La cerveza “Meridiano quinto” produce cerca de 10 mil litros mensuales

La nota publicada en el diario La Arena destaca el crecimiento de este emprendimiento de cerveza artesanal que se desarrolla en La Pampa.

«Buscamos algo que nos uniera a los dos y salió fácil. Yo soy de Villa Iris y Fernando de Jacinto Arauz, y entre los dos está el Meridiano Quinto…», cuenta  Cristian uno de los dueños.

Semanas atrás, fueron consagrados como la segunda mejor microcervecería del año en la Copa Argentina de Cervezas, un evento que reunió a más de 200 marcas de todo el país y del que se volvieron con la medalla plateada colgada en el pecho.

Microcervecería «Meridiano quinto» es una de las referentes de La Pampa: en su fábrica de Jacinto Arauz elabora y vende distintas variedades de cerveza artesanal. Fue consagrada como una de las mejores del país y se comercializa en distintas provincias.

«Buscamos algo que nos uniera a los dos y salió fácil. Yo soy de Villa Iris y Fernando de Jacinto Arauz, y entre los dos está el Meridiano Quinto…», cuenta Cristian sobre el nacimiento del nombre que los identifica desde 2009, cuando por gusto personal comenzaron a elaborar una cerveza que hoy se convirtió en punta de lanza de una industria con sello bien pampeano y que tiene en distintos puntos de la provincia productos tan artesanales como de calidad.

«La Pampa siempre se caracterizó por tener productos alimenticios de alta calidad: los chacinados, los quesos, la carne. Y hoy la cerveza artesanal creo que se suma a esa oferta gracias a distintas marcas como nosotros en Arauz, Nuevo Origen en Ataliva Roca, India Bonita en Santa Rosa y Rancul Compañía Cervecera, que ya tenemos un desarrollo más industrial además de muchas otras que hay en distintos puntos y que son de producción más chica. Creo que está bueno apuntar a eso como una identificación regional», resalta Fernando Hernández (36), uno de los socios de Meridiano Quinto.

Fernando y Cristian Bertinat (37) se conocieron en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca y en poco tiempo coincidieron en una atracción común: hacer cerveza. «Yo me recibí de ingeniero electricista y Fernando es licenciado en computación, pero ya en 2009 empezamos a hacer cerveza y en 2010 se sumó ‘Pato’», recuerda Cristian en referencia a la integrante femenina del emprendimiento, Patricia Giaconi (36), una rionegrina de General Roca que es farmacéutica y es pareja de Fernando. Desde 2011 viven en Arauz y, ya sin rastros de sus diplomas universitarios, hoy se dedican a un rubro que desde hace años vive un «boom» de crecimiento y que, definitivamente, llegó para quedarse.

«Cuando volví a Arauz empecé a cocinar cerveza junto con Pato porque Cristian seguía en Bahía. Lo hacíamos por hobby e íbamos a alguna feria, pero en 2013 ya empezamos a participar en concursos cerveceros y creció el interés, la gente nos pedía, así que fuimos armando en el garaje de casa una fábrica bien chiquita y empezamos a vender a restaurantes. Cada uno seguía con sus trabajos en paralelo, esa era la prioridad. En 2014 fuimos a un concurso en Uruguay y metimos dos terceros puestos, de hecho fuimos la única cervecería de Argentina que consiguió premios, así que volvimos re entusiasmados con hacer algo más serio», dice Fernando sobre el germen de una pyme que fue creciendo por el empuje propio pero también por la demanda ajena.

Al año siguiente la producción aumentó y Fernando y ‘Pato’ le dedicaban cada vez más horas a Meridiano Quinto. «Nos poníamos a cocinar todo el fin de semana, a la noche, cualquier hueco que teníamos lo aprovechábamos, hasta que a mediados de 2016 dejamos nuestros trabajos y nos dedicamos en exclusivo a la fábrica, así empezamos a crecer y expandirnos».

Estilos y sabores.

Los violentos vaivenes económicos del país en los últimos años desalentaban bastante las ganas de hacer. Hasta que en 2017, cuando las dudas aumentaban, llegó el impulso necesario para carretear de nuevo y tomar vuelo. «En 2017 me quedé sin laburo en Bahía y Fernando me propuso sumarme. La verdad que fue un salvavidas pero al mismo tiempo yo siempre pensaba en dedicarme a esto, así que de una me vine para acá. Ahí se cerró un ciclo porque esto empezó como un hobby y cuando volví armamos una sociedad entre los tres y hoy estamos produciendo y en crecimiento», contó Cristian detrás de la barra del centro de abastecimiento que Meridiano Quinto tiene delante de su fábrica de la avenida Perón al 400 en Arauz. Y en pocas semanas, será un bar para sentarse a degustar alguno de los muchos estilos que elabora la marca.

«Tenemos cinco estilos fijos: American Wheat, que está hecha con trigo orgánico de la zona, Honey (con miel de apicultores locales), Rock Porter, Session IPA, y cada tanto hacemos American IPA. Otro estilo es Arauz Rock IPA, por un festival de rock que organizó Fernando hace unos años», resalta Cristian sobre una variedad que tiene, además, en la René Barley Wine un homenaje al nombre más famoso vinculado a la localidad del sur pampeano, René Favoloro (el médico vivió allí 12 años).

«La graduación alcohólica de la René Barley Wine es similar al vino, de unos 12 grados. Es una cerveza que necesita un año de maduración en barricas de roble para que esté en óptimas condiciones y por eso la idea es sacarla en botellas», cuentan los socios de una fábrica que vende en toda La Pampa, en el sudoeste de Buenos Aires, y hacia la Patagonia en Santa Cruz, Neuquén y Río Negro.

Respaldo.

Meridiano Quinto tiene una producción de 8 a 10 mil litros mensuales y una capacidad instalada para llegar a los 20 mil litros. La pyme dio un salto necesario en su crecimiento cuando, mediante un crédito del Banco de La Pampa, adquirieron barriles al tiempo que participaron de las ferias de emprendedores en distintos puntos de la provincia.

«Tenemos el acompañamiento del gobierno provincial, nos respaldan para seguir en expansión y nosotros vamos a las ferias porque eso nos sirvió mucho no solo para vender sino para hacernos conocidos, nos dio una mano grande para expandirnos. Hoy la gente te ve en las pizarras de los bares y ya te conocen. Es un laburo de hormiga pero que da resultado», reconoce Fernando.

Otra decisión que determinó la explosión de la marca fue la de abrir la cervecería santarroseña donde se puede consumir el lúpulo proveniente de Arauz, «Bruselas», el bar que junto a un socio gastronómico de la capital pampeana ofrece Meridiano Quinto junto a una muy amplia cantidad de marcas. Una decisión estratégica de apostar por calidad y variedad antes que por la exclusividad.

«Nuestra idea fue crear el concepto de traer cervezas de las mejores del país, eso nos sirvió para medirnos, para levantar la vara. La idea es que sea un bar multimarca, no solo la nuestra sino tener 10 o 12 marcas distintas. Nosotros en particular no tenemos más de cuatro canillas. Por suerte funcionó más allá de que estábamos convencidos de que Santa Rosa demandaba un lugar así».

De las mejores.

A los tres socios aún les dura la sonrisa cuando se les pregunta por el gran logro que tuvieron hace solo unas semanas, cuando fueron consagrados como la segunda mejor microcervecería del año en la Copa Argentina de Cervezas, un evento que reunió a más de 200 marcas de todo el país y del que se volvieron con la medalla plateada colgada en el pecho.

«Fue una alegría enorme, difícil de imaginar porque estaban los mejores del país, incluso con jurados internacionales. Es algo que más que nada te renueva el ímpetu, las ganas de meterle con todo a este emprendimiento, sobre todo en momentos difíciles como el actual», dice Fernando, sonriente, antes de posar junto a Pato y Cristian con una medalla a la calidad pampeana, al sabor del meridiano.

*Fuente. Diario La Arena

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