De Mendoza a Puan: Domados presentó su excelente línea de vinos

La bodega nacida en el Valle de Uco, uno de los lugares más emblemáticos de la vitivinicultura argentina, tuvo este jueves su segunda presentación en nuestra localidad a través de Don Carlos, vinos y delicatesen. La anterior degustación había sido en mayo de 2011.

Uno de sus propietarios, el enólogo Fernando Spigatin, dialogó con TODAS LAS VOCES PUAN, sobre el presente de la bodega boutique que exporta sus mejores productos a países como Estados Unidos y China. 

“Es mi primera visita a Puan, anteriormente, hace alrededor de ocho años, estuvo mi hermano quien hizo una recorrida por la región y presentó la cata de vinos junto a Jorge Pons,” recordó.

-Aquella vez también habíamos estado presentes, y recordamos que su hermano había hablado de la trayectoria de la bodega, ¿Cómo les fue en estos años?

-Dentro de todo, nos ha ido bien. Crecimos dentro de lo que pretendemos ser. Domados es una bodega que nació en el año 2000, proveniente de una familia de vitivinicultores más que de bodegueros, seguimos la tradición de tener viñedos. Las uvas se vendían a bodegas más grandes que formaban parte de una cooperativa donde se hacían vinos a granel, y a partir del año 2000, empezamos con el desarrollo de la bodega boutique o vinos de calidad. Fuimos creciendo dentro del segmento al que nos dedicamos. Hoy podemos contar que comenzamos con tres productos en nuestra cartera comercial y ahora tenemos diecisiete. Hemos crecido en las exportaciones, llevando vinos de calidad a distintos puntos del mundo.

Dentro de todo el contexto de crisis de la vitivinicultura, hace un montón de años que pudimos crecer, con propuestas diferentes en las distintas líneas comerciales, y a la par desarrollarnos en volumen de exportaciones y dentro del mercado interno.  

-¿Cuáles son los países que tienen preferencia por los vinos argentinos?

-El principal país que consume vinos de Argentina es Estados Unidos. Contamos con dos importadores, uno en la costa este, en Nueva York, y otro en la costa oeste, en San Francisco. Coincidentemente, próximo a California donde está toda el área vitivinícola de Estados Unidos.

Ahora se está ganando mucho mercado en Asia a través de China porque el vino argentino consiguió un espacio importante. Se abrieron a occidente y tomaron más al vino como un obsequio de categoría, de nivel, más que de consumo permanente. No son grandes consumidores, todavía no llegan a tomar 0.5 litros per cápita por habitante. Sin embargo, son un destino significativo porque consumen vinos con mucho valor agregado.

-Seguramente, las preferencias hacia determinados varietales cambia según la región en que resida el cliente.

– Sí, tal cual. El europeo es menos exigente de varietales, por la sencilla razón de que la vitivinicultura del mundo comenzó y se desarrolló comercialmente en Europa, y los principales productores de ese continente, Francia, España e Italia, tanto en volumen como en calidad de marcas comerciales y diversidad de vinos, no son de buscar varietales. Difícilmente se vea en una etiqueta la descripción sobre los varietales con los que está elaborado un vino, porque más bien son blend o assemblage, realizados con distintas uvas. Y lo que valoran más es la calidad final y no tanto con qué uvas están diseñados, como hacen los americanos. Esta última tendencia nace en la década del ’90, cuando Estados Unidos, para competirle a Francia, empezó con el pinot noir y con distintas variedades para su denominación. Después se extendió a otras latitudes, a punto tal que el malbec es nuestra cepa insignia por la cual nos reconocen en el mundo. Pero se está abriendo también a los assemblage y a los blend, porque definitivamente terminan siendo más elegantes y complejos que un vino varietal.

– Si tuviera que elegir un vino vedette de su bodega, ¿A cuál nombraría?

– Es una respuesta difícil de dar, porque hay tantos vinos con diseños tan diferentes en las líneas comerciales que entre diecisiete es difícil elegir uno. Particularmente, a mi me gustan los blend, y hay dos que prefiero: el Red Blend, formado por una columna vertebral de merlot con doce meses de barrica, que además tiene malbec y cabernet sauvignon; y en los Gran Reserva, la alta gama de la bodega, hay un blend elaborado con las cepas de malbec, merlot y cabernet sauvignon, con 18 meses de barrica, con mucha elegancia. Les diría que son los vinos que a mí me gustan, pero no son los que más se venden. Los varietales son los que más se comercializan.

-Descríbanos la zona geográfica donde nacen y se desarrollan los viñedos de Domados.

– Fundamentalmente es en el Valle de Uco. Nosotros pertenecemos a un pueblo que se llama La Consulta, su denominación tiene una referencia histórica, porque es donde San Martín consultó a los indígenas cuando estaba armando la Campaña Libertadora de Sudamérica. El lugar tiene que ver también con el nombre de nuestra bodega, ya que los indígenas del lugar eran buenos amansadores de caballos. También era la última posta de cambio de caballos que tenían hacia el sur, ahí cerca está el Fuerte de San Carlos. Esa zona está a 90 km al sudoeste de la ciudad de Mendoza, recostada sobre la cordillera, perteneciente al Valle de Uco, les diría hoy por hoy, el más importante centro de vitivinicultura en Argentina, en cuanto a producción de vinos de calidad. El nombre de Uco hace referencia al cacique “Cuco”, de la tribu huarpe que mandaba en la región.

Es un valle con un montón de particularidades y la mayor de ellas, es que de toda la extensión de la Cordillera de los Andes –desde Ecuador a la Antártida– es la única zona donde no hay precordillera, es una falla geológica en la formación de la montaña, brindándole al lugar características agroclimáticas especiales, dándole calidad a la vid. La gran amplitud térmica; el clima desértico, escaso en lluvias, y la calidad lumínica por la cantidad de horas de luz anuales, le dan al sitio una relevancia especial.

-Estos últimos años fueron de una economía compleja, ¿Cómo han sobrellevado esta situación?

-Fundamentalmente porque somos una empresa muy chiquita, familiar, entonces realizamos absolutamente todo, desde los viñedos hasta la presentación de los vinos al consumidor. Hemos ido sorteando situaciones, a veces a como se ha podido y otras, apoyándonos en las exportaciones.

La vitivinicultura tiene la particularidad de que todo lo que ves, menos el vino, son insumos importados a valor dólar. El corcho, la botella, la cápsula, las etiquetas y hasta el cartón es muchas veces importado. Entonces, tiene un gran componente dolarizado y es una industria muy amplia, porque nace en el campo y termina en algún lugar del mundo, pasa por muchos intermediarios y gana valor agregado al momento del costeo del producto.

La vitivinicultura está en un período de franca crisis, por los costos fundamentalmente, por eso nos hemos apoyado más en el mercado externo.

-Si alguien recorre la zona del Valle de Uco, ¿Puede visitar su bodega?

-Sí, por supuesto, con reserva previa nos contacta a través de nuestra web https://www.domadoswines.com.ar/ o a través de los teléfonos que allí figuran.

-De qué se tratará la degustación de esta noche.

-Básicamente vamos a degustar un vino que es un blend blanco, constituido por torrontés, sauvignon blanc y semillón, producto elaborado para tener una representación típica de las uvas más cultivadas en el valle.

Después, se degustarán vinos tintos con tres productos, dos de la línea estate, primero el malbec y  luego, el blend de cabernet franc con malbec. Posteriormente, continuaremos con un reserva malbec para ir subiendo de categoría y finalizaremos con un champagne dulce.

Todo esto estará acompañado por tablas de fiambres elaboradas por Don Carlos.

DOMADOS nació con el sueño de pequeños viticultores, inmigrantes italianos que llegaron a principios del siglo pasado y se establecieron en el suroeste de la provincia de Mendoza, corazón del Valle de Uco. Don Giocondo Ficcardi y Umberto Spigatin, realizaron sus primeros cultivos de uva Malbec en 1920 en “La Consulta”, uno de los mejores terruños del mundo para este tipo de cultivos. El cuidado de aquellos viñedos a cargo de sus hijos, Bruno y Fanny, hicieron posible que sus nietos Fernando, Daniel y Reinaldo hayan dado origen a DOMADOS.

Conocimiento, paciencia y cuidado meticuloso fueron los elementos empleados por los nativos para amansar sus caballos. Así también a cada instante del proceso de la elaboración de un vino, el conocimiento, paciencia y el cuidado meticuloso de la materia prima, son fundamentales para obtener un gran resultado. Estos atributos, son fundamentales en DOMADOS, donde: “Hacer un buen vino es como domar un caballo”.

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