Bordenave se moviliza por un cajero

La necesidad de contar con un cajero automático no es nueva en Bordenave y se ha convertido en un reclamo de larga data. Luego de más de diez años insistiendo, el pueblo que alguna vez supo contar con una sucursal bancaria, solo ha sido acreedor de promesas y gestiones que nunca se han concretado en hechos.

En pleno siglo XXI, jubilados, empleados y demás vecinos siguen sin poder hacer un trámite tan natural como sencillo: operar un cajero.

Para eso deben pasar por el trastorno de movilizarse a Darregueira, localidad que se ve claramente beneficiada económicamente, dado que los usuarios de servicios financieros que vienen de otras localidades realizan allí algunos gastos obligados.

Una herramienta indispensable

De manera espontánea, los bordenavenses, se organizaron para juntar firmas, con el objetivo de darle fuerza a este pedido. El petitorio está disponible en los comercios de la localidad y en sus fragmentos más salientes destaca:

“(…) Debemos viajar a la localidad de Darregueira que dista a 17 kilómetros. Muchos habitantes de la comunidad no cuentan con movilidad propia y tampoco hay transporte público, entonces ceden las tarjetas de cobro a otras personas, o conocidos que viajan a las localidades donde hay cajeros o alquilan un taxi para que los traslade, lo que les genera un costo económico importante, además de los riesgos propios del traslado, sumado a esto todos los inconvenientes que provoca la pandemia, entre otras cosas largas colas en el cajero donde se amontonan muchas personas con lo que esto significa (Posibilidad de contagio, estar parados al sol, bajo la lluvia o con frío y viento)

(…) Existen reclamos anteriores sobre la misma cuestión, sin tener respuesta. Es importante informar que la localidad de Bordenave se encuentra ubicada de forma equidistante en el partido de Puan, por lo cual los vecinos de 17 de Agosto (17 Km), de Felipe Solá (35 Km.) y López Lecube (50 Km.) podrían también hacer uso del cajero sin tener la necesidad de trasladarse a Darregueira.

(…) El cajero en el pueblo, nos permitirá apostar a un mejor desarrolló local y respetar los derechos de nuestros adultos mayores y de toda la comunidad, evitando las acciones incorrectas, como ceder las claves de las tarjetas a otras personas que viajan a localidades vecinas para utilizarlas sin ser propietarios, teniendo en cuenta que no siempre se puede viajar físicamente por diferentes cuestiones, de tiempo, laborales, discapacidad, distancia, económicas, etc. (…)

Copias de esta nota que ya cuenta con el respaldo de cientos de vecinos, será enviadas a ANSES y a la Red Link.

Un reclamo que viene de lejos

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