Villa Iris: Reclamos de allá lejos y hace tiempo

Esta semana, vecinos villaerenses pidieron ser escuchados y atendidos ante las demandas que surgieron en los últimos meses y que tuvieron su punto de inflexión en la pandemia por Covid– 19. En medio de estos pedidos, resurgió un reclamo de antigua data, aquel de ser incluidos dentro de la zona patagónica o al menos recibir beneficios similares.

Reclamo que en su momento tuvo como escenario asambleas multitudinarias, en tiempos de adversidades climáticas como la sequía, y a distintos actores políticos que propusieron que parte del distrito de Puan ingresara a la Zona Patagónica Bonaerense (al igual que el distrito de Patagones).   

La posibilidad de la exención del pago del Impuesto Inmobiliario urbano y rural, el impuesto sobre los Ingresos Brutos y el impuesto de Sellos, y de contar con ventajas en cuanto a precios de combustibles, jubilaciones, entre otros, brindaría condiciones similares con los pueblos pampeanos, ya incluidos en la Región Patagónica.

La regionalización posibilitaría mejorar problemas estructurales que a través de los años imposibilitaron el arraigo de los jóvenes y por consecuencia, el desarrollo sustentable de la localidad. Seguramente, habrá profesiones, por una cuestión de perfeccionamiento, que encuentran su máximo despliegue en las grandes urbes, pero se sabe que otras áreas y oficios podrían encontrar una posibilidad de desarrollo en el pago chico si les brindamos condiciones más equitativas  con respecto al entorno geográfico.

Como a veces sucede, la visualización de realidades no siempre es bien recibida por algunos sectores de la política y más aún cuando se dan en tiempos como estos, donde una pandemia, de características omnipresentes, revive carencias locales y antiguas demandas.

Sería vital aunar criterios más allá de las diferencias ideológicas y abrir canales de diálogo permanente, donde intervengan todos los actores necesarios para de una vez por todas solucionar las demandas actuales y con el pensamiento puesto en las futuras generaciones.

Para concluir, y si de antiguos reclamos hablamos,  podemos viajar 109 años atrás para encontrarnos con una perla histórica. El 9 julio de 1911, en el primer número del diario “El Puanense”, en una de sus vetustas pero valiosas páginas, aparece una nota sobre la localidad de Villa Iris que expresa lo siguiente:

 “De Villa Iris” (De nuestro corresponsal)

-Este vecindario ha recibido con gran satisfacción la noticia de que se publicaría en esa un periódico independiente, por el que se podrá hacer conocer al pueblo y gobierno, toda clase de abusos é irregularidades que hasta hoy quedaban en el más profundo silencio.

¡Bien por sus iniciadores! El estudiado silencio que se ha hecho sobre las necesidades de este pueblo progresista, es el atentado más grande contra su adelanto. Su estado actual es obra exclusiva del esfuerzo privado, pues, no cuenta, a pesar de ser el más fuerte contribuyente del partido – con ninguna obra pública. Y lo afirmamos en el sentido absoluto de la palabra, que este vecindario no ha recibido jamás, bajo ningún concepto ni en ningún sentido, una retribución de los impuestos que paga, á pesar de las muchas promesas que ha tenido.

– Un grupo de caracterizados vecinos ha resuelto conmemorar las fiestas julias en contra de la voluntad de quien debía ser el iniciador y pese a quien pese. Estos aniversarios casi nunca se festejan, por la proverbial pobreza del tesoro municipal.

Por patriotismo, los vecinos se han impuesto el sacrificio de costear de a su peculio particular, lo necesario para el reparto de víveres a los pobres y otros festejos. Es un digno ejemplo.

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