San Miguel Arcángel: una historia como tantas

La localidad sufre las mismas problemáticas que otras similares. Despoblamiento, falta de rutas que la conecten con otros centros urbanos, escases de fuentes de trabajo y ausencia de oportunidades para los jóvenes. En este artículo, el Dr. Alberto Rantucho hace una radiografía de la colonia, partiendo de su realidad actual y repasando sus orígenes.

Cultura 27/06/2024 . Hora: 19:56 . Lecturas: 77
San Miguel Arcángel: una historia como tantas
San Miguel Arcángel: una historia como tantas

(Por Alberto Rantucho) "Nunca nos conectó una ruta asfaltada"... "Si pasara el tren sería otra cosa”... ”Antes teníamos firmas comerciales o la Cooperativa que nos facilitaba la venta de la producción y nos abastecíamos de los alimentos básicos"...

Así podríamos enumerar un cúmulo de frases que se escuchan a lo largo y ancho del país. ¿A quiénes pertenecen?, a habitantes de tantos pueblos que se sienten marginados. Claro que no es para menos, si las rutas solo fueron una "gran promesa". Si la principal fuente de ingresos es la producción agrícola ganadera tan poco apoyada por las políticas de la mayoría de los gobiernos. Si contaban con ferrocarril, pero el tren dejó de pasar, quedando las estaciones de trenes abandonadas o, en el mejor de los casos, utilizadas para cubrir alguna necesidad muy alejada del propósito para lo que fue construida. ´

Entre tantos pueblos que sufren estas consecuencias encontramos en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, a 35 km. de La Pampa, a San Miguel Arcángel, colonia alemana que está ubicada en el Partido de Adolfo Alsina cuya cabecera es la localidad de Carhué. Enclavada en la transición de la pampa húmeda y la pampa árida. Cuenta con alrededor de seiscientos habitantes siendo la fuente de ingreso la agricultura y la ganadería y, en menor medida, la apicultura  

¿Cómo surge esta localidad? 

Surge cuando quince familias de alemanes del Volga deciden radicarse en esa zona para explotar las tierras. Pronto fue creciendo y, a pesar de considerarse una localidad pequeña y no ser favorecida con la presencia del ferrocarril, tan significativo como medio de transporte de pasajeros y carga, no dejó de ser pujante a tal punto que hasta contó con un molino harinero.

Se tiene muy presente a aquellos primeros colonos que se radicaron en algún punto de esas diez mil hectáreas que fueron adquiridas con mucho esfuerzo, pero con la convicción que allí forjarían su futuro. Por supuesto que, si bien destinaban gran parte del día a trabajar la tierra para cubrir con sus necesidades básicas, no dejaron de lado, en absoluto, su fe católica, que podemos ejemplificar al decir que esta localidad se convirtió en la de mayores vocaciones sacerdotales y religiosas del país. Otra manifestación más que elocuente del apego a la Religión fue la construcción casi inmediata de una Iglesia, años después ampliada, que hoy muestran con orgullo a esos visitantes que, seguramente no con tanta frecuencia, llegan al lugar. Visitantes que además de admirar esta obra encuentra hoy alrededor de 600 habitantes que mantienen costumbres que trajeron aquellas generaciones que, con tanto sacrificio, llegaron de aquella Alemania tan distantes de nosotros.

Pero este puñado de residentes no dejan de soñar… ¿Con que sueñan? con tener alguna ruta asfaltada que los una a otras localidades, con un servicio de internet idóneo que tenga conectividad a la zona rural y urbana, que se cuente con señal en los teléfonos móviles, que se logren emprendimientos que motive a los jóvenes a no abandonar su tierra natal…Sueñan, ni más ni menos, con contar con lo indispensable para seguir perteneciendo a la comunidad que los vio nacer.

Hablamos de San Miguel Arcángel para referirnos, como dijimos al comienzo, a tantas localidades que a lo largo y a lo ancho del país mantienen, con mucho esfuerzo, la llama encendida del progreso… ¿Llegará el día que se entienda que quienes viven en estos pueblos es porque sus antepasados vinieron a “hacer patria”? Seamos optimistas y pensemos que un día les llegará esa “brisa” que reavive las esperanzas.

Fotos: Alberto Rantucho y sitio de Facebook de la Comunidad Argentina de  Alemanes del Volga.

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