La nota completa salió en la edición impresa de Reflejos

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