Susana Torre habló sobre su proyecto en Puan

La arquitecta puanense reconocida internacionalmente espera que el municipio formalice la cesión del terreno ubicado en el ex parque Ceferino Namuncurá.

“Será un espacio para que los niños desarrollen su imaginación, como yo pude hacerlo en Puan cuando era pequeña. Esos años de mi infancia fueron cruciales en la formación de la persona que soy y también en los logros y trabajos que realicé en mi vida”, dijo.

Desde Carboneras, España, junto a su esposo, el escritor Geoffrey Fox, Susana contó cómo vive la pandemia y anunció que en febrero saldrá a la venta el libro “Latinitas: cuarenta ambiciosas soñadoras” de la ilustradora Juliet Menéndez. La obra escrita en inglés toma como punto de partida la niñez de mujeres famosas, entre las que se encuentra Susana, aportando relatos de su infancia en Puan.

-¿Cómo están viviendo la Pandemia en España?

-Ahora está empeorando. Hubo una época, mayo o junio, donde se aplanó la curva, pero cuando se levantó el estado de alarma empezaron a verse más rebrotes. Desgraciadamente, la mayor parte de los contagios se produce en reuniones familiares y de amigos. La gente tiene tantas ganas de verse, besarse y abrazarse, de salir, de estar en la playa, y eso complica mucho la situación.

Se desarrollaron controles muy estrictos y buscan a la gente en diversos lugares para aplicarles multas. La situación es tan complicada que el gobierno puso rastreadores del ejército a disposición de las autonomías (Provincias). Muchos solicitaron ese servicio para ver cómo se  difunde el virus.

El control se hace en las autonomías y no por medio del gobierno central como al comienzo. Algunos piensan que está bien porque cada lugar tiene su situación particular y otros, lo ven mal porque se requiere una acción más unificada.

-Luego del receso de verano, ¿Comenzarán las clases?

Es el tema más candente, dentro de muy pocos días deberían comenzar. La Ministra de Educación, siguiendo el consejo de los expertos, anunció que los beneficios de las clases presenciales para los más pequeños son mucho mayores que los riesgos. Ahora, están preparando las escuelas, hay protocolos muy estrictos. Si detectan casos positivos, pueden llegar a la cancelar las clases.

El Ministro de Sanidad dice que si las cosas van más o menos bien no sería imposible tener para fin de año la vacuna hecha en el Reino Unido. Por supuesto, todos estamos con el corazón en la boca, para que eso sea verdad porque la situación ya es muy difícil de vivir y controlar.

Para los alumnos de secundaria y de la universidad, las clases pueden ser presenciales mezcladas con zoom o directamente virtuales.

-¿Los españoles respetan las normas generadas por la pandemia?

Hay personas activamente en contra de todo control y salen a manifestarse. Es gente asociada  a movimientos de las márgenes de la ultraderecha de España.

Hay comunidades donde se pide a los mayores de 65 años que se autoconfinen y salgan a realizar lo estrictamente necesario.

-¿Cómo viven ustedes esta etapa?

-Geoffrey: Pudimos aprovechar el confinamiento para leer muchos libros que teníamos acumulados. Ahora estoy por finalizar mi nuevo libro denominado ¡Rabble! (Chusma). La novela trata de una de las grandes insurrecciones del siglo XIX en la comuna de París. Allí los obreros tomaron la que era conocida como la ciudad más sofisticada, rica y grande de Europa continental. Para esa época, dos millones de personas era mucha población para una ciudad, y los obreros lograron servicios sin mayor preparación. “Chusma”, así los nombraba la burguesía.

El protagonista de la novela es un encuadernador, elegí a un encuadernador como personaje porque ellos estaban muy activos en el movimiento obrero, viendo cómo se transformaba esa industria, con la introducción de máquinas.  Además, otra característica era su capacidad de saber leer y escribir, estaban más preparados que los otros trabajadores. Y Susana aparece en un libro muy distinto al mío, que habla sobre su niñez en Puan.

-¿De qué se trata el libro?

-Susana: Es un libro muy especial, no incluye a mujeres adultas ya conocidas por su trabajo, sino a niñas que todavía no sabían qué iban a ser de grandes. Se llama “Latinitas”, en febrero saldrá en inglés y dentro de un año en español. Es la obra de una ilustradora guatemalteca que, cuando era maestra bilingüe en Nueva York, se preocupó por la falta de modelos para las niñas de sus clases. Provenían de República Dominicana, Puerto Rico, México, Colombia y Venezuela, entre otros países.

Entonces, hace unos cinco años, hizo algunos posters para esas niñas. El subtitulo del libro es “Cuarenta ambiciosas soñadoras”. Elige mujeres como Sor Inés de la Cruz, Gabriela Mistral, Frida Kalo y Celia Cruz. En realidad, estoy encantada porque cuando salgo en las antologías de arquitectas es bastante aburrido y predecible, mientras tanto esa obra me coloca  en una compañía mucho más agradable.

No hay muchos libros donde en lugar de salir la persona adulta, salga la niña de 6 años que  fui cuando vivía todavía en Puan.

El primer párrafo de la biografía que acompaña el dibujo de esta ilustradora, dice: “Corriendo  a través de los campos de Puan (Argentina), Susana y su prima descubrieron a un pájaro construyendo su nido. ¿Probamos?  dijo Susana con mucho entusiasmo, y se pusieron a trabajar juntando ramitas y barro. Juntas, construyeron una gran colección de nidos y después los escondían en los arboles de la plaza del pueblo. ¿Los pájaros podrán elegir nuestros nidos? se preguntaban mientras esperaban ocultas entre las matas para ver si esto ocurría. Pero los pájaros siempre sabían cuáles eran los nidos construidos por ellos. Entonces, Susana se preguntaba qué hace que algo se pueda sentir como un hogar”.

Laura no vive en Puan pero es hermana de Eduardito, lamentablemente ya fallecido, y de Luis.

A mí me fascinaba ver esas cosas y pueden haber estado relacionadas con la elección de mi carrera. Me parece muy interesante que la ilustradora se pregunte qué hay en una niña y qué interés podría llevarla a elegir un trabajo cuando sea mayor.  No sé si los nidos fueron la influencia más importante en mi decisión, pero algo habrán tenido que ver.

¿Qué avances hubo en el proyecto que planea desarrollar en Puan?

El intendente, señor Facundo Castelli, nos facilitó un terreno cerca de la laguna para proyectar y estamos esperando la formalización de la cesión, para dedicarle el tiempo y el esfuerzo necesario. Sería una pena planificarlo y después terminar haciéndolo en otro lado.

Hace un año, Claudia Ugarte vino a Carboneras cargada con toneladas de información brindada por muchísimas personas. Fue enormemente útil para ubicarme nuevamente en el pueblo y no depender de recuerdos demasiados antiguos, aquellos de mi infancia.

Cuando se iba, le dije a Claudia que aun no sabía qué iba a proponer y tampoco qué recursos tenía el pueblo para realizar el proyecto y mantenerlo a través del tiempo. Me doy cuenta que los recursos son muy limitados, quizás más de lo que había imaginado originalmente, pero siempre algo se podrá hacer.

En este año, entre esperar que se formalice la sesión y otras cosas que demandaban mucho mi atención, no pude dedicarle demasiado tiempo al proyecto. Pero ya sé que será un espacio para los niños, donde desarrollen su imaginación, como yo pude hacerlo. Esos años de mi infancia fueron cruciales en la formación de la persona que soy y también en los logros y trabajos que realicé en mi vida. 

(Gentileza videoconferencia de Canal 8 Puan)

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