Interesantes proyectos pasaron por la Feria Distrital de Ciencias

(Por Celeste Ruiz y Martina Plaza – E.E.S N° 5 Puan) El viernes pasado, recorrimos algunos de los casi 50 stands de la Feria de Ciencias y dialogamos con los estudiantes que trabajaron en los proyectos. Éste es el resultado de la recorrida.

Contador automatizado

Alumnos de 5° año la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 1, junto al Profesor Gabriel Benamo, se dedicaron a la fabricación de un dispositivo para automatizar el contador de un tanteador de un juego de metegol. Cada vez que uno de los jugadores convierte un tanto, aparece reflejado en un display, lo que agiliza el modo de conocer el resultado.

“Al comenzar el partido, oprimiendo una tecla, encendemos el sistema de sensores operado por un código. Todo está programado para seguir con exactitud la cantidad de goles de cada equipo. Cuando el laser se interrumpe más de cinco veces, el partido termina”, explicó la alumna Florencia Araya Solá

“Pantalla led, sensor laser, resistencia, baterías, una placa arduino, luces y un metegol, fueron los materiales usados, amplió Lucía Sierra.

“Al contador comenzamos a fabricarlo el año pasado, para presentarlo en la Muestra Anual de la Escuela. Este año lo modificamos”, expresó Florencia.

Smart House

Jimena Heim y Santino Contreras cursan 5° año de la Escuela Técnica de Puan y presentaron un sistema inteligente que monitorea la seguridad de una vivienda.

“Desde un principio, trabajamos para incluir medidas de seguridad en una casa, pero derivó en un “smart house”, que incluye el encendido y apagado de luces por medio de un control. Le sumamos un sistema de sensores. Son herramientas para resguardar la vivienda del ingreso de extraños. Usamos placas de arduino, algunos sensores, un motor y conexiones. En este proyecto trabajamos los últimos tres meses del 2018 y desde marzo de este año  lo continuamos, ajustando y reacomodando distintos elementos. Tuvimos el asesoramiento y el acompañamiento de los profesores Daniela Pietrasanta y Gabriel Benamo”, contó Jimena.

Criando vaquitas

Melanie Marzialetti y Martina González, cursan el nivel superior en el Instituto San José Obrero de Darregueira.

“Nuestro proyecto está referido a la reproducción y crianza de mariquitas para control biológico. Con esta especie se pueden erradicar malezas y plagas que alteran la calidad de los cultivos, ya sea para alimento u ornamentales. Es decir, sin la necesidad de usar productos tóxicos, de una manera orgánica y natural, otros seres vivos contribuyen a luchar contra agentes perjudiciales”, indicó Martina.

“En la escuela tenemos la materia Prácticas Profesionalizantes, entonces podemos elegir un proyecto para realizar a lo largo del año. Nos interesa lo relacionado al cuidado del medio ambiente, enfocándonos en el impacto de los insecticidas. En el control biológico encontramos una opción para reemplazarlos”, explicó Melanie.

Como antecedente de la experiencia, mencionaron que existe un ensayo en varias hectáreas en Nicaragua.

“En el Agro tuvimos capacitaciones sobre controladores biológicos. A partir de eso, quedo dando vueltas la idea y emprendimos esto”, concluyó Martínez.

Yo seré su voz

Inti García y Yanela Pérez, de la Escuela Secundaria N° 1 de Bordenave, expusieron una iniciativa que busca fomentar en la comunidad la tenencia responsable de mascotas.

“En nuestra localidad y en el distrito existe una superpoblación de animales domésticos y eso trae consecuencias”, admitió Inti.

Por su parte, Yanela se refirió a la “preocupación que genera entre los ciudadanos la presencia de muchos perros callejeros”.

Todo surgió por inquietud de los alumnos de la escuela planteando este trabajo como parte de los Aprendizajes Basados en Proyectos (ABP).

“Hoy lo presentamos en la Feria de Ciencias y la idea es continuarlo. Hemos tenido el asesoramiento de profesionales veterinarios, realizamos encuestas y vamos a elaborar un censo de animales en la localidad. Queremos fomentar la tenencia responsable y la adopción de animales en situación de calle, porque ellos merecen cariño y atención. El objetivo es disminuir la población de perros vagabundos, para evitar que sean víctimas de envenenamiento o terminen en el refugio municipal. La gente es mala y a los animales hay que cuidarlos. Queremos contribuir a una formación ciudadana real y también responder diferentes demandas sociales”, concluyó Inti.

Reyes, tronos y pirámides americanas

Alumnos de la E.P N° 7 que cursan 4° año en turno mañana, junto a la docente Analía Calzada construyeron maquetas plasmando la obra arquitectónica dejada por las civilizaciones precolombinas.

“La hipótesis pretende demostrar que antes de la llegada de los españoles existían grandes civilizaciones en nuestro continente. La conclusión a la que llegaron los chicos fue que efectivamente las había, tanto o más desarrolladas que la europea”, aclaró Analía.

“Nos dividimos en grupos para trabajar, cada uno preparó una monografía sobre el pueblo que eligió investigar (Mayas, Incas o Aztecas) relevando su vida social, la economía, las costumbres y la cultura. Es así que elaboraron resúmenes, investigaron bibliografía, seleccionaron textos. El trabajo fue arduo, y como les resultó una experiencia interesante, estuvieron motivados todo el tiempo”, señaló

Todo entra por los ojos

Los chicos de la EP N° 4 de Felipe Solá, junto a la docente Natalia Gaute, expusieron un proyecto relacionado a la alimentación saludable.

“En la escuela elaboramos productos saludables. Comer saludable es no consumir tanta comida chatarra como chizitos, papas fritas y hamburguesas. Lo ideal es la fruta, la verdura, lo casero, la comida sana”, explicaron.

Los pequeños contaron que, con el profesor de música, escribieron una canción dedicada a los alimentos.

“Usamos como modelo “Cien Mil” de Abel Pintos, pero modificando la letra original. Todo entra por los ojos, porque estás en una panadería y ves un pastel que no esta tan decorado y otro más decorado, y si se lo querés regalar a papa o a mama vas a elegir el más decorado, citaron a modo de ejemplo.

Para cocinar barritas de cereales, necesitamos azúcar mascabo, tres cucharadas de miel, almendras y arroz inflado. En un bol pusimos los ingredientes secos: semillas, almendras y arroz inflado. El azúcar mascabo con miel se derrite, para después incorporarlo al bol y batir. Con papel manteca forramos una asadera, volcamos dentro el contenido del bol, lo prensamos un poco y luego lo metemos en el freezer. Luego se cortan cuadraditos o en forma de barrita, y se empaquetan y atan las porciones”, explicaron.

Una de las niñas se refirió a una aplicación para celular relacionada al proyecto.

“Mediante un escaneo lee los códigos QR, llevándote a una página web que te brinda información. Yo me instalé esa aplicación y pude averiguar sobre dieta vegetariana y diferentes recetas para cocinar”, señaló.

Ciencia o creencia

Abigail Parino y José Burruchaga, de 2° año del Instituto General San Martín de Darregueira mostraron una investigación que busca determinar si las prácticas de la medicina popular tienen fundamento científico.

“Investigamos en libros y páginas web. Concluimos en que la cura del dolor de muelas poniendo en contacto la zona de la dolencia con la panza de un sapo, y la cura del orzuelo frotando un anillo de oro y colocándolo en la zona cercana al ojo, tienen fundamento científico”, dijo Abigail.

El sapo genera una sustancia que provoca la vasoconstricción y en caso de anillo, al tomar temperatura y apoyarlo sobre el orzuelo, los vasos sanguíneos de la zona se dilatan, eliminando luego la molestia”, comentaron.

En el ámbito de la creencia queda la cura de las quemaduras y la culebrilla (se hacen mediante la imposición de manos y la palabra) y del empacho, usando una cinta para aliviar el malestar.

“Para que te curen el empacho tenés que creer que la persona te va a curar, de lo contrario no funciona. Esto tiene un poco de psicológico también.

A veces la gente elige creer en este tipo de curas, cuando la medicina tradicional no le da respuestas y está frente a un caso de extrema necesidad”, afirmó José.

Mediarte

Lautaro y Tiara de 3° año de la E.P N° 7 trabajaron con cuerpos y figuras, pero antes tuvieron que medirlos, de ahí el nombre del proyecto. “Con palitos y plastilina hicimos los cuerpos. Después fuimos a la plaza para ver qué figuras geométricas había y cómo se hacía para que queden parados. Entonces, ahí diferenciamos vértices, aristas, bases planas, caras y rectas. También se hizo una maqueta de la escuela”, comentó Tiara.

Robótica

El grupo de alumnos de la EP N° 7, acompañados por la docente Celeste Clemente, fabricó robots usando focos, ventiladores, ruedas y baterías.

“Programar no es algo complicado, sólo es necesario tener voluntad. Armamos un glosario de palabras, porque en el instructivo de las cajas de materiales había muchos términos en inglés.

La seño de inglés nos ayudó”, relataron.

“Acá tenemos un auto, al que, con una palanquita, le podemos subir y bajar la velocidad y se traslada en cualquier dirección. Trabajamos en cuatro grupos y no nos lleva tanto tiempo hacer los modelos”, mencionaron.

Un robot, al que llaman escritor, se coloca su base sobre un papel y hace diferentes movimientos, marcando círculos y otros trazos.

“Es como un compás que hace garabatos. También fabricamos un ventilador para enfriar las computadoras después de mucho tiempo de uso. Además tiene un sistema de iluminación para  uso nocturno”, dijeron.

El trabajo en el circuito productivo de la cervecera de Puan

 “A este proyecto lo comenzamos a trabajar en el espacio de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) en Geografía y Química, y está referido a todo lo relacionado al circuito productivo que genera la empresa Maltería Pampa S.A”, comentó la alumna Martina Plaza, de 5° año de la E.E.S. N° 5 de Puan, quien expuso junto a Nicolás Dettler de 6° año.

“En la hipótesis remarcamos la importancia de ese circuito productivo por el empleo que genera en la localidad. Son fuentes de trabajo directas o indirectas, porque algunos servicios están tercerizados. Para realizar este proyecto recurrimos a varias fuentes e hicimos entrevistas a los integrantes de la Cámara de Comercio y al Intendente Municipal, como una manera de evaluar cómo impactaba el funcionamiento de una empresa como Maltería Pampa S.A en la economía de Puan. También, concretamos una visita guiada por las instalaciones de la planta fabril en donde nos explicaron muchos detalles que no conocíamos”, expresó.

Y concluyó: “Con el asesoramiento de la profesora Eunice Catani indagamos los antecedentes de la radicación de Maltería en Puan, sus orígenes, la llegada de cientos de personas para trabajar en el emprendimiento y su consecuente impacto en la localidad, también sobre el surgimiento demanda en materia inmobiliaria y de otros bienes y servicios. Se puede asegurar que existe un estrecho vínculo económico entre Maltería y los diferentes sectores productivos, siendo una relación que se afianzará aun más a futuro”.

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