Comunicar, un servicio esencial

La pandemia dejó a la vista varias realidades, esas que muchas veces desde algunos sectores se empeñan en ocultar, y puso de manifiesto que hay servicios que no se pueden vedar, entre ellos la comunicación.

Estamos en una situación especialmente complicada y atípica que nos hace reflexionar y enfocar la atención especialmente en un área muy sensible como es la salud.

Hoy, a diario, recibimos estadísticas de cada distrito y provincia, y miles de especialistas por doquier nos hablan del Covid – 19 mañana, tarde y noche. Pero… ¿Qué pasaba antes?  ¿A dónde estaban las estadísticas? ¿Cuáles eran las enfermedades más preponderantes? ¿Y sus causas? ¿Y las maneras de prevenirlas? ¿Mirábamos como sociedad cómo estaban nuestros hospitales? Miles de preguntas nos surgen, en medio de una pandemia que nos pone de frente a la realidad una vez más, con la incertidumbre de no saber qué pasará en nuestro futuro más inmediato y cómo las nuevas generaciones convivirán con estos temas.

Hoy una vez más, el Día del Periodista, nos pone en la disyuntiva de si festejarlo o simplemente recordarlo en medio de un entorno que se vuelve precario e inseguro cuando no todos los poderes del Estado funcionan a pleno. Rara situación estamos viviendo, cuando debemos comunicar medidas de aislamiento que se van desarrollando en distintas fases. Comunicar que no podemos socializar de la manera habitual, es una de las tareas más tristes que nos ha tocado vivir.  

Pensado en nuestras tareas, se sabe que quienes nos movemos en el ambiente de la comunicación, antes que nada lo hacemos por vocación de servicio. No creemos que sean muchas las personas que gusten de estar, a veces, hasta cuatro horas – sea más o menos relevante la actividad que se proponga — cubriendo  disertaciones, conferencias de prensa y diversos eventos, para luego llegar a la redacción y darlas a conocer.

Hay quienes creen que esta tarea es fácil y hasta la relacionan con un hobby. Quienes realizamos esta tarea en el pago chico, sabemos que no es así y de lo complicado que es dar noticias que para muchos pueden no ser de su agrado y con la dificultad que, algunas fuentes, suelen rehusarse a dar explicaciones ante hechos pocos felices.

Con pocos recursos y sin la estructura de los grandes medios que la mayoría de la sociedad consume a diario, desandamos este camino cotidiano, debiendo desarrollar múltiples tareas porque no contamos con una persona para cada sección. Sí tenemos colaboradores imponderables, lectores y auspiciantes que nos acompañan desde nuestros inicios, algo fundamental para permanecer vigentes.

En este marco, no podemos dejar de recordar que el Día del Periodista refiere al nacimiento en 1810 de “La Gazeta de Buenos Ayres”, el órgano de la Primera Junta de Gobierno, dirigido por Mariano Moreno, quien fundó ese diario para dar cuenta de los acontecimientos políticos que marcaban el nacimiento de un nuevo rumbo en la región.

Pensando en ese momento crucial de la historia de nuestro país, que más tarde nos llevaría a la independencia, ensayaba también los primeros pasos de lo que muchísimo tiempo después sería la Democracia, forma de gobierno que hoy muy especialmente debemos estar atentos a cuidarla.

Para cerrar nuestra reflexión, queremos compartirla con todos nuestros colegas que, desde diferentes medios, hoy atraviesan esta situación para nada propicia,  que nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos para mantenernos vigentes.

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