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Fernando Nelson presentó “Mirada de mujer”

El fotógrafo y escritor, Fernando Nelson, se encuentra exponiendo una serie de fotografías, en la Biblioteca Bernardino Rivadavia, con motivo de celebrarse el Día de la Madre.
La muestra Mirada de Mujer está integrada por retratos de niñas y mujeres que el autor realizó en distintas épocas de su carrera artística.
En la presentación de la misma, Nelson se refirió a aspectos técnicos de la fotografía que, según expresó, no son normalmente expuestos en los cursos de fotografía y tampoco son comentados por los propios fotógrafos.
“Una de las preguntas que uno se podría hacer, es por qué el réflex es el que finalmente triunfó y nadie imaginó una cámara que no sea de ese sistema con el cual hoy todas cuentan, salvo las de colección que se ven directamente por el lente.
El sistema réflex cuenta con un espejo por donde la imagen pasa y después hacia va hacia arriba, donde hay un pentaprisma, luego pega la vuelta en los sentidos vertical y horizontal, y la transfiere al ojo de manera vertical. Este fue un gran invento porque nos permitió que pudiéramos hacer óptica intercambiable. El espejo levanta cuando uno saca la foto y atrás, en el caso de las cámaras que tenemos ahora, hay un sensor eléctrico que capta color, contraste, y la luminosidad de la imagen,” explicó.
Nelson también se refirió a los problemas que deben afrontar los fotógrafos profesionales y aficionados.
“Son varias cosas, una es imaginar cómo quedará la foto después de andar hurgando los controles y considerar la luz para ver si sacarla a contraluz o no, observar la perspectiva y el paisaje. El que tiene facilidad para la foto, lo resuelve casi sin pensar,” dijo Nelson.
“La realidad es tridimensional y la foto es bidimensional, entonces ahí ya tenemos otro problema porque se eliminan muchas cosas,” comentó.
“Al momento de sacar una foto, las reglas son iguales a la de la pintura. Por ejemplo, si uno saca un modelo de frente va siempre ubicado al medio y si está mirando de costado, siempre es esperable que quede un poco más de espacio adelante de los ojos para que no choque el borde.
Los retratos deben ser tomados como mínimo desde 1,20 metros de distancia. Lo mismo va para la filmación,” aconsejó.
“Hay reglas, como sucede con los pintores, que pueden ser rotas cuando hace falta. Los libros dicen que no hay que sacarle a una criatura desde arriba hacia abajo. Sin embargo, hay fotos premiadas internacionalmente. Tengo una que ganó un premio en Chile, se la saqué a mi hija mayor cuando me traía flores para obsequiármelas. Le tomé medio cuerpo desde arriba, sin que se vean sus piecitos porque saldrían chiquititos. Por eso uno puede romper las reglas, pero primero hay que conocerlas,” agregó.

Vocación

Sobre sus comienzos, Nelson contó: “Tenía 15 años para 16 y mi tío me regaló una cámara Royal. Otro modelo que tuve fue la Gradosol que se fabricaba en el país.
Había que sacarle el tubo y ponerle un rollo de 120 mm que en general me lo colocaba el fotógrafo, sacaba 12 fotos. Para no esperar un mes, las hacía en blanco y negro para que me las revelaran de un día para el otro”.
“Mi mamá se dio cuenta que me salían bien. ¿Y con esta cámara sacaste esta foto?, me decía.
Saqué tres rollos y como ella veía que todos salían bien, me mandó a comprar una cámara, era una Olympus Pentax de 72 fotos por rollos de 36. Y con 72 fotos a mi no me paraba nadie, la llevaba al colegio, a todas partes. Hace un par de meses, desde el colegio de monjas de Rawson (Chubut) me compraron más de 30 fotos de las primeras maestras egresadas. Lo mismo sucedió con los Bomberos Voluntarios que no contaban con imágenes de su fundación e hicieron una muestra especial en su día. Como siempre andaba con la cámara, yo tenía fotos de incendios, incluso fui bombero durante un año en aquella ciudad,” recordó.
“Mi primera fotografía puede ser una donde está mi hermana que en aquel entonces tenía 14 años y estaba apoyada en la puerta de la casa en que vivíamos,” dijo al referirse a su archivo de negativos.
Acerca de las imágenes premiadas que integran la galería, el autor contó que hay una que retrata a una mujer galesa vestida de blanco.
“Un día le pedí a mi mamá un vestido blanco y largo. Después fui al puerto donde le saqué fotos a la chica y a una amiga. A ella la hice caminar y a la cámara le puse un milésimo de segundo, yo iba a la par haciendo las imágenes. Después usé una donde se ven sus dos pies y realicé un montaje con las ramas del paisaje. Mandé la fotografía a Bahía Blanca y ganó el primer premio.
Hacía mucho que estaba intentando romper la barrera de que nunca ganaba un premio, estuve dos años yendo a Bahía para agarrarle la mano e interpretar que una foto artística puede tener chances si es primero inventada. Cuando me di cuenta de eso, no me paró nadie porque justo tenía dos Nikon que andaban como una flecha. Así gané tres concursos seguidos,” contó.

Álbum de fotos: https://www.flickr.com/photos/[email protected]/sets/72157661556405498/

La exposición que comenzó el jueves pasado se extenderá hasta el 19 de octubre. La misma puede ser visitada en la Biblioteca Bernardino Rivadavia, en el horario de 14.30 a 18 horas.