El granizo provocó importantes daños en los sembrados de fina

Las tormentas alcanzaron la zona de Espartillar, San Miguel Arcángel y Villalonga. En algunos casos, las pérdidas van del 80% al 100%. En la zona cercana a Puan, el meteoro golpeo más fuerte en el área próxima al paraje “El Anquelén”

Las precipitaciones que se dieron en el sudoeste bonaerense en las dos últimas jornadas resultaron tan beneficiosas para algunos sembrados de trigo como perjudiciales para otros, dado que se registraron varias mangas de granizo que provocaron pérdidas de hasta el 100%.
La granizada se dio en varias zonas, entre ella la cercana a Espartillar –distrito de Saavedra–, sobre todo en dirección hacia Guaminí. Allí se advirtieron en principio los mayores daños, ya que las pérdidas de cultivos fueron del 80% al 100%.
En la zona de La Conquista, algunos estimaron las pérdidas por encima del 50% al 60%.
Otra zona afectada corresponde a la que ocupan los establecimientos ubicados en el denominado Camino al Monolito, al este de Pigüé. Allí, en algunos casos, se produjeron pérdidas del cereal del orden del 70%.
La manga de granizo también se extendió al sector del territorio de Adolfo Alsina que ocupa San Miguel Arcángel, aunque en este caso las pérdidas se estimaron ayer en el 20% al 30%.
Más al sur, a la altura del kilómetro 857 de la ruta nacional 3, entre Stroeder y Villalonga, también hubo una fuerte pedrada, con rocas de hielo de hasta 6 centímetros de diámetro. En este caso, como el fenómeno meteorológico se produjo en la tarde de ayer, al cierre de esta edición no se habían estimado las pérdidas.
Otro sitio afectado fue Puan. Más precisamente al oeste de la ciudad cabecera, en la zona conocida como El Anquelén (Cuartel III), cayó una tormenta que se extendió por varios minutos.
“Fue una tormenta muy fuerte –confió ayer el productor puanense Rodolfo Panis–. No fue granizo, sino piedras, que cayeron en seco y en forma copiosa. La verdad, hizo mucho daño. Hay lotes con el 80% o 100% de afectación”.
Señaló además que, tras la pedrada, el campo quedó “blanco”.
“Las piedras se amontonaron, y de inmediato llovió mucho”, describió, en alusión a los 50 milímetros que precipitaron.
Según refirió Panis, en Puan la manga de granizo corrió de oeste a este, y afectó a un muchos productores.
“Estimo que fueron muchas las hectáreas afectadas, ya que la manga cubrió 15 mil metros de largo por 5 o 6 mil de ancho. El daño no es parejo, pero sí importante en todos los casos”, añadió.
Panis reconoció que la mayor afectación se dio en campos de cebada.
“El trigo tuvo menos daño porque está más verde. Eran campos que no estaban en su mejor estado, pero pretendíamos obtener entre 1.000 y 1.500 kilos”, aclaró.
Más allá de estos daños provocados por el granizo, las lluvias de las últimas jornadas no sólo contribuyeron a mantener el perfil de humedad del suelo, sino que en varias zonas resultaron muy propicias para el desarrollo de los trigales, que se encuentran en un período clave: el de llenado del grano.
Especialistas consultados ayer estimaron que, de continuar estas condiciones, y si además se adelantan las altas temperaturas estivales, la cosecha fina podría adelantarse unos 15 días.

LNP

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