El Golpe de Estado de 1930 y sus derivaciones en Puan

A 90 años de la primera interrupción del proceso democrático que se había inaugurado en nuestro país en 1916, hacemos un breve repaso de cómo estaba la situación en el partido de Puan.

En las elecciones de 1928 que marcaron el inicio del segundo gobierno de Hipólito Irigoyen, en Puan fue elegido intendente el señor Andrés Amorena. Su mandato al frente de la intendencia duró dos años, ya que se postuló como candidato de la UCR para las elecciones legislativas del 30 de Marzo de 1930, logrando una banca en la legislatura bonaerense.

Vale recordar que esos comicios de medio término eligieron Diputados en la Quinta y la Sexta Sección Electoral de la Provincia de Buenos Aires. Y Senadores corrió para la Primera, Tercera y Quinta Sección.

El lugar de Amorena en la comuna puanense fue ocupado por el señor Juan José Echave que gobernó hasta el 6 de Septiembre, día del golpe de estado.

La conducción golpista encabezada por el General Félix Uriburu designó como Comisionado en el distrito de Puan al Dr. Manuel V. Cisternas.

Cisternas había competido en las elecciones comunales de 1927, y según dicen algunas crónicas de la época, perdió por escaso margen.

Foto y epígrafe de la tapa de El Puanense – 6/9/1931

El clima de época

Para tener aunque más no sea una mínima dimensión de cómo se presentaba el ambiente político en nuestro distrito y en el país, a fines de la década de 1920 y los albores de la de 1930, reproducimos algunos testimonios de diarios de la época,

El Golpe a Irigoyen estaba marcado en parte por las consecuencias de la monumental crisis económica mundial de 1929, que también hizo sentir sus efectos en nuestro país.

A continuación, compartimos un fragmento de una nota de opinión aparecida en el Diario La Nación el día 17 de Agosto de 1930, reproducida por el periódico local El Puanense, una semana después.

(…)  Jamás nuestro país ha soportado en el dominio de las finanzas oficiales, una situación más grave y caótica, y tampoco hay ejemplo de una despreocupación más culpable por la suerte del patrimonio común. El abandono de los intereses colectivos nos arrastra hacia un provenir de privaciones y grandes miserias.

El 5 de Octubre de 1930, a casi un mes de la asonada militar, El Puanense” de claro perfil favorable al nuevo gobierno de facto, en un artículo de opinión titulado “Saneamiento Administrativo”, que resumía lo ocurrido en la municipalidad en las primeras semanas de la gestión de Cisternas.    

“Una de las primeras medidas tomadas por el Comisionado Municipal de nuestro pueblo, ha sido sanear la parte administrativa, desquiciada por las autoridades depuestas en los años que ejercieron el gobierno.

Con ello cumple el Dr. Cisternas con uno de los puntos más importantes de la plataforma de la “Coalición Comunal”, en cuyo nombre fuera oportunamente candidato a Intendente, y ocupó una banca de Concejal. Es oportuno entonces recordar la afinidad que tienen sus actos de gobierno con el programa del partido a que él pertenece, lo cual significa una satisfacción personal para quien ejecuta y un triunfo para el partido político que vé hecha realidad una de sus aspiraciones pregonadas desde el llano.

El golpe contó con el apoyo de importantes medios de la época

Justo es recordar también el pueblo que si bien el reajuste administrativo ha llagado hoy a ser una realidad, el partido “Coalición Comunal”, tenía ya en su haber triunfos marcados en ese orden en los últimos años de administración irigoyenista. Así es como al presentarse por primera vez en las elecciones comunales de 1927, llevaba en su plataforma electoral el propósito enunciado de suprimir una cantidad de empleados inútiles que sostenía la administración irigoyenista, gravando en esa forma enormemente el presupuesto con personal innecesario. Sabido es que ese año, el triunfo precario del oficialismo significó para él una derrota. Tuvo, sin duda en ese triunfo de la “Coalición Comunal” una importante influencia ese propósito de saneamiento. Los dineros del pueblo eran despilfarrados para beneficiar únicamente a los aprovechados del presupuesto, vicio hecho carne en todos los órdenes del desgobierno que azotó a nuestro país.

Como consecuencia de esa derrota del partido oficial, y ante el temor de la caída definitiva que los desalojara del aprovechamiento del presupuesto, dejaron cesantes a algunos empleados, lo cual significaba ya un triunfo de la oposición Pero hábiles ya en la tarea de resultar una carga para el pueblo, dieron a algunos de esos funcionarios cesantes, puestos de inspectores que nada tenían que inspeccionar en la pavimentación de nuestras calles, lo cual recargará enormemente el costo de esa obra y que tendrá que pagar el mismo pueblo. Eso se lo deberán los vecinos propietarios al Ex Vice Gobernador Dr. Ortúzar, quien consiguió esos nombramientos para favorecer a sus correligionarios.

La depuración que se está operando en nuestra comuna es una acertada medida que beneficiará a todo el vecindario y que está en concordancia con los patrióticos móviles que inspiran al gobierno provisional de la República.  

Funcionarios Ad-Honorem y médicos cesanteados

Un dato de color que podemos rescatar de las páginas de El Puanense es la designación de nuevos médicos en el distrito. En un apartado de la tapa del periódico, bajo el título “Actividades Municipales” puede leerse.

“Fueron designados Médicos Municipales los doctores Agustín Bardaro y Antonio Magadán”. Bardaro desempeñaba también las funciones de Director del Hospital Municipal. Ambos eran también Médicos de Policía. Según El Puanense hacían su trabajo Ad-honorem.  

En 1930, producto del recambio de autoridades, fue intervenido el hospital de Puan.

“La tarea del comisionado, Dr. Cisternas, en su propósito de reorganizar y ordenar todos los resortes de la administración pública local, no había tropezado hasta ahora con más inconvenientes, que las innumerables irregularidades que se han notado y que no se han podido comprobar hasta ahora, por la falta de comprobantes de la inversión de 150.000 y tantos pesos que han hecho desaparecer las autoridades depuestas”, comentaba El Puanense.

Resumiendo lo sucedido, Cisternas le pidió al Dr. Roberto Lopardo que presente su renuncia a sus servicios de Director del hospital. Pero resultó ser que el doctor se resistió a dimitir en su cargo, exponiendo sus argumentaciones. A Cisternas no le quedó otro camino que el de emitir un decreto dejándolo cesante.

“Pero ahí no terminó su empecinamiento y en el acto de hacerse cargo las nuevas autoridades del hospital y de todo su elemento,  (Lopardo) repitió nuevamente sus manifestaciones, siempre disparatadas, delante de los funcionarios que habían concurrido y de las damas mismas, diciendo que aquello era un atropello que se cometía”, explica El Puanense.

Otro dato al margen: en la época un médico ganaba $320. Integrándose esa suma por $ 170 en concepto de sueldo como médico municipal y otros $ 150 por desempeñar el cargo de Director del hospital.

Celebrando el Golpe

Hoy puede parecer increíble pero en aquellos años se conmemoraban los aniversarios del golpe militar. Pudimos verlo publicado en “El Puanense” en al menos dos ocasiones: 1931 y 1933.

El Puanense – 27/8/1933
El Puanense 6/9/1931

Fuentes:

-El Historiador

-Diario digital Conclusión

MICHELUTTI, César S. “Cronología para la Historia de Puan III”. Ed. Dunken. Bs. As. 2009.

Periódico El Puanense. Ediciones del 5/10/1930; 6/9/1931 y 27/8/1933

-Universidad Nacional de San Martín. Centro de Política. Procesos electorales bonaerenses

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