Puanenses por el mundo. Hoy Clarisa Orsi desde Italia

Hoy reabrimos nuestro ciclo de entrevistas con Clarisa Orsi, una puanense que actualmente se encuentra radicada en Casalecchio di Reno, una pequeña ciudad de la provincia de Bologna, en Italia.
“De mi país extraño el modo de ser simple y directo de la gente… ¡y los alfajores! No cambio mi familia, mis amigas, mi gente querida, por nada del mundo,” expresó Clarisa al recordar su tierra natal.

-¿Qué fue lo que te impulsó a radicarte en Italia?
La curiosidad me trajo a Italia. Un pasaje ida y vuelta de tres meses que al final fue sólo de ida.

– ¿Cómo te sentiste recibida por los italianos?
Enseguida me encontré muy bien, ya sea con la gente como con el lugar. Después de 10 años la percepción sobre la gente cambió un poco, sobre el lugar no. Italia es verdaderamente hermosa donde sea que se vaya.

-¿Qué actividades desarrollás?
Trabajo con niños con desabilidad (discapacidad) grave y gravísima, y sus familias, como educadora. Educadora entendido como la persona que trabaja sobre las capacidades residuales de estos niños. Muchas veces con la familia funcionamos como soporte…

– Mucho se habla del desarraigo, pero hasta que no lo experimentamos no podemos dar cuenta de su influencia en nosotros. ¿Cómo lo sobrellevás vos? ¿Hablás seguido con tu familia?
Después de algunos años pasados aca me volví “consciente” del hecho de no pertenecer ni acá ni allá y esa no es una linda sensación pero sería el resultado de una elección hecha y no queda otra que aceptarla como es.
No extraño la vida de allá, me acostumbré a la organización de la vida de acá, pero me encanta ir. Disfruto mucho de la casa de mis padres, de la vida que hacemos cuando vamos, de ver los lugares, la gente, mis amigas. ¡Eso no lo cambio por nada! Con mi familia nos comunicamos varias veces a la semana. Sobre todo para hacerles ver mi bebé a sus abuelos.

– ¿Cómo definirías a los habitantes de tu región? ¿Son muy distintos a los argentinos? ¿Qué imagen tienen ellos de nosotros?
La gente acá es muy autocrítica. Un poco como en cada lugar, acá miran siempre los modelos de países más desarrollados un poco como para confrontarse y consideran que están “atrás” en mucho, en comparación con ellos.
La gente en general es muy “discreta”. Cada uno hace lo suyo y no está para mirar o controlar lo que hace el vecino. Son muy precisos (aunque no hacen más de lo que les corresponde) y poco afectuosos.
La diferencia principal con los argentinos que veo yo, es que están todos estresados! Sin generalizar, claro.
Tienen a la Argentina como una meta turística soñada, que a tantos les gustaría conocer pero por distancia y costos, no todos pueden hacerlo.

– ¿Cómo es el tema de la amistad allá? ¿Se le rinde el mismo culto que acá en Argentina?
¡No! Acá enseguida adquirís el título de amigo, y apenas saben cómo te llamás! Claro que una amistad asi no tiende a durar mucho.
Son una bella compañía, eso sí, sobre todo porque son cultos, entonces el tema de conversación suele ser entretenido, pero nada que dure mucho en el tiempo.
El Día del Amigo acá no existe…

– ¿Cómo es la mujer en tu país de residencia?
La mujer es muy dinámica, sabe hacer de todo, está siempre actualizada. Es casi el eje de la familia. Lo normal es que una mujer sea madre desde los 38 años, antes tiene mucho que hacer, como viajar y estudiar.
Alcanzó niveles altos de autonomía, tanto que muchas elijen no formar familia ni tener hijos. Un estilo de vida siempre más difundido

– ¿Qué cosas elogias de allá, y qué otras extrañas de acá y no cambiarías por nada del mundo?
Italia, desde el punto de vista cultural, paisajístico y turístico es único. La historia vive acá y parece mágico muchas veces estar en lugares que uno vio por primera vez en libros o documentales. De mi país extraño el modo de ser simple y directo de la gente, y los alfajores!! No cambio mi familia, mis amigas, mi gente querida, por nada del mundo!

– ¿Cómo ves a nuestro país? ¿Qué sensación te deja? … ¿Y a tu localidad de origen?
A la Argentina la veo siempre hermosa, veo que siempre hay una parte de la sociedad que es la que tiene que pagar, cosa que pasa en todos lados, pero estoy muy lejos como para poder dar una opinión de la situación actual de la gente.
La sensación cada vez que me vuelvo para acá es que hay mucho que falta, que no esta hecho o que no se dice, y quizás por eso la gente desarrolló esa capacidad de adaptación y tolerancia casi única al mundo, diría.
A Puan lo veo siempre más lindo, más completo y más actualizado. ¡Eso me gusta!

-¿Tenés hijos? ¿Cómo es la educación para ellos en España?
Tengo una nena de casi 3 años. Para ellos hay todo un sistema educativo/recreativo organizado desde el Estado, que va desde la maternal a la universidad, que incluye actividades y cursos recreativos, culturales y deportivos destinados a la formación de los niños pero también el entretenimieto y el apoyo de las familias

-¿Cómo es un día en tu ciudad?
Se inicia muy temprano. Llevo a Bianca a la materna y voy al trabajo, al igual que el papá. A la una, la abuela paterna va a buscarla y la tiene hasta la tarde. El padre llega del trabajo alrededor de las 16 y yo tipo 19.30, hora de comer! Se prepara la cena, se lee un librito y después “a nanna” que al otro día se empieza temprano! Los lunes hacemos el curso de natación y el próximo mes iniciamos uno de música 

-Si tuvieras que recomendarnos un lugar para visitar en tu región, ¿cuál elegirías y por qué?
¡El centro histórico de Bologna! Es de origen medieval, es grande, está casi intacto y se caracteriza por los pórticos, cerca de 85 km de veredas bajo techo. ¡Es único! Y su universidad que es la más antigua del mundo occidental, vale la pena ella también 🙂

-¿Tenés pensado volver a radicarte en Argentina?
No es un proyecto ni un plan volver definitivamente para allá, pero no puedo saber que me tiene reservado el destino, por eso siempre digo, nunca se sabe…


El lugar recomendado por Clarisa para visitar. Bolonia (Bologna) es la capital metropolitana de la región Emilia-Romaña (en el norte del país), está situada entre el río Reno y el río Savena, cerca de los Apeninos. Es una de las ciudades históricas mejor conservadas y tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa.