“Argentina me encanta: es un país hermoso y la gente es muy amigable”

Georgina, pareja de Connor, a quien entrevistamos hace unos días, también forma parte del intercambio cultural y compartió su experiencia de conocer nuestro país, Buenos Aires y las localidades de Darregueira y Puan. Durante su estadía, visitó el museo, entre otros lugares, y también recorrió López Lecube, donde conoció parte de nuestra historia y tradiciones.

PUAN 01/09/2026 . Hora: 15:20
Georgina y Nathalie
Georgina y Nathalie

Hace unos días entrevistamos a Connor Horsfall, quien se encuentra en nuestra región a través de un intercambio cultural. Ahora fue el turno de Georgina, su pareja, quien también tuvo la experiencia de vivir unos días en Darregueira antes de realizar el intercambio de localidades: mientras ella pasó a alojarse en Puan, Connor continuó su estadía en Darregueira.

En una charla distendida, hablamos con Georgina sobre distintos aspectos de su experiencia en Argentina: la vida cotidiana, los lugares que conoció, nuestras costumbres y aquellas diferencias que más llamaron su atención.

Simpática y predispuesta a responder nuestras inquietudes, Georgina estuvo acompañada por la profesora de inglés y anfitriona, Nathalie Roubellac Montemuiño, quien también colaboró con la entrevista.

—¿Cómo la estás pasando estos días aquí en Puan? ¿Qué es lo que más te gustó?

—Me gusta el paisaje, me gusta esa sensación de amplitud que ofrece el paisaje. 

—¿Y qué te gustó de Darregueira?

—Cosas similares, en realidad. Tuve una bicicleta, así que pude recorrer más la ciudad. Me gustó todo. Todo era muy amigable. Incluso me uní a un club de tenis cuando estuve allí.

Tienen un café muy bonito en Darregueira. Como tenía bicicleta, pude recorrer un poco más.

-¿Conociste muchos amigos?

-Sí, conexiones. (ríe).

—¿Te gusta la comida argentina?

—Sí, sí. La comida argentina es muy buena. Me gusta el asado y las empanadas. Me encanta el dulce de leche.

—¿Probaste el mate?

—No me gustó mucho. Es demasiado caliente para tomar.

—¿De dónde sos?

—Soy del Reino Unido, del sudoeste, de Cornwall. Hay unas siete horas de viaje hasta la ciudad donde vive Connor. Su ciudad, Leeds, está en el norte.

—¿Cómo conociste a Connor?

—Trabajé en Londres con un amigo de Connor.

—¿En qué trabajabas?

—Trabajaba en estrategias de mercado con varias empresas.

-¿Tu trabajo era similar al de Connor?

No, él trabajaba en comercialización. Yo hablaba con las empresas donde Connor trabajaba y las ayudaba a crecer.

—¿Por qué decidiste dejar tu trabajo y hacer un cambio en tu vida?

—Trabajé en varias empresas y los horarios colapsaban. Connor, en cambio, solo tenía un trabajo.

—¿Siempre trabajaste en el mismo lugar o realizaste cambios a lo largo de tu trayectoria laboral?

—Depende de la persona. Trabajé nueve años en la misma empresa, pero Connor cambiaba cada dos años, cada año.

—Te hago la pregunta porque acá las generaciones más antiguas permanecían en un mismo trabajo hasta el día de su jubilación. Ahora las generaciones más jóvenes, cuando no les gusta algo, cambian de lugar.

—Sí, también sucede en el Reino Unido.

—Después de recorrer Argentina y seguramente también otros países de Latinoamérica, ¿qué vas a hacer con todo esto? ¿Va a quedar como una experiencia de vida o pensás utilizarla para algo en el futuro?

—Sí. Esta experiencia está haciendo que me cuestione cosas, que piense en lo que me gusta y en lo que no me gusta. Plantearme qué trabajo realizaré después de este viaje.

—¿Te gustaría radicarte en Argentina?

—Mi familia está en el Reino Unido. Quiero estar cerca de mi familia.

—¿Tenés hermanos?

—Sí. Mi hermano va a ser papá en diciembre.

—¿Son muy unidos?

Georgina: Sí, muy unidos. No sé dónde nos radicaremos finalmente, pero tanto Connor como yo queremos estar cerca de nuestra familia. Volviendo a la pregunta anterior, me encanta Argentina. Creo que es un país hermoso. Todas las personas son muy amigables, amistosas y cálidas.

Nathalie: Por ejemplo, recién estaba con mi mamá y con mi hermana que estaba cocinando con sus amigas. Ellas no sabían inglés y Georgie trataba de hacerse entender cómo podía, y así se integraron muy bien. Una de ellas dijo: “Che, ¿por qué no nos juntamos a comer el lunes?”.

Después, cuando estábamos solas, le pregunté a Georgie: “¿Te querés juntar a comer con las chicas?”. “Ah, sí”, me dijo. “Yo les quería preguntar, pero me dio vergüenza”.

Le dije, Georgi: “No, no tenés que tener vergüenza, porque para nosotros es normal invitar enseguida a la gente”.

Ella dice que en Londres eso no pasaría, porque la gente no está acostumbrada a juntarse con personas que nunca había conocido. Allí parece que toma más tiempo construir un vínculo.

—¿Es por la cultura misma o por desconfianza?

Georgina: Puede ser un poco de las dos cosas: desconfianza y cultura. La gente es más reservada, le lleva más tiempo lograr una amistad. Y eso lleva a una falta de confianza en los demás.

-¿Hay mucha gente sola?

-Sí hay una crisis en la gente adulta.

Inmigración y sociedad británica

—¿Y cuál es tu mirada sobre la relación con los inmigrantes en el Reino Unido?

—Creo que es algo mezclado. Las generaciones más antiguas saben cómo era el país cuando era principalmente inglés, mientras que las generaciones más jóvenes saben cómo es la vida cuando es más comunitaria y conviven diferentes culturas.

En este momento político, el Reino Unido está muy dividido. Las personas de las generaciones más antiguas conocieron un Reino Unido sin estas olas de inmigrantes, mientras que para las generaciones más jóvenes es algo más normal.

Hoy hablar de inmigración es un tema muy sensible. Los medios dramatizan mucho. Pero, al mismo tiempo, muchas cosas no se han tratado como deberían. Existe la idea de que el problema del país son los inmigrantes, y no es así.

—¿Hay influencias de otros países en tu familia?

—Mi padre es de Inglaterra y yo soy un poco italiana. Mi madre es de una familia de Chipre. Es del Mediterráneo y me encanta cómo son. La comunidad argentina es similar a la de Chipre: la familia, la amistad.

—¿Y qué te dijeron en tu familia cuando les contaste que ibas a venir a Argentina?

—Mi mamá y mi papá estaban muy emocionados. Hay una historia entre los países y sé que algunas de las historias de Argentina son muy recientes. Entonces, creo que inicialmente mi padre estaba un poco preocupado.

Pero hemos ido a tantos países donde él pensaba que eran complicados y hemos estado bien, que creo que, desde que vinimos acá, sabe que estamos bien.

Conocer otras provincias

—Ahora vas a conocer otros lugares de Argentina. ¿Creés qué vas a encontrar realidades muy diferentes?

—Sí. Nuestros próximos destinos serán Puerto Madryn (Chubut) y Chaco.

—¿Quién decide esos destinos? ¿La empresa?

- Sí.

La monarquía británica

—¿Qué relación tienen los británicos con la Corona?

—Muchas personas aman la Corona. Otras son neutrales y otras realmente piensan que no debería existir una monarquía.

—¿Y las generaciones más jóvenes creen que es algo que debería cambiar?

—Creo que tendrían la misma opinión que sus padres. Depende de la opinión que tengan en su casa. Pero, desde un lado más neutral, es algo decorativo, para el turismo.

A mi mamá le encanta la Corona. Mi padre es más neutral.

—¿Hay también una especie de fantasía alrededor de la Corona?

—Sí, hay toda una fantasía detrás de eso.

Música

—¿Cuál es tu música favorita?

—Me encanta el pop. Me gusta toda la música: pop, rock, R&B, jazz.

—¿Hay alguna banda en particular que te guste?

—Yo estaba obsesionada con The Wanted. (Ríe en complicidad con Natalie, ambas tenían en el mismo gusto) Soy muy de los años 2010.

Pero amo también las bandas más antiguas, como Fleetwood Mac y The Beatles. Coldplay, amo a Coldplay.

—¿Y qué otros artistas escuchás?

—Ed Sheeran también. The Beatles y One Direction. También me gusta mucho la música latina.

—¿Shakira?

—Sí, Shakira me encanta. El otro día estábamos escuchando, por ejemplo, a Karol G.

Buenos Aires y el tango

—¿Tuviste la oportunidad de conocer Buenos Aires?

—Sí, estuvimos siete días en Buenos Aires. Fuimos a San Telmo, La Boca, Palermo y Recoleta.

Dormimos en Palermo y en San Telmo. Realmente me gusta Buenos Aires. Hay muchos lugares para ver.

—¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

—La parte cercana a San Telmo, donde está el río, me hizo recordar a Londres. Hay mucha cultura junta.

—¿Probaste bailar tango?

—Lo intenté. Es difícil, no es fácil. Hicimos una rutina de seis pasos y una de ocho pasos para el tango.

—¿Connor baila folclore?

—No. (Risas.) Yo diría que soy peor bailando que Connor. 

—Cuando tenemos tu edad o menos, en Argentina no le damos mucha importancia al tango. Pero cuando vamos creciendo empezamos a escucharlo.

—Es mágico. En Buenos Aires conocimos a muchas personas en el club de tango que eran mayores. Fue muy agradable porque estaba hablando con un hombre local y él decía que la gente va allí para no estar sola.

El nivel de soledad en Buenos Aires (según lo que pudo observar y lo que le explicaron) es bajo porque las personas mayores tienen lugares donde ir, hablar con gente y hacer amigos.

Hablaba con personas que estaban allí, que eran locales y mayores, y me contaban que iban a las casas de tango para no sentirse solas. Tenían ese sentido de comunidad y de pertenencia.

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