Curiosidades de El Puanense: Dos inauguraciones claves para la vida de Puan

Situándonos en el momento histórico en que se inauguraron los edificios de la escuela y el hospital, en aquel 5 de noviembre de 1911, podemos decir que el municipio de Puan era gobernado por el intendente Mariano Maldonado en los siguientes períodos (1904 a 1906) (1908 a 1916).

El diario El Puanense fue un órgano opositor a la política municipal, de clara orientación conservadora. La publicación fue fundada el 9 de julio de 1911 por Anastasio V. Luro y continuada en 1932 por los hermanos Tomás y Ernesto Aviñón.

Constaba de 6 páginas, de tirada semanal, de redacción anónima, con encendidos mensajes políticos.

En el año 1913, un título nos anuncia un impasse, cuyos motivos se desconocen.

Tras 56 años de vigencia, el periódico dejó de editarse en 1967 por el fallecimiento de Tomás Aviñón.

A continuación, publicamos notas que referían a ese día histórico.

(El Puanense, 5 de noviembre de 1911)

Huéspedes Distinguidos

Desde ayer es nuestro huésped, S.S. Ilustrísima Monseñor Dr. Juan Nepomuceno Terrero, Obispo de La Plata, que viene en misión apostólica y para la bendición de la Iglesia parroquial

Para asistir a la colocación de la piedra fundamental del monumento a Alsina é inauguración de una escuela y el hospital Vecinal, son esperados hoy en el tren de las 10 a. m. los señores: Arturo H. Massa, Presidente de la Cámara de Diputados, en representación del Gobernador de la Provincia señor General Inocencio Arias; el señor Diputado Dr. Lorenzo Barros, en representación del Vice Gobernador señor Exequiel de la Serna; el Senador señor D. Juan J. Atencio y el Consejero Sr. Gazcón, en representación del Consejo General de Educación de la Provincia.

Las autoridades han preparado un programa de fiestas para agasajar dignamente a tan distinguidos huéspedes. Presentámosles nuestros respetuosos  saludos de bienvenida y les deseamos una grata permanencia.

Marcelino Ugarte (Hijo) Gobernó la provincia de Buenos Aires en los períodos 1902 – 1906 y 1914 – 1917 (Foto Wikipedia)

La farsa en auge (Por Acrata)

Nuestro caudillo es, indudablemente, un hábil manipulador de la política casera. Lo reconocemos de buen grado, pero como nos hemos impuesto la ingrata misión de fomentar la depuración del ambiente político local, combatiendo con entereza de carácter el régimen personalista que encarna el jefe de la comuna, no tan solo por el relajamiento del civismo que este sistema acarrea, cuanto por la depredación que sufre la renta pública distribuida sin control y que se convierte en fuente de recursos para sostener los boatos del mando y las posiciones oficiales; como esa es nuestra penosa tarea, decíamos, no podemos dejar pasar en silencio el día en que el oficialismo celebra pomposamente uno de los grandes triunfos de su director supremo.

Imposible nos seria, por malignas que fueran las intenciones de nuestra crítica, olvidar que hoy se inauguran, tres hermosos edificios, que transformarán al viejo pueblo de Puan-según lo expresa un diario bonaerense, y que ellos se deben á la diligente iniciativa de nuestro Intendente; pero nosotros los eternos descontentos, no resistimos la tentación de dar a los distinguidos huéspedes, que la solemnidad del acto nos ha traído, las impresiones de los que contemplan desde el llano, la apoteosis del caudillo.

Puan cuenta hoy con un magnífico edificio para escuela porque las necesidades de su población y cultura lo exigían; porque el gobierno de la provincia sancionó los recursos necesarios para la edificación escolar en aquellos pueblos que carecían de casas propias y locales adecuados. Si la influencia del caudillo local contribuyó para esta obra, no puede envanecerse mayormente, cuando ha necesitado ocho años de constantes promesas para que ella fuera una realidad. No se atribuya pues, la paternidad de obras para las que no ha aportado ni un ápice de su valer personal y político.

El Hospital es otro de los adelantos con que seguramente pretenderá aumentar el haber de su acción progresista, y para nadie es un misterio que esta obra ha sido construida con los fondos votados por los gobiernos nacional y provincial, exclusivamente. Si esas subvenciones se deben al patrocinio de nuestro Intendente, la maledicencia pública se ha encargado hace mucho de decir cosas, que quisiéramos ver desmentidas por la publicación de balances que demostraran la inversión estricta en las obras del hospital, de los fondos aludidos, y en cuya administración representó un papel bastante deslucido una comisión que anda por ahí dispersa, desligándose de responsabilidades.

La Iglesia; –no queremos herir la susceptibilidad de los creyentes-pero cumple á nuestra franqueza declarar que en esta obra innecesaria, se insumió una suscripción pública de más de $ 11.000 y está comprometido el crédito de la comuna, al hacerse cargo de la deuda que dejó la reconstrucción del templo, y la cual ha causado la bancarrota de un empresario…..

En resumidas cuentas, los fondos comunales solo han contribuido con una pequeña parte para la Iglesia y el Hospital.

Y como hemos de podar sin consideración, tampoco escapara á nuestro escalpelo la pequeñez que inspiró al gran caudillo la feliz iniciativa del monumento á Alsina.

En el seno de la colectividad española se ha de guardar memoria de la maquiavélica dificultad que opuso el Intendente para que se erigiera el busto de Rivadavia en el centro de la plaza, alegando su destino anterior para la estatua a Alsina, discreta mentira destinada a hacer abortar la idea concebida por una persona que había combatido tenazmente a la situación.

El fruto de estas manipulaciones tan desprovistas de patriotismo, será que tendremos dos piedras fundamentales en la plaza pública destinada una a perpetuarse hasta que otros hombres que piensen más alto, honren debidamente la memoria de esos grandes patricios de nuestra tierra.

Y por último ¿quiere el pueblo saber cuál es el objeto primordial de estas fastuosas celebraciones?……

Dorar la píldora; acallar la protesta airada de los que reclamamos rendición de cuentas para saber en qué se invierten los dineros de la municipalidad; aplacar los empleados descontentos y peones que no cobran hace más de un año y …. más que por todo eso, más que por parar los golpes de la oposición formidable que siente palpitar en el espíritu público, el relumbrón de los festejos es el primer paso encaminado á preparar una reelección que se presenta dudosa.

Foto actual del Monumento a Adolfo Alsina realizado por el escultor Emilio T. Andina(Plaza central Puan)

El Puanense, 12 de noviembre de 1911

Las Fiestas

El sábado y domingo de la semana anterior, fueron días de inusitada animación en el pueblo. La llegada del Obispo Sr. Terrero, atrajo numerosa concurrencia de la campaña, con sus proles abundantes. No menos de 1000 niños, desfilaron en esos días por la dora del Dr. Alsina, al preparar la implantación triunfal de la escuela en estas regiones.

Llegó entonces el turno para el número de verdadera importancia del programa: la colocación de la piedra fundamental de la estatua a Alsina.

Actuaron como padrinos, el senador Juan J. Atencio y la Sra. Ignacia B. de Pérez. El Sr. Atencio pronunció un oportuno discurso, historiando la actuación y méritos de Alsina. También habló el Intendente y el representante de la comisión nacional de homenaje a Alsina.

El número siguiente, fue el banquete que las autoridades prepararon en el Hotel del Pueblo; estuvo bastante concurrido. Ofreció la fiesta el Dr. Gandia y contestó á nombre de los huéspedes el Sr. Massa. Hablaron también los Sres. Quesada, Atencio y el Sr. Lamberti declamó una poesía a la patria. Una vez terminado el banquete, la comitiva oficial regresó a la estación, poniéndose en Viaje a la Capital, siendo la 11.30 p.m.

Faltaba sin embargo el baile preparado en los salones de la Municipalidad, el que estuvo muy concurrido por los numerosos huéspedes que se quedaron hasta el día siguiente. Estuvieron las familias de Laplane, Muñoz, Sempé; Gobeo, Perrota, Maldonado, Percaz, Bruni, Dono, Erize, Garay, Rodón y otras.

Los “entenados” de las fiestas

En el nutrido programa de las fiestas con almuerzos suculentos y banquetes, los únicos olvidados fueron los niños de las escuelas á quienes se tuvo durante horas al viento, al sol y á la tierra sin que pudieran tomar ni un trago de agua.

Los músicos también parece que no les dejó gratos recuerdos nuestro pueblo, véase sino lo que dice un diario de la Capital:

Una nota desagradable. “La capital de la provincia cuenta con una banda de música que le hace honor, la de la policía. Es numerosa, bien organizada, y sus ejecuciones bajo la dirección competente del maestro Ruta, llaman justamente la atención. Por todas estas circunstancias, y si ellas no mediaran, por elementales razones de humanidad, debiera tratar a ese cuerpo con más consideración que la que se le dispensa de ordinario.

Pero esto no ocurre, como se ha podido ver con motivo de las fiestas realizadas en Puán, adonde la banda fue para darles realce. En el viaje nocturno, que dura Varias horas, se la estibó en un coche de segunda, donde iban también algunos individuos del escuadrón de seguridad: pero aún esperaba a los pobres músicos algo peor; llegaron a la localidad por la mañana y en seguida entraron en función, que no interrumpieron hasta las 10 de la noche, y durante este largo calderón, que por cierto no estaba en su partituras, no hubo un alma caritativa que pensara en que aún cuando sean cultores de un arte divino, necesitaban comer al igual que cualquier mortal. A última hora, y de su propio peculio, pudieron algunos hacer una mala cena, para Volver al tren poco menos que hambrientos y sin dormir.

Es por cierto sensible que se incurra en estas durezas con gente que, como decimos, es acreedora á consideraciones”. (Nota publicada en el diario capitalino “La Nación”)

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