Sobre los fósiles hallados en la Laguna: “Es un patrimonio para las próximas generaciones”

Así lo expresó la Directora del Museo Ignacio Balvidares, Jorgelina Walter, durante la charla mantenida con medios de comunicación locales, donde se exhibieron los fósiles de Megafauna encontrados a la vera de la laguna de Puan.

El paleontólogo Cristian Oliva remarcó la importancia de su valor científico y académico.

“Pertenecen a mamíferos que vivieron hace 8.500 años (Pleistoceno Tardío). Sirven para reconstruir lo poco que se sabe de esta región y de su medioambiente, por eso son fundamentales. El sedimento en el cual fueron hallados es de origen eólico, porque fue depositado por el viento a lo largo de miles de años en esta llanura,” explicó.

El Museo Municipal Ignacio Balvidares, ayer por la tarde, invitó a los medios comunicación para mostrar el hallazgo de fósiles de Megaterios que fueron encontrados en la zona de la Laguna de Puan.

“Desde el Museo agradezco la presencia del geólogo Cristian Oliva, quien fue convocado por el paleontólogo Fernando Oliva, coordinador del OPAP, observatorio paleontológico Sierras y Lagunas.

Su llegada a Puan, es gracias a la colaboración de la cooperativa de Servicios y Obras Públicas y de la Comisión de Asociados del Banco Credicoop.

Ambas entidades, posibilitaron pagar los gastos de la estadía para que Cristian Oliva pudiera estar acá con nosotros y trabajar en la recuperación de los restos fósiles hallados por Fernando Zabala, a quien quiero agradecer porque se acercó al Museo luego de encontrarlos en la costa de la laguna,” contó la directora del MIB, Jorgelina Walter.

Actualmente, según explicaron durante la charla, la Provincia se encuentra en emergencia arqueológica y paleontológica porque la bajante de las lagunas, que dejan aflorar diversos restos de interés histórico, aumenta la demanda de profesionales expertos en el tema.

Walter durante la charla junto al paleontólogo Cristian Oliva y Cristina Bartolomé

Por su parte, Oliva expresó: “Estoy agradecido por el interés de parte de ustedes y del Museo con quien trabajamos desde hace años, y por la ayuda económica brindada,  porque si no sería imposible estar acá.”

“Son restos de megafauna que están compuestos mayormente por mamíferos que se extinguieron hace 8.500 años, muchos de los cuales son bastante conocidos como el gliptodonte, el megaterio, la macrauquenia, los ciervos, entre otros,” indicó el profesional.

“Sirven para reconstruir lo poco que se sabe de esta región y de su medioambiente, por eso son fundamentales. El sedimento en el cual fueron hallados es de origen eólico, porque fue depositado por el viento a lo largo de miles de años en esta llanura. Esto sugiere, que en ese tiempo, la laguna de Puan no existía o bien estaba mucho más reducida.

Esta clase de información es fundamental, así que esto recién empieza. A medida que vayan habiendo más hallazgos y que se pueda profundizar en los estudios geológicos y paleontológicos, vamos a tener un panorama más grande de lo que era en aquel momento la zona de Puan,” valoró.

“Estamos hablando de una llanura que se desarrolló entre 20.000 a 30.000 años, durante la última Era de Hielo. La costa marítima estaba a 300 km de lo que es la actual, y estos animales estaban adaptados a un clima frio y seco.

En la región, los fósiles de animales que se han hallado datan de 24.000 a 8500 años (a.C). Habían climas fríos y secos y cálidos y húmedos, según si estuvieron en un período glacial o interglacial,” explicó.

Restos fósiles de megaterios encontrados en la costa de la Laguna

-¿Qué destino tendrán los restos hallados en Puan?

-Los restos quedan en Puan y ya fueron registrados. Lo primero que se hizo fue limpiarlos y luego se registraron para que sean guardados en el Museo.      

-¿Qué hacer si encontramos restos arqueológicos o paleontológicos?

-Ante todo no deben tocarlos. Si ven que los restos están en peligro y no queda otra que retirarlos del lugar, está bien hacerlo. Pero si no, se recomienda no tocarlos y dejarlos en el sitio porque, justamente, se da muchísima información sobre el medioambiente y de la época en que vivieron esos animales. El hueso solo no te da esos datos.

Los fósiles solamente como una pieza de museo, pierden todo el valor científico y académico.

Después, si uno quiere participar del rescate arqueológico o paleontológico puede hacerlo, pero ante todo debe comunicarse con el museo regional. Si no hay museo, puede dirigirse a un guardaparque o al Centro de Registro a nivel provincial.

-¿Qué conocimientos hay sobre pobladores que convivieron con estos animales?

-Eran grupos de cazadores recolectores. En la región son famosos los hallazgos de Arroyo Seco, las huellas humanas de Monte Hermoso, de 8.000 años de antigüedad, pero es muy poco lo que se encuentra de las culturas que vivieron en aquella época.

Estos pobladores depredaban a la mayoría de las especies como el megaterio. Todo esto está muy bien documentado acerca de que eran cazados por estos habitantes.  

-Estos ejemplares de megafauna desaparecen en la Era de Hielo…

-Sí, aunque los gliptodontes tardaron un poco  más, pero la mayoría desapareció hace 8.500 años. El punto máximo de la última Era de Hielo fue aproximadamente hace 18.000 años, a partir de ahí, empezó el calentamiento paulatino, y hace 6.500 años, tuvimos un ascenso del mar por encima del actual con un clima más tropical que en el presente. Así que esto probablemente desencadenó la extinción de estos animales con la llegada del ser humano.

La fauna que tenemos actualmente y que quedó como autóctona, en realidad son especies invasoras que vinieron de Norteamérica. Hace tres millones de años desapareció América Central y todos los animales que vemos como autóctonos, tales como guanacos, ciervos, pumas y zorros, son norteamericanos.

Los nativos de nuestra región eran la macrauquenia, los gliptodontes y perezosos, entre otros. Los que sobrevivieron a la extinción son de América del Norte.

Dr. Guillermo García (Presidente CSyOP), Emiliano Stadler (presidente Comisión de Credicoop), el paleontólogo Cristian Oliva, Cristian Francisco (Gerente CSyOP) y la Téc. Jorgelina Walter (Directora del Museo)

-¿Las aves pudieron evolucionar?

-No son tan modernas como estos animales, pero hubo varios grupos de aves que fueron los carnívoros principales antes que llegaran las especies norteamericanas. La mayoría eran corredoras y marsupiales.

En Argentina habitaba el Argentavis, el ave más grande que se conoce a nivel mundial. Tenía alrededor de 10 metros de envergadura.

En cuanto a las aves corredoras, eran lo más parecidas a un ñandú pero mucho más robustas y con el cráneo similar al de un caballo. Estaban adaptados para cazar animales de gran tamaño.

-¿Podemos encontrar huellas fosilizadas en Puan?

-En el lugar donde se encontraron los huesos no, porque estamos hablando de un sedimento eólico que se acumuló durante millones de años y no teníamos cuerpo de agua. Pero puede ser que si existía el cuerpo de agua, aunque fuera más chico, y fueron depositadas en un suelo arcilloso o limoso, eso sí permite la fosilización de las huellas. Lo cual, no es descabellado pensarlo cuando se trata de una laguna.

La mayoría de los yacimientos de huellas son modernos. El primero se encontró en 1.974 y a partir de ahí, tuvimos alrededor de una docena de hallazgos. El más reciente fue encontrado en Guaminí, es un yacimiento enorme y con variedad de huellas, incluso de pecarí, una especie rarísima de encontrar. Aparecieron en la laguna y abarca una superficie de 3 kilómetros, depositándose en varias capas de arcilla.

-¿Cómo se preservan las huellas?

– Se escanea y digitaliza el lugar. En su momento realizamos moldes, pero son muy costosos porque el kilo de caucho vale alrededor de 4000 pesos y se necesitan aproximadamente 7 kilos. Es un material que permite copiar hasta el más mínimo detalle.

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