Historias con oficio: los primeros carniceros de Puan

En el Día del Trabajador de la Carne, hacemos un recorrido por el antiguo Matadero Municipal y los carniceros que abastecieron a generaciones de puanenses. Una semblanza basada en los recuerdos rescatados por Tito Jacquier en su columna “Ecos de nuestro pasado”, donde el trabajo, el esfuerzo y la identidad de una comunidad cobran vida.

Cultura 10/06/2026 . Hora: 11:45
Historias con oficio: los primeros carniceros de Puan
Historias con oficio: los primeros carniceros de Puan

Cada 10 de junio se conmemora el Día del Trabajador de la Carne, fecha establecida por el convenio colectivo del sector en homenaje a la creación, en 1947, de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados. La jornada invita no solo a reconocer la labor de quienes integran esta actividad fundamental para el país, sino también a recuperar las historias que forman parte de la memoria de cada comunidad.

En Puan, esa historia encuentra un capítulo especial en el antiguo Matadero Municipal y en los carniceros que, durante las primeras décadas del siglo XX, abastecieron a la población con esfuerzo, dedicación y cercanía. En una publicación de abril de 2013 de la revista Nuestra Familia, el investigador Tito Jacquier evocó aquellos tiempos en su columna “Ecos de nuestro pasado”.

Según relata, las primeras instalaciones destinadas a la faena de hacienda habrían surgido hacia comienzos de 1900 y consistían en construcciones precarias, con un colgadero, un techo y algunos galpones de ladrillo. Con el paso de los años, las necesidades de la comunidad impulsaron mejoras que culminaron en la construcción de un establecimiento modelo inaugurado el 3 de julio de 1928.

Levantado por el Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión municipal de Casimiro Oyarzábal, el nuevo Matadero Municipal representó un importante avance en materia de higiene y seguridad alimentaria. La obra fue ejecutada por Florentino Porta e hijos y se convirtió rápidamente en motivo de orgullo para la comunidad.

La inauguración incluyó un acto oficial en el que el comerciante Teodoro Torre destacó la importancia de la obra para el pueblo. Ese mismo día se realizó la faena del primer animal, un novillo perteneciente al carnicero Tomás Grecco, uno de los nombres más recordados de aquella época.

El matadero continuó modernizándose y recibió una nueva actualización en 1936, durante la gestión municipal de Francisco Luro. Además, contaba con la figura del “comisario de corrales”, encargado de controlar el ingreso y la faena de la hacienda. Entre ellos quedó registrado Gabino Luna, reconocido por recorrer a caballo las calles de Puan rumbo al centro del pueblo.

La historia de la carne en Puan también está ligada a las numerosas carnicerías que funcionaron entre las décadas de 1910 y 1930. Los avisos publicitarios de aquellos años recuerdan nombres como Juan Andrada, Teófilo Benarente, Hipólito Cané, Dionisio Trejo, José Martiarena, Patricio Herrera, Juan y José Cannes, Pedro A. Greco, José “Pepino” Arcucci, Miguel Giúdice, Melitón Castaño, Silvestre Peyrus, Lucas Piris y Francisco Del Valle, entre otros.

En sus anuncios destacaban valores que aún hoy resultan familiares: la atención personalizada de sus propios dueños y el reparto a domicilio. Los precios, que hoy parecen increíbles, reflejan otra época: el kilo de asado costaba 35 centavos, el lomo 50, las chuletas 40 y el puchero 30.

Aquellas jornadas transcurrían entre largas horas de trabajo, mesas de corte, serruchos manuales, conversaciones compartidas y mates entre compañeros. Una postal que permite comprender el papel fundamental que desempeñaron los trabajadores de la carne en el desarrollo económico y social de la comunidad.

A más de un siglo de aquellos primeros corrales y a casi cien años de la inauguración del Matadero Municipal, recordar estas historias es también rendir homenaje a quienes, con su trabajo cotidiano, ayudaron a construir la identidad de Puan.

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