Estudiantes de la Escuela Técnica crearon una innovadora impresora Braille
Con ese proyecto, pasaron a la instancia provincial de la Feria Regional de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología. La propuesta busca ofrecer una alternativa silenciosa y de bajo costo frente a las impresoras Braille convencionales.
Un grupo de alumnos de 5° año de la Tecnicatura en Informática desarrolló “Points de Cire”, un prototipo que utiliza cera depilatoria para generar los puntos en relieve sobre papel común. La propuesta busca ofrecer una alternativa silenciosa y de bajo costo frente a las impresoras Braille convencionales.
Con esta propuesta, lograron avanzar a la instancia provincial de la Feria de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología combinando innovación tecnológica, reciclaje e inclusión.
Se llama “Points de Cire” --“puntos de cera”, en francés -- y fue desarrollada por los alumnos Fermina Camor, Julieta Marcolín, Jazmín Peters, Gerónimo Purretta y Magalí Rodríguez Rolón, con el acompañamiento del docente asesor Marcos Chávez.
La iniciativa surgió a partir de una problemática concreta: el elevado costo de las impresoras Braille comerciales y el fuerte ruido que producen durante su funcionamiento. Según explicaron los estudiantes, esta situación representa una dificultad especialmente en escuelas y bibliotecas, donde el silencio y la concentración son fundamentales.
A partir de ahí, el equipo se propuso investigar si era posible reemplazar el tradicional sistema mecánico de impacto por una alternativa térmica que permitiera generar los puntos Braille sin golpes. La respuesta llegó a través de un material cotidiano: cera depilatoria sólida.
Una impresora Braille que funciona con cera
A diferencia de las impresoras Braille convencionales, que utilizan pequeños percutores o “martillitos” mecánicos para golpear el papel y formar los puntos, el prototipo desarrollado por los estudiantes elimina por completo ese mecanismo.
En su lugar, incorporaron un cabezal térmico que permite derretir cera sólida a una temperatura controlada. La cera sale en forma de pequeñas gotas sobre papel común y, al enfriarse mediante un ventilador, forma los puntos en relieve que componen el sistema Braille.
La búsqueda de una alternativa al sistema mecánico llevó a los estudiantes a investigar una tecnología utilizada a nivel industrial. Encontraron un sistema que puede adaptarse a fresadoras CNC para fabricar carteles Braille de alta resistencia, como los utilizados en espacios públicos. Este mecanismo deposita pequeñas gotas de resina líquida y las seca prácticamente de inmediato mediante luces ultravioletas (UV), evitando así los golpes y el ruido de las impresoras Braille tradicionales.
Sin embargo, tanto los materiales utilizados como el sistema de secado mediante luces UV y la complejidad del equipamiento hacían que esta alternativa estuviera fuera del alcance de la escuela por sus costos. A partir de esa referencia, los estudiantes se plantearon buscar un material más accesible que pudiera cumplir una función similar.
Así comenzó una etapa de experimentación con distintos elementos. Probaron con pintura sintética, barniz y esmalte de uñas, pero estos materiales presentaban dificultades porque tardaban en secarse, se aplastaban o generaban demasiado olor. También experimentaron con filamento de impresora 3D derretido, aunque requería temperaturas superiores a los 230 °C, lo que resultaba peligroso y costoso de controlar.
Finalmente, intentaron con cera depilatoria sólida, que resultó una alternativa adecuada: es económica, se derrite a temperaturas mucho más bajas y, al enfriarse, adquiere la dureza necesaria para soportar la presión de los dedos durante la lectura táctil.
De esta manera, aquella referencia a una tecnología industrial terminó convirtiéndose en el punto de partida para desarrollar una solución propia, utilizando materiales accesibles y componentes reciclados disponibles en el taller de la escuela.

Reciclaje y economía circular
Otro de los aspectos destacados del proyecto es el aprovechamiento de componentes electrónicos y mecánicos de equipos en desuso.
Para construir la estructura y los sistemas de movimiento se reutilizaron motores, guías y componentes provenientes de impresoras y computadoras que se encontraban en el taller de la escuela. De esta manera, el desarrollo también incorpora un criterio de economía circular y reutilización de residuos electrónicos.
El equipo utiliza una placa controladora Ramps 1.4, motores paso a paso, una fuente de alimentación y un sistema aplicador de cera basado en un hotend 3DV6, además de cables, conectores y una computadora para la programación.
Los estudiantes decidieron, además, mantener una estructura funcional en lugar de priorizar una terminación estética. Según explicaron, la intención fue poner el foco en la innovación del sistema de impresión mediante cera y en el aprovechamiento de componentes reciclados.
La tecnología detrás del prototipo
El desarrollo permitió a los alumnos aplicar conocimientos adquiridos durante la Tecnicatura en Informática, particularmente de la materia Sistemas Digitales.
El sistema utiliza una placa basada en el microcontrolador ATmega2560, encargado de procesar las instrucciones y controlar los motores paso a paso.
Para regular la temperatura del cabezal se utiliza un termistor NTC, que permite detectar las variaciones de temperatura. Esa señal analógica es interpretada por el microcontrolador mediante un proceso de conversión analógico-digital.
A su vez, los estudiantes aplicaron modulación por ancho de pulsos (PWM) para regular la potencia suministrada al calentador y mantener estable la temperatura necesaria para trabajar con la cera.
El movimiento de la impresora se controla mediante el firmware libre Marlin y comandos G-code, herramientas habituales en sistemas de control de impresoras 3D.
Antes de construir el prototipo definitivo, realizaron una prueba utilizando una impresora 3D de la escuela. Reemplazaron temporalmente el cabezal por un fibrón y enviaron coordenadas desde una computadora para comprobar si los motores podían posicionarse con precisión y reproducir correctamente la distribución de los seis puntos que conforman una celda Braille. El resultado permitió confirmar que el sistema de movimiento cartesiano era viable.

Una innovación pensada desde la inclusión
El proyecto no quedó limitado al trabajo dentro del taller. Para conocer las necesidades reales de las personas con discapacidad visual, los estudiantes visitaron la Escuela Especial 501, donde entrevistaron a docentes y tuvieron contacto con una estudiante que se encuentra aprendiendo el sistema Braille.
Según relataron, los docentes valoraron especialmente la posibilidad de contar con una herramienta capaz de imprimir actividades en relieve directamente sobre papel, ya que actualmente buena parte del material didáctico debe ser adaptado manualmente.
También mantuvieron entrevistas con referentes de bibliotecas Braille de Bahía Blanca y La Plata, quienes señalaron la necesidad de contar con equipamiento accesible económicamente y que pueda utilizarse con papel común.

Del aula a la instancia provincial
Con “Points de Cire”, los estudiantes de la Escuela de Educación Técnica de Puan lograron llevar contenidos propios de su formación informática a la resolución de una problemática concreta de inclusión.
La clasificación a la instancia provincial de la Feria de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología representa ahora un nuevo desafío para el equipo, que continuará trabajando sobre el prototipo y su validación.
Además, mediante una página web explicarán paso a paso el desarrollo de la impresora. La intención es que quienes visiten la muestra puedan acceder al contenido mediante un código QR y que el conocimiento desarrollado pueda ser compartido y eventualmente replicado por otras personas con conocimientos técnicos.
Datos técnicos de “Points de Cire”
- Proyecto: Points de Cire – impresora Braille silenciosa de bajo costo.
- Nivel: Secundario – Tecnicatura en Informática.
- Sistema de impresión: deposición térmica de cera.
- Material utilizado: cera depilatoria sólida.
- Soporte: papel común.
- Sistema de enfriamiento: ventilador.
- Control de movimiento: motores paso a paso.
- Controladora: Ramps 1.4.
- Microcontrolador: ATmega2560.
- Aplicador: hotend 3DV6.
- Software: firmware libre Marlin y comandos G-code.
- Control de temperatura: termistor NTC y regulación mediante PWM.
- Construcción: reutilización de componentes de impresoras y equipos electrónicos en desuso.
- Estudiantes expositores: Fermina Camor, Julieta Marcolín, Jazmín Peters, Gerónimo Purretta y Magalí Rodríguez Rolón, de 5° año de la Tecnicatura en Informática.
- Asesor docente: Marcos Chávez.
