Cuando el espíritu del Grito de Alcorta llegó a Villa Iris
A 114 años de la histórica rebelión agraria que cambió el rumbo del campo argentino, repasamos cómo aquel movimiento nacido en Alcorta encontró eco en el sudoeste bonaerense, tiempo después con la conformación de la Liga Agraria de Villa Iris.
Cada 25 de junio, Argentina recuerda el Grito de Alcorta, la histórica rebelión agraria de 1912 que marcó un antes y un después en la organización de los pequeños y medianos productores rurales. Aquel movimiento nacido en el sur santafesino no solo transformó el mapa gremial del campo argentino, sino que también sembró una semilla de unidad, lucha y representación que rápidamente se expandió por toda la región pampeana.
Ese eco también llegó al sudoeste bonaerense. Apenas un año después, en 1913, en Villa Iris comenzaba a tomar forma la Liga Agraria local, una organización impulsada por agricultores de la región con el objetivo de defender sus intereses comunes frente a un contexto económico desafiante. Tal como reflejaban las páginas del periódico El Puanense, la conformación de esta entidad no era un hecho aislado, sino parte de un proceso más amplio de organización colectiva que atravesaba al país.
A más de un siglo de aquellos acontecimientos, esta efeméride invita no solo a recordar una protesta histórica, sino también a revalorizar el rol del asociativismo rural y la importancia de la organización comunitaria en el desarrollo de nuestras localidades.
Periódico El Puanense – 6 de abril de 1913 – Edición N°92
Movimiento Agrario en Villa Iris
Como consecuencia de reuniones preliminares anteriores, hoy debe efectuarse en Villa Iris una gran asamblea de agricultores, con el objeto de constituirse en una asociación que ejerza protección hacia todos aquellos que se dedican a la agricultura.
El espíritu luchador que caracteriza a aquellos apartados vecinos del este partido, las sanas intenciones y los propósitos que inspiran ese movimiento de solidaridad gremial, y al frente del movimiento, autorizan el pronóstico del más completo éxito.
Los grandes problemas que por causas múltiples vienen afectando intensamente la agricultura, no solamente en estas regiones sino en la República entera, han ido esparciendo el convencimiento de que solo una acción conjunta, llevada con discreción y constancia, podría salvar a todos y cada uno de los agricultores de su inestable situación actual.
Los agricultores, la mayor fuerza de viva y productora de nuestro país, no pueden ni deben desarrollar su acción en el aislamiento de la fuerza individual, sino con el empuje de una sola y única fuerza económica, merced a la cual hemos obtenido en el mercado mundial un puesto de primera fila, como productores y exportadores.
La Liga Agraria de Villa Iris es la primera de su género que se establece en la zona sud de la Provincia de Buenos Aires. Las consecuencias de su prédica y su acción marcarán el camino a seguir por los demás centros agrícolas, y, si como es de desear, aquellos fueran eficaces, no pasará mucho tiempo hasta que, como todos los demás gremios, el de agricultores constituya una potente institución nacional, que garantice y custodie los intereses de millares de asociados.
Si bien actualmente hay circunstancias de fuerza mayor que han creado esta situación, la dispersión y el aislamiento que ha caracterizado a nuestros agricultores ha sido uno de sus más grandes males.
Solamente, pues, la más completa unión, con exclusión absoluta de seres extraños que busquen explotar sus trabajos o sus esfuerzos, solamente la constitución de Ligas regionales que aúnen voluntades, sin rencores ni envidias, podrán servir de base para la formación de la gran asociación nacional que predecimos el que seguramente veremos surgir devenir cercano, para bien del país y de la mutualidad universal.
El Puanense, 13 de abril de 1913, edición N°93
Constitución de la Liga Agraria de Villa Iris. Entusiasta Asamblea de Agricultores
APROBACIÓN de los ESTATUTOS SOCIALES
Como estaba anunciado, el día 6 del actual tuvo lugar una asamblea de agricultores, en la que se resolvió la instalación definitiva de la Liga Agraria de Villa Iris.
Si bien no fue muy numerosa la reunión, en ella estaban presentes los agricultores de más prestigio y significación de esta zona, así como los representantes de las colonias de San Germán, Felipe Sola, Jacinto Aráuz y demás pueblos y colonias limítrofes.
Es de notar que la instalación de esta sociedad ha debido contrarrestar la propaganda adversa que ha venido realizando la Liga Agraria de Bahía Blanca, por medio de sus empleados, actitud que le ha valido la mas acerba censura, pues nada justifica semejante proceder, tratándose como en el caso presente de sociedades cuyo único objeto es propender a aunar voluntades y recursos en defensa de los intereses comunes del gremio de agricultores.
La Liga Agraria de Bahía Blanca solo ha obtenido con tal procedimiento, perder en absoluto el poco prestigio que le restaba en la zona, por absurdas pretensiones de preponderancia que nada justifica, tratándose de una asociación que a pesar del capital realizado no ha prestado aún la más minina cooperación al ninguno de sus asociados ni a la agricultura en general, en esta zona, actualmente afectada por serias cuestiones a resolver.
Estas razones indujeron a los agricultores de la zona a constituirse en sociedad, con absoluta prescindencia de la de Bahía Blanca, abarcando en sus bases constitutivas todos aquellos asuntos que afecten o puedan afectar la agricultura, propósitos que han hallado la aceptación y apoyo de la mayor parte de los colonos en un extenso radio.
Reunida en el local de la «Sociedad Española» bajo la presidencia del Sr. Roberto Delbés, hizo uso de la palabra el Sr. Canaveris, quién explicó el objeto que los había reunido y los propósitos en que se inspiraban los que habían convocado a esta asamblea, y haciendo notar que las asociaciones de esta índole no podían ni debían constituirse con propósitos violentos ni de imposiciones, lo que sería precipitar los acontecimientos sin provecho real para nadie, con lo que por lo general se obtiene desprestigiar la idea, e insistiendo en que solo era eficaz y seguro el trabajo constante sobre la base de mutua protección y ayuda que traería el mejoramiento progresivo en las condiciones de trabajo en que se desenvuelve actualmente el agricultor.
Hizo otras consideraciones y terminó aconsejando a la asamblea la aprobación de los estatutos que iban a leerse.
Leídos los estatutos, hizo uso de la palabra el Sr. Sacomani, quien con frases felices y entusiastas exhortó a los presentes a mantenerse unidos y perseverar en sus propósitos de protección mutua, único recurso que podría ponerlos a cubierto de las fatalidades que aquejan a todos y cada uno de los agricultores, recordando que la constitución de la “Liga Agraria de Villa Iris» no era un hecho aislado, sino la repetición de los movimientos similares que se venían efectuando en la República entera y que llegaba hasta estos parajes como un eco y un ejemplo que debían aprovechar. Acto seguido quedaron aprobados los estatutos y se procedió a elegir la comisión directiva, siendo aclamada la siguiente:
Pte. Roberto Delbés; Vice Pte. Salvador Sacomani, Vocales Titulares: Andres Stoessel, José Passoni, Julio Gilardi, David Lohrman, Santiago Cubitto, Pedro Tucat, Bautista Cerrone, Manuel Valencia, José Mazars y José Lirio. Vocales Suplentes: Santiago Gilardi, Arturo López, Cirilo Tolosa, Francisco Duval e Ignacio Liot.
Síndico Titular: C. M. Canaveris Sindico Suplente: Cipriano Delbés (hijo)
