“Nos sentimos abandonados por el municipio”

Así lo expresó Atilio Pontet, Presidente de la Comisión Vecinal de Villa Iris. El dirigente manifestó que vienen pidiendo una audiencia con el intendente para abordar una serie de problemáticas que se han visto agravadas por la pandemia.

-Recibimos una carta de la comisión donde expresan que el intendente no les está dando respuesta al pedido de una audiencia. ¿Nos puede explicar cuál es la situación?

-En el día de ayer, llamé al secretario del intendente, quien me dijo que cuando hablara con él me brindaría una respuesta. Hoy la mañana me llamó diciéndome que no estaban dando audiencias y que a fin de mes, a lo mejor, íbamos a poder hablar para tener una audiencia. Diría que esto es una falta de respeto, no me gustó para nada, incluso le propuse que nosotros podíamos viajar a Puan aunque nos interesaba hablar con el intendente y con la persona que estaba encargada de permitir entrar y salir a la gente en el acceso a Villa Iris.

-¿Cuál es el tema más urgente a solucionar?

– Son muchos y vienen desde hace años, pero siempre nos quedábamos callados y bajando la cabeza. Ahora un grupo de ciudadanos nos propusimos unirnos. Soy la tercera generación de mi familia, y puedo decirles que venimos teniendo problemas desde hace rato.

En este momento, los caminos rurales son un desastre. Lo que pagamos ya no es una tasa vial, es un impuesto. Si no se arreglan, es un impuesto. Me gustaría que se den una vuelta por la zona rural para ver los pozos, en auto directamente no se puede pasar. En el asfalto de la localidad también hay pozos y no se arreglan. Algunos baches fueron arreglados y otros quedaron sin reparar.

Otro de los problemas, es el servicio del BAPRO que hace tres meses dejó de funcionar. Hablé con el delegado, más que nada por la gente mayor que es la que más lo necesita, pero no lo arreglan. Y me dijo: “somos los más apurados para que esto funcione, pero estamos viendo que venga alguien de Bahía Blanca y no de Capital o del Gran Buenos Aires”. Correcto, pero cuántos meses pasaron y estamos en la misma.

-¿A dónde viajan para poder acceder al servicio BAPRO?

-Para un sellado, vamos a San Germán. Ida y vuelta son más de 50 kilómetros. 

-Hace un tiempo habían manifestado el problema de estar tan cerca de La Pampa, ya que los vecinos viajaban a Jacinto Aráuz para abastecerse de combustible…

-Sí, este es otro de los problemas. Ni hablar antes de la pandemia, la gente iba a Aráuz, donde el combustible tiene el precio de la Zona Patagónica. El año pasado hablé con Castelli para ver si no había alguna manera de lograr un precio para evitar que la gente se vaya a cargar a otra parte.

-No se puede competir con el precio que ofrece La Pampa

– Sí, pero le cité al intendente el ejemplo de Pedro Luro, donde tenían el mismo problema y lo arreglaron. Creo que, políticamente, en este país todo se puede, solo es cuestión de arreglarlo. En Luro también la gente se iba a buscar combustible a otro lado, y si continuaba el problema se perdían las estaciones de servicio.

-¿Qué otro inconveniente tuvieron?

-Ayer, una médica odontóloga que reside en Bahía Blanca no pudo ingresar a Villa Iris y tenía tres pacientes esperándola.

-Siendo servicio esencial, no debería haber una razón para impedirle el ingreso

-Yo te diría que no hay una razón, porque es personal esencial.

-Cómo está el sector comercial en medio de la pandemia

-Hoy en día, hay algunos negocios que mejoraron sus ventas porque la gente no puede ir a Aráuz. Por la pandemia, hay rubros que están bien y otros no.

Uno de los temas que surgieron es que a los dueños de una verdulería de Villa Iris que iban a buscar mercadería a Bahía Blanca para conseguir mejor precio, les dijeron que no podían hacerlo más. La única manera de arreglar esto, era inscribiéndose como mayoristas. Lo hicieron y ahora pueden ir y venir a esa ciudad.

-¿Qué sucedió con la médica que estaba a cargo de la dirección de Hogar de Ancianos? ¿Se fue a La Pampa?

-Sí, yo creo que a cualquiera que le ofrecen una mejor oportunidad, se va.   

-El éxodo de un profesional debe ser difícil de cubrir.

-Sí, sé que en el hospital estaban viendo cómo hacían para cubrir las guardias.

-Se sabe que una de las aspiraciones históricas de la localidad es la generación de fuentes de trabajo

-Sí y con esto de la Zona Patagónica, hemos decaído mucho. La persona que tenía la Estación de Servicio era de Jacinto Arauz y terminó yéndose para instalarse en su localidad.

Otra de las cuestiones, es que hace unos años teníamos un servicio del Juzgado de Paz de Puan. Venía una persona a atender y ya no lo hace más.

Por una cuestión de cercanía, las necesidades que no se pueden cubrirse en Villa Iris requieren un viaje a Arauz o a Bahía Blanca. No vamos a Puan, salvo por una transferencia vehicular. Ir a Puan implica 200 km ida y vuelta.

-¿Qué cambios sustanciales sufrió la localidad en las últimas décadas?

-Tuvimos dos cooperativas de Villa Iris y ahora hay sucursales de Darregueira y San Martín. Llegamos a tener tres Bancos y hoy tenemos uno. Como fuente de trabajo tenemos la municipalidad y el Hogar de Ancianos, y no mucho más.

-¿Han podido hablar con alguna de las tres concejales del pueblo?

-Nuestra comisión de vecinos autoconvocados se formó antes de la pandemia, pero cuando comenzó todo este problema, las dos concejales del oficialismo estaban haciendo la cuarentena, una en el campo y la otra en Jacinto Aráuz.  La única que se acercó fue la concejal de la oposición. Entonces, ya arrancamos mal.

-La idea que ustedes proponen es ir más allá de los partidismos y unirse.

-Sí, dentro de una comisión cada uno tiene sus ideas pero el objetivo es trabajar sin banderías de ningún tipo, más allá del club, partido o religión a la que pertenezcamos.

Vamos a seguir adelante, tengo cinco hijos y ninguno se pudo quedar en Villa Iris.

Hace un tiempo se quisieron llevar el emprendimiento de aparado municipal, y la gente que trabaja allí llamó a la población a una reunión y fuimos. Nos manifestaron lo que les sucedía y, desde un sector se dijo: “esto es política y se fueron”. Y no es así. Gracias a Dios continuó funcionado el taller, todo por el esfuerzo de las chicas que están ahí.

-Esas trabajadoras se reinventaron y brindaron otro servicio textil

– Sí, ahora es Creaciones Villa Iris y están trabajando muy bien. Creo que cuentan con un aporte municipal pero todo es trabajo de ellas.

-Ustedes, como Comisión ¿cuentan con el apoyo de la población?

-Sí, nos damos cuenta también por el acompañamiento que nos expresan en la calle y también en las redes sociales.

-Supongamos que mañana el intendente los recibe, ¿Qué es lo más inmediato que necesitan?

– Que colabore un poco con nosotros porque nos sentimos abandonados por el Municipio. Esto no viene de ahora, es de hace mucho tiempo. Quisiéramos hablar varios temas.

Necesitamos emprendimientos, no puede ser que todo sea municipal porque de esta manera perdemos todos. Estamos en una zona rural muy amplia que le da ingresos al Municipio en tasas viales y por las guías de hacienda. Es muchísimo lo que mueve y no se vuelca económicamente en Villa Iris. Debemos buscar la manera de hacer algo por el pueblo.

-¿Qué mensaje le deja a la población?

-Que traten de unirse en todo sentido. La Comisión Vecinal está abierta a todos, es momento de buscar alternativas para Villa Iris.

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