La importancia de la resiliencia comunitaria

La autora del libro “Resiliencia en el aula, un camino posible”, María Gabriela Simpson, visitó este año nuestra localidad con el fin de realizar un estudio sobre resiliencia comunitaria enfocado al Museo Ignacio Balvidares, porque según el relevamiento realizado, es una institución que genera sentido de pertenencia dentro de la sociedad.
En la entrevista, la profesional explicó los beneficios de “estar resilientes” como individuos que interactuamos dentro de una comunidad.

– ¿Cuál es el objetivo de su nuevo proyecto a desarrollar en Puan?

“El anterior trabajo que realicé enfocaba la resiliencia desde la escuela y a través de ese proyecto que realizamos en el 2007, surgió la idea de proyectar el estudio en el Museo Ignacio Balvidares porque es una institución que genera pertenencia y da sentido a la existencia comunitaria.
En este caso abordamos el estudio de la resiliencia comunitaria y dentro de ella, la sociocultural. La resiliencia es la capacidad de las personas para adaptarse y sobrellevar las adversidades y salir fortalecidos de ellas. Cuando trasladamos el concepto a la comunidad, se observan como los aspectos del medio en que vivimos favorecen esa capacidad en los individuos, en la familia y en los grupos.

Dentro de nuestro estudio, observamos que el Museo cumplía con esa tarea y a través de distintos testimonios de personas, grupos e instituciones que integran la sociedad.
Muchas veces hay personas que quieren hacer, pero si el medio no les da el espacio, quedan excluidas. Por eso es importante el inter juego de sujeto y medio, de persona y colectivo, de individuo y sociedad. Ese es el eje de la resiliencia.
La resiliencia es propiedad de una persona, pero si no se da en un medio facilitador, esas propiedades no te sirven para nada.”

-¿La resiliencia se puede cultivar de alguna forma?

-“El hombre no está destinado al fracaso. Si el medio brinda oportunidades y da las condiciones para que una persona salga adelante, es posible la resiliencia. Si a un niño no le aseguramos sus necesidades básicas y no le damos ni amor, confianza o protección, no puede desarrollarse.”

-Cotidianamente en nuestro país vivimos la falta de protección en ámbitos básicos como la salud, la justicia…

-“Sí, estamos en un estado de vulnerabilidad e indefensión. La resiliencia aparece en uno de los primeros trabajos del Martín Seligman, fundador de la psicología positiva. Hasta el momento siempre se había estudiado la patología, pero él comenzó a verla desde el lado de la felicidad y el amor. Él acuñó la idea de la indefensión aprehendida. Aprehendimos a estar indefensos y nos acostumbramos a esa posición.”

-¿Y los argentinos como nos llevamos con el poder de resiliencia?

-“Nosotros no podemos hablar de ser resilientes sino de estar resilientes. Es un estado. Los argentinos no estamos resilientes ni fuimos resilientes, sino que estamos adaptados y resignados.
Aguantar no es lo mismo que ser resilientes. Dentro de la psicología social está el término de la adaptación constructiva. Yo no me puedo adaptar y decir que la vida es así. Es importante reconstruirla: me adapto a la misma vez que modifico la realidad. El argentino en realidad se adapta pero no modifica.
En el 2001 parecía que íbamos a tener un cambio terrible, que íbamos a cambiar nuestro sistema político totalmente y ahora fijémonos como estamos.
Nos cuesta como comunidad afrontar cambios sustanciales, es un problema globalizado y estamos cayendo en un aislamiento muy grande. Estamos perdiendo espacios de conexión social.”

-¿Cómo viene aparejado el cambio?
-“El cambio viene aparejado por prender las antenas y sintonizar las mismas ondas. Hace unos días, una mujer que trabaja en capacitación docente sobre valores, me dijo una frase que ilumina: “Tarde o temprano las aves que tengan las mismas plumas, vuelan juntas.”
Por ello mi idea de encender las antenas, sintonizar y extender redes. Hoy tenemos grandes avances en la comunicación para contactarnos con personas y experiencias de otros lugares.
En estos tiempos fuimos perdiendo el sentido existencial de nuestro ser. Por ejemplo, la persona que es religiosa encuentra en la fe, el formato y el sentido de su dimensión trascendental.
Cuando en nuestra vida cotidiana vamos perdiendo la dimensión y la búsqueda existencial, caemos en el sinsentido.

-¿Cómo se traslada el concepto de resiliencia a los chicos?

-“Los chicos son los naturalmente mejor dotados para esta plasticidad. Son los que mejor se adaptan. Cuesta mucho más que se desarrolle en los adultos mayores y no así con los ancianos. Una de las herramientas naturales es el juego y si vos a un anciano lo motivás, juega y se desarma como un niño.
La dificultad está en quienes somos adultos mayores porque jugamos a ver todo desde afuera como espectadores y no jugamos a la vida. En parte, los grandes medios de comunicación han sido los dejaban el mensaje de que vos tenés que ser espectador, lector u oyente. Luego ese concepto fue modificándose con el tiempo y fuimos rompiendo ese paradigma.
Por ahí en los productos periodísticos que ustedes realicen, la gente tenga más posibilidad de penetrarlos.”

-Desde los medios de comunicación muchas veces sufrimos la escasa participación de la gente, más aun en las comunidades pequeñas…
-“Yo creo que uno va haciendo escuela y hay gérmenes van quedando. Aunque los jóvenes cumplan una etapa como actores dentro de la comunidad y luego deban irse para desarrollarse fuera de su localidad. Un tema es la retroalimentación y el encontrar razones para querer desarrollarse y jugárselas acá. Eso lo hace el nivel de pertenencia.”
-¿Cómo lograr que un joven se radique en una comunidad como la nuestra?
-Es importante que se propicien las posibilidades para que ese chico que se fue a estudiar a otro lugar y quiere volver, pueda aplicar sus nuevas herramientas en la localidad. En ese intercambio, nos volvemos a enriquecer como sociedad.
-Pero es allí donde aparecen las dificultades y creo que para sobrellevarlas son importantes los proyectos que pueda implementar el Estado para crear espacios donde los jóvenes que se van, puedan volver…

-“Y ahí aparece la visión de la política como el arte de hacer posible lo imposible”.
-También es importante no centralizar toda la responsabilidad en el Estado y mostrar que todos somos partícipes de la realidad.
-“Sí, eso nos falta a nosotros como sociedad. Tenemos el concepto de que el corrupto es el político, pero yo no soy corrupto por me “engancho” al cable de televisión y lo justifico porque es caro. Es una cuestión cultural. Los dirigentes en todos sus ámbitos no vienen de otro país, son parte de nuestra cultura.
También hay que reconocer que estamos creciendo. Si observamos todos los teóricos de la resiliencia, vemos dos núcleos muy diferenciados. En estados Unidos, vemos un polo de investigación muy pragmático y práctico. Mientras que en Europa, hay una visión filosófica y humanista más profunda. Pero ambos polos, responden a idiosincrasias de muchos años y a una maduración mediante la construcción cultural, histórica y educativa. Nosotros en cambio, por ahí se nos han pasado los siglos y hemos perdido parte de nuestra historia.
Cuando uno entra al Museo y lo recorre, ve que se han tratado con cierto respeto realidades que pueden ser contradictorias y opuestas. El indio, la conquista del desierto y el hombre primitivo. La historia esta cerca y a nuestro alcance. Es importante reconstruirla y sentirnos parte de ella.”