Todo un pueblo en el último adiós a un médico, un cura y un comisario

(Por Jorgelina Walter – Directora del MIB) La muerte se carga de significados y simbolismos en cada una de las sociedades y, los funerales  han servido desde tiempos inmemorables para rendir homenaje y acompañar hasta la última morada, a familiares, amigos y personalidades de trayectoria social. En comunidades pequeñas cada muerte es sentida y vivida de diferente forma.

Desde el Museo Municipal,  queremos recordar a través de este artículo cómo fueron las exequias de tres personalidades de Puan que dejaron su huella.

Comisario de Policía Manuel Leguizamón

En noviembre de 1936 una multitud de vecinos acompañaron el sepelio del comisario Manuel Leguizamón.

Según la noticia publicada en “El Puanense”, la capilla ardiente fue preparada en su despacho y,  el 1º de noviembre sus restos fueron trasladados al Honorable Concejo Deliberante. El cortejo fúnebre fue encabezado por el Presidente del HCD y demás concejales quienes transportaron el ataúd hacia la Parroquia, presidiendo el entonces intendente municipal Francisco Luro y el Diputado Anastasio V.  Luro. Al finalizar el responso, la comitiva se dirigió hacia la necrópolis local. Allí hicieron uso de la palabra el Auxiliar de Policía, Juan G. Jackson en nombre de los subalternos y camaradas; el Diputado Provincial, Anastasio V. Luro y,  el Presidente del HCD, Tomás Castaño.

Leguizamón había sido designado comisario el 6 de septiembre de 1935, enfermando al poco tiempo. Además supo desempeñarse como Intendente Interino, Concejal y Presidente de la Cooperadora de la Escuela Nº 1.

Discursos

Dr. José María Juanena

Con tal solo 46 años, el primero de marzo de 1951  dejaba de existir en la ciudad de Buenos Aires, el Dr. José María Juanena, luego de haber sido traslado debido a su delicado estado de salud.

Su temprana desaparición consternó a toda la comunidad, no sólo por su rol de médico abnegado sino por su humanidad, solidaridad y entrega. Defensor de los humildes, era cálido y amable. Llevó adelante numerosas obras de bien como la gestión de la llegada de las religiosas, el Preventorio para la lucha Antituberculosa, el Hogar de Niñas y la creación de la Escuela de Educación Especial  Nº 501.

Había nacido en Puan el 4 de abril de 1904, recibiéndose de médico en la Universidad de Buenos Aires. Austero y modesto, rendía culto a la amistad. Al enfermarse, decide embarcarse como médico de la Flota Mercante del Estado, meses después fallece en la Capital Federal.

Sus exequias

Un gran número de vecinos se hizo presente para despedir a este hijo de Puan. Era el sábado 3 de marzo de 1951. A las 17 horas, sus restos fueron trasladados hasta la Iglesia, oficiando el responso el Padre Luis Cossy. El ataúd fue llevado a pulso hasta la necrópolis local, donde fueron inhumados depositándose en la bóveda. Ofrendas florales y palmas procedentes de instituciones locales y de la región colmaron el cementerio.

Desde la Provincia de Buenos Aires llegó el Director General del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, quien en su discurso dijo “ Juanena fundió su vida en el crisol de su juramento hipocrático, fue apóstol ignorado de la medicina, dotado de rara y exquisita sensibilidad, amó entrañablemente al prójimo, practicando sin cesar  el bien como le mandaba su fe cristiana”

En ese mismo discurso, el funcionario anunciaba que el Ministro de Salud había elevado al Gobernador la propuesta de imponer el nombre del Dr. Juanena al Preventorio de Puan.

Poco después se conforma en Puan la Comisión Permanente Pro- Homenajes al Dr. José María Juanena, la cual impulsó la creación del monumento ubicado en la intersección de las calles 28 de Julio y José María Juanena y que fue inaugurado el 20 de junio de 1952. Asimismo,  se llevaron a cabo varias ceremonias en su memoria,  en el primer aniversario de su fallecimiento, destacándose  la presentación en el Cine “ San Martín” del entonces niño Julio Juan Malaval, quien con tan solo 12 años se perfilaba como un gran pianista, talento que lo llevó a dirigir entre otras orquestas a la Sinfónica de Viena, Sttugart, Bolonia y ser Director General Musical del Teatro de Ópera de Hof, en Alemania.

Monseñor Luis N. Cossy

Con 30 años al frente de nuestra Parroquia, fallecía  el 4 de enero de 1967, el Padre Luis N. Cossy, titular de nuestra Iglesia desde el 3 de junio de 1936.

“ Honda y dolorosa repercusión tuvo en toda la zona, la noticia del fallecimiento y,  en la capilla ardiente levantada en el Instituto María Susana fue incesante el desfile de fieles acongojados”, así lo manifestaba el diario “ El Puanense”.

Bandera a media asta, ofrendas florales y cese de actividades industriales y comerciales fueron algunas de las repercusiones del duelo para despedir a este ministro de Dios muy querido y respetado por su humildad, sencillez, conducta austera y recato.

Las palabras de despedida estuvieron a cargo de la señora Carmen C. de Cirio, en representación del Instituto María Susana. Su féretro fue conducido a pulso hasta la Iglesia y el responso fue dado por el Arzobispo Diocesano Monseñor Germiniano Esorto. Ya en el cementerio, el señor Guillermo Denegri, miembro de la comisión pro templo dirigió unas palabras.

El Padre Cossy había nacido en Paraná ( Entre Ríos) en 1888. En su vida de permanente estudio se había diplomado en inglés, francés, italiano, alemán y portugués. Por sus méritos había llegado a la dignidad de Moseñor. Sus restos descansan actualmente en la Parroquia Inmaculada Concepción de Puan.

Fuentes

Diario El Puanense y archivo Museo Municipal

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